Desplazamiento y muerte en Argelia, Cauca, como producto de la guerra contra el pueblo

Desplazamiento y muerte en Argelia, Cauca, como producto de la guerra contra el pueblo 1

En diferentes municipios del Cauca, el desplazamiento, la muerte, los enfrentamientos armados, desafortunadamente, son cosa de todos los días. El 19 de octubre pasado dos dirigentes indígenas fueron asesinados en La Vega y Argelia. A Luis Alfonso Narváez Escobar de 44 años, le dispararon y lo degollaron en su vivienda, frente a su familia. Luis era dirigente social y ambiental opositor de los proyectos minero-energéticos en el municipio de La Vega. Mientras tanto, a Efrén España le dispararon varias veces frente a su vivienda. Era líder comunitario y fundador de la Asociación Campesina de Trabajadores de Argelia (Ascamta). Hace unos días, asesinaron a una joven indígena de 17 años en la vereda La Vuelta, zona rural del municipio de Caldono, al norte del Cauca.

A estos casos, se le suma la grave situación de desplazamiento que se vive en el municipio de Argelia y sus corregimientos aledaños. Este año van más de 10.000 desplazados que huyen de los enfrentamientos armados ya comunes entre las disidencias de las Farc, el ELN, la Nueva Marquetalia y el Ejército Nacional. En los últimos cinco meses, ha habido 5 enfrentamientos importantes que dejaron 5 desplazamientos de más de 600 personas. Actualmente hay más de 5.000 personas hacinadas en el coliseo y en otros lugares del área urbana del municipio.

Son varias las causas de los enfrentamientos, los crímenes y el desplazamiento: están los que se oponen a los cultivos ilícitos y esperan las tales ayudas del Estado para la sustitución que no llegan, los ejércitos que están en el negocio y disputan el control de la zona debido a la posición estratégica de Argelia, como corredor hacia el mar Pacífico, el reclutamiento ya sea por la fuerza o por el hambre para el cultivo de coca o para hacer parte de estos ejércitos. Especialmente reclutan a las mujeres jóvenes y niñas a quienes les ofrecen $1.200.000 que solo les pagan una sola vez.

El gran “crimen” de los habitantes de esta región, es vivir en una zona en disputa por los diferentes actores armados involucrados en el control de las tierras que generan una renta extraordinaria por el cultivo y procesamiento de coca y por su posición estratégica favorable para el narcotráfico. Para estas familias, vivir allí es una desgracia, pues bajo el capitalismo, estas condiciones son motivo de la guerra entre sectores de la burguesía y los terratenientes, especialmente por parte de la facción mafiosa que hoy se encuentra administrando el Estado burgués terrateniente desde el uribismo, y el pueblo queda en la mitad de esa guerra.

El pueblo desarmado es víctima de esa guerra que no representa sus intereses y se convierte en blanco de minas “quiebrapatas”, cruce de disparos, desescolarización, muerte, desplazamiento forzado, mutilaciones, prostitución de las jovencitas en zonas donde se mueven dineros de la mafia… y es que nada diferente le puede ofrecer el capitalismo a las masas populares.

¡La rebelión se justifica! a la guerra contra el pueblo se le debe oponer la guerra revolucionaria de las masas armadas. Pero solo con la victoria de la Revolución Socialista las masas populares tendrán paz en el campo, y para lograrlo esta debe estar guiada por el futuro Partido político del proletariado que tendrá como misión organizar las masas para la rebelión generalizada de los oprimidos y explotados contra las clases dominantes.

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