¡GRANDIOSA MOVILIZACIÓN EL 2 DE DICIEMBRE FRENTE AL MINISTERIO DE TRABAJO!

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El movimiento sindical es la forma principal de organización de la lucha de clases en el terreno de la resistencia económica en Colombia, pero su extrema reducción a causa de la política de conciliación y concertación de clases que predominó en su dirección desde los años 80’s del siglo pasado, permitió a los capitalistas entonar cantos de victoria fortaleciendo su poder económico y político, aplastando con ello a los trabajadores, al punto de que por ejemplo, han sido asesinados más de 3000 dirigentes e integrantes del movimiento sindical desde aquella época y reducido el movimiento al 4% de los trabajadores en activo. El capitalismo es enemigo de los obreros, a él hay que declararle la lucha, no claudicar ante su poder conciliando y concertando con él. Esta lección ha sido escrita con sangre en la memoria del movimiento obrero colombiano.

No hay límite en la avaricia del capital que quiere rebajar aún más el salario e incrementar la superexplotación. Por ello es que se presentó un nuevo proyecto de ley encabezado por los cavernarios partidos de la U y el Centro Democrático para acabar con la estabilidad laboral reforzada y despedir masivamente los trabajadores que han sido lisiados por el ritmo infernal de la producción.

Pero la opresión genera resistencia. Hay un importante sector del movimiento sindical que se puso en pie contra esta reforma e hizo una histórica movilización el 2 de diciembre en la capital del país, que también se citó en Medellín y Cali, pero de las cuales aún no tenemos reporte hasta ahora.

En Bogotá, asistieron más de 400 obreros en representación de al menos 35 organizaciones sindicales, que agrupan en su conjunto a más de mil afiliados. Se desplazaron representaciones de regiones limítrofes a Bogotá, como Boyacá y Cundinamarca, que laboran para empresas imperialistas y nacionales. Allí se unieron obreros contratados directamente por las empresas o por intermediarios que con la lucha han hecho respetar su derecho de asociación; llegaron obreros maduros, pero también muchos jóvenes, compañeros enfermos con férulas y bastones, pero también muchos sanos y vigorosos, todo lo cual materializó la unidad por la base y al calor de la lucha en este sector del movimiento sindical. Este fue un grandioso y combativo evento para la historia, porque luego de décadas de división e impotencia impuestas por los jefes nacionales de las centrales obreras, aquí se cristalizó el poder de la unidad de la base y se señaló la línea de la lucha de clases para hacer frente a la arremetida antiobrera.

El sometimiento temporal y parcial de la dirección ideológica y política de la burguesía en el movimiento sindical permitió la reducción extrema de dicho movimiento y la rebaja abismal del salario en Colombia, al punto que es uno de los 20 más bajos a nivel mundial. Pero no hay mal que dure cien años y cuerpo que lo resista. Mientras por estos días los jefes ejecutivos de las centrales obreras concentraron todo su esfuerzo para tomarse Cali con una manifestación en respaldo de los monopolios de la caña y contra la sanción económica que les impuso el gobierno por monopolistas, dirigentes de sindicatos de base y de industria tomaron la iniciativa y se organizaron para manifestarse contundentemente frente al Ministerio del Trabajo, donde se encontraba el jefe del sindicalismo burgués, expresidente de la USO y de la CUT, Lucho Garzón, hoy cabeza de esta cartera.

Los discursos que allí se pronunciaron fueron desafíos a Garzón y a todo su séquito, de repudio al Estado, a la política antiobrera y antipopular del gobierno, ahora impulsada en este caso, por senadores como el payaso y zar de la salud, Roy Barreras, y por el paraco Uribe Vélez, entre otros.

El reemplazo de la concertación por la lucha directa, de la educación en la conciliación de clases por la educación en las ideas revolucionarias, es un hecho en este sector del movimiento sindical, que en este evento envió un mensaje contundente a los enemigos de la clase obrera.

Esta movilización aconteció en momentos previos a la farsa de negociación del salario mínimo, por lo que algunos obreros exigieron que quienes se sienten en la tal mesa de negociación a nombre de los trabajadores, se les exija no negociar hasta que el gobierno retire el proyecto 018 que acabaría con la estabilidad laboral reforzada.

