Unibagué: Cuando la Verdad «No Encaja» en las Instituciones

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Unibagué: Cuando la Verdad "No Encaja" en las Instituciones 1

Mónica Godoy es la valiente profesora despedida de la Universidad de Ibagué el pasado 17 de agosto, porque su «estilo no encajaba con la institución». En realidad fue despedida por denunciar varios casos de acoso laboral y sexual del que fueron víctimas varias vigilantes y una estudiante. La profesora de lenguaje, era la encargada del diplomado de Equidad de Género y como parte de ese trabajo, realizó varios talleres con las vigilantes, pues una de ellas interpuso una queja denunciando que tanto ella como otras cuatro compañeras eran víctimas de acoso laboral y sexual desde hace años a manos de uno de sus supervisores y de algunos de sus compañeros.

Las vigilantes se habían quejado ante la universidad, la cual nunca respondió. Dice la profesora que, «eran objeto de burla constante, les ponían apodos. Una de ellas me comentó que le decían ‘billete 20’, porque decían que por 20 mil pesos ella se acostaba con cualquiera. Infundían rumores diciendo que eran prostitutas, fáciles. El supervisor les mandaba imágenes pornográficas e incluso a una de ellas la tocó mientras estaba en el baño. Les hacía insinuaciones sexuales, las seguía por las cámaras de la universidad, por radio les hacía mensajes que no estaban relacionados con su trabajo».

La medida de las directivas de la universidad fue empezar a despedir a los vigilantes sin ningún tipo de investigación; es decir, a pescar en rio revuelto para generar la apariencia de que estaban haciendo algo por estas mujeres. Sin embargo, lo que sucedió fue que los vigilantes estigmatizaron a sus compañeras por haber hablado culpándolas de los despidos. Incluso una de las mujeres que se atrevió a denunciar, también fue despedida sin justa causa. La profesora se opuso a todo esto y envió una carta a la universidad, en la cual criticaba la ola de despidos injustificados. La respuesta de la universidad fue intimidar a las trabajadoras diciéndoles que no podían hablar del tema con nadie diferente a los directivos de la empresa de seguridad.

La profesora también se dio cuenta de un caso de abuso sexual de un profesor en contra de una estudiante. La madre de esta joven denunció ante Gestión Humana el caso, pero la respuesta de la universidad en boca de la encargada de dicha dependencia fue que «era muy raro