¡Contra la Guerra Imperialista en Ucrania!

—Declaración—

¡Movilización por el Paro General Indefinido, no para la farsa electoral burguesa!

La inevitable contradicción mundial entre los países imperialistas y entre sus grandes grupos monopolistas, en vano tratan de resolverla por medio de guerras mundiales reaccionarias, cuyo peligro será siempre latente mientras exista el imperialismo. La voracidad del capitalismo imperialista en la explotación del trabajo social mundial y en la destrucción de la naturaleza, aunada al desarrollo desigual de los países imperialistas, constituye la base material de las contradicciones inter-imperialistas.

Es así que hoy, continúa la matanza en Ucrania a causa de una guerra imperialista entre las potencias de la OTAN y Rusia, no directamente, sino a través del sacrificio de ese país oprimido. Guerra o forma superior armada del enfrentamiento diplomático, político y económico principalmente entre Estados Unidos y Rusia, potencias imperialistas que se disputan el dominio semicolonial y colonial de Ucrania.

Así mismo, la invasión rusa de Ucrania, materializa en el escenario de la guerra, la contradicción entre los países imperialistas y los países oprimidos, en este caso entreverada directamente con la contradicción inter-imperialista.

Pero, contrario a las mentiras difundidas en las campañas propagandísticas de los imperialistas y sus secuaces en los países oprimidos, la causa profunda de la guerra en Ucrania, es la rebatiña económica entre los países imperialistas: disputa de la explotación del trabajo del pueblo ucraniano principalmente de la clase obrera, lucha por la posesión y saqueo de los enormes recursos naturales de ese país oprimido, carrera armamentista cuya producción mitiga los efectos de la crisis económica del capitalismo mundial, todo lo cual, va umbilicalmente ligado a la ocupación y anexión de territorios, y al dominio de posiciones estratégicas cruciales en una nueva guerra mundial, para la cual se preparan febrilmente todos los imperialistas.

Falacias e hipocresías revisten todos los propósitos “liberadores”, “protectores” y “pacificadores” que alegan los imperialistas de la OTAN y de Rusia, en su confrontación sanguinaria por Ucrania. Las banderas de “libertad”, “democracia” e “independencia” de Ucrania que hoy levantan los imperialistas, son banderas ensangrentadas pues han sido ellos los grandes instigadores, artífices y financiadores de pavorosas guerras reaccionarias en los Balcanes, Oriente Medio y en países de África, Asia y América. Son ellos, los mismos países imperialistas de cuyas garras chorrea la sangre de los pueblos de Palestina, Irak, Siria, Libia, Afganistán, Malí, Yemen, Chechenia, Osetia, Kazajistán… solo por mencionar las víctimas más recientes. Son ellos, los mismos países imperialistas cuyas cadenas semicoloniales esclavizan a los países oprimidos del mundo, protegen e imponen regímenes lacayos dictatoriales como el pro-ruso de Kasim-Yomart Tokaev en Kazajistán o el neo-fascista pro-yanqui de Volodimir Zelenski en Ucrania.

Se preguntarán algunos trabajadores ¿por qué no apoyar la guerra de Putin, si ataca a un régimen neo-fascista? Porque no es una guerra de liberación nacional de los territorios separatistas pro-rusos de Donets y Luhantsk, ni de la región del Donbass, ni del país Ucrania. Putin es un burgués anticomunista hoy al comando de la burguesía imperialista rusa, cuya guerra en Ucrania se propone imponer el reconocimiento de la anexión imperialista hecha en el 2014 de la provincia de Crimea; es una guerra imperialista no para acabar la opresión sobre los pueblos de Donets y Luhantsk, ni servir a la independencia de Ucrania como país oprimido, sino para cambiar el régimen opresor pro-yanqui, por otro igualmente opresor pro-ruso, así como cambiar el dominio semicolonial yanqui sobre Ucrania, por el yugo semicolonial o incluso colonial del imperialismo ruso.

Los imperialistas de la OTAN claman por la “paz” en Ucrania, mientras que movilizan su máquina de guerra a lo largo del Este de Europa; su “paz”, es la paz de los misiles amparada en la defensa del régimen de Kiev.

Por su parte, los pacifistas del mundo rechazan la guerra en Ucrania, pero también se oponen a que los pueblos oprimidos se levanten en armas contra sus enemigos, en guerras populares revolucionarias anti-capitalistas y anti-imperialistas, por lo cual, el pacifismo se transforma en escudero del poder de los opresores y de sus guerras reaccionarias.

Los comunistas y proletarios revolucionarios no rechazamos la guerra en general, sino las guerras injustas y reaccionarias como la del régimen de Kiev contra los separatistas, y la actual contra Ucrania, que por la fuerza de las armas someten a las masas trabajadoras a la más infernal opresión y explotación. Pero no somos pacifistas, sino defensores de las guerras justas y revolucionarias contra las clases opresoras y explotadoras, único medio para proceder a extirpar las causas económicas que dividen la sociedad en clases, aboliendo la propiedad privada sobre los medios sociales de producción, y suprimiendo así, las verdaderas causas de las guerras. Ante el peligro de una guerra mundial imperialista nuestro principio es no temerle sino detenerla con la revolución, o transformarla en guerra civil revolucionaria, como ya lo demostró la experiencia histórica en las dos primeras guerras mundiales.

El llamado de los comunistas y proletarios revolucionarios es a rechazar en la denuncia y la actividad política la guerra imperialista en Ucrania, a defender el derecho que le asiste al pueblo ucraniano para determinar sus destinos y su existencia como Estado independiente, a respaldar su lucha que inevitablemente prosperará contra el yugo imperialista yanqui y ruso, y por liberarse por sí mismo de la dictadura de las clases reaccionarias que hoy encabeza el régimen neo-fascista de Zelenski. El pueblo ucraniano no necesita “salvadores” imperialistas de occidente ni de oriente, que solo cambiaran de color de las cadenas del sojuzgamiento y la explotación.

En las guerras imperialistas el proletariado internacional, del cual hace parte la clase obrera de Ucrania, no puede alinearse o terciar por alguno de los bandos contendientes, pues todos los imperialistas son sus enemigos a muerte.

De igual modo, los proletarios y pueblos del mundo deben rechazar los compromisos de las clases lacayas en los países oprimidos con la guerra imperialista en Ucrania, los compromisos de apoyo a la OTAN o a la Federación Rusa. Hoy cuando se degüellan entre sí los uniformados hijos del pueblo tanto de Ucrania como de Rusia, cuando a las masas trabajadoras en los países imperialistas se les estruja para costear los gastos de la carnicería humana en Ucrania, cuando a las masas trabajadoras de todos los países se les cargaran los costos y daños económicos colaterales de esta guerra injusta, cuando los imperialistas convierten a Ucrania en campo de experimentación de su armamentismo para una guerra mundial, e incluso amenazan con desatarla, es cuanto más necesario levantar en alto la inmortal bandera del internacionalismo:¡Proletarios y Pueblos del Mundo, Uníos Contra el Imperialismo!

¡Fuera de Ucrania, bandidos imperialistas y su máquina de guerra!
¡Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases!
¡Abajo el imperialismo, sistema mundial de opresión y explotación!
¡Viva la Revolución Proletaria Mundial!

Comité de Dirección – Unión Obrera Comunista (mlm)
Colombia, marzo 2 de 2022

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1 respuesta

  1. Partido Comunista dos Trabalhadores Brasileiros / PCTB - Brasil dice:

    Consulte – https://pcrtbrasil.blogspot.com/2022/03/uma-esquerda-para-o-capital-partido.html

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