Para que no queden dudas para el Ministerio y el gobierno de la oposición de los obreros a sus políticas antiobreras, éstos salieron en manifestación exponiendo sus pancartas de denuncia con el nombre de sus organizaciones, parando el tráfico e incrementando la anarquía de la circulación vehicular por la congestionada zona del norte de la ciudad. A lado y lado y entre los mismos asistentes se distribuyeron varias denuncias y propaganda, donde se destacó la Propuesta de Plataforma de Lucha para el Movimiento Sindical Independiente, firmada por la Escuela Sindical María Cano. Destacada, aún sin conocer la de la Escuela Popular José María Carbonell que también se presentó y dirigió el evento, porque ella señala correctamente los principios revolucionarios del movimiento sindical, que lo hacen internacional y parte de la lucha general de la clase obrera, lo llaman a su completa independencia ideológica y política, a practicar el internacionalismo, la unidad consciente por la base y al calor de la lucha y a convertir las organizaciones de este tipo, en escuelas de socialismo. Una plataforma que no se quedó solo en esto, sino que además catalogó correctamente la situación del movimiento sindical en Colombia, señalando el predominio de la política de conciliación y concertación de clases, como la causa más importante para que este movimiento esté en crisis. Una plataforma que llamó de derrotar la política de conciliación y concertación de clases, a conquistar la independencia de clase y a pasar ahí a la materialización de la organización en sindicatos y federaciones independientes, en la perspectiva de construir una nueva y poderosa Central Sindical Independiente en Colombia. Finalmente la propuesta agrupó las reivindicaciones inmediatas más importantes por la que los obreros deben luchar unidos, lo que es de gran importancia, porque traza los puntos de unidad prácticos inmediatos que justifican seguir haciendo concentraciones y actividades coordinadas como estas.

Continuando con la movilización, por los alrededores del edificio donde se ubica el Ministerio, circuló una compacta masa obrera, que rebasó una cuadra completa, lo que demuestra que los trabajadores sí tienen cómo responder con su propia fuerza a las medidas de los zánganos explotadores representados por Garzón y compañía. De destacar que desde el momento mismo de la manifestación ya se subían los videos de los principales discursos e impactantes fotos, las cuales fueron compartidas por cientos de obreros y alcanzaron un conocimiento inmediato a nivel nacional e internacional, lo que incidirá en la moral del movimiento sindical y en futuras movilizaciones de este carácter por todo el país.

Sin embargo, pese a que se impuso la lucha y quedaron claros los enemigos de los trabajadores representados en los patronos y en el gobierno, incluyendo al Ministro Garzón, aquí se presentaron dos tipos de discursos políticos. Por un lado, se hizo presente el Concejal electo de Bogotá por el Polo Democrático Alternativo, Manuel Sarmiento, ardiendo en un discurso que reclamaba el respeto a los derechos de los trabajadores, cuando este partido durante el régimen de Uribe fue una oposición de juguete, sobre la cual pasó la lesiva ley 789 que profundizó la reforma antiobrera. Y si en aquel tiempo donde las masas hacían movilizaciones casi que a diario contra el gobierno, no lanzaron a la calle a sus huestes, mucho menos lo harán hoy cuando acaban de respaldar el proceso de paz de La Habana y con él la pacificación de la sociedad colombiana. Esto es lo que ha denunciado este periódico como demagogia reformista con los trabajadores y hechos reales de respaldo al régimen y a los capitalistas de parte de este partido.

Pero se presentó otro discurso, el que llamó a confiar en las propias fuerzas, a movilizar a las familias obreras para sumar más presión a la movilización; la que denunció a todos los politiqueros, no solo los abiertamente de derecha como Barreras y Uribe, con sus respectivos partidos, sino también a los autodenominados de oposición de «izquierda y democrática», que en realidad son de derecha, dictatoriales y corruptos, como lo ha demostrado el Polo Democrático y Progresistas en la Alcaldía de Bogotá.

Queda por decir a este corresponsal de Revolución Obrera, que el movimiento sindical debe ir de la mano del proceso de construcción del Partido de la clase obrera en Colombia y dirigido por él, pues esta es la única forma de garantizar su independencia de clase, además tener en cuenta la línea revolucionaria señalada por Marx y la I Organización Internacional de los Trabajadores desde el siglo XIX :

«Las tradeuniones -sindicatos- trabajan bien como centros de resistencia contra las usurpaciones del capital. Fracasan, en algunos casos, por usar poco inteligentemente su fuerza. Pero, en general, son deficientes por limitarse a una guerra de guerrillas contra los efectos del sistema existente, en vez de esforzarse, al mismo tiempo, por cambiarlo, en vez de emplear sus fuerzas organizadas como palanca para la emancipación definitiva de la clase obrera; es decir, para la abolición definitiva del sistema de trabajo asalariado.»

Corresponsal de Bogotá.

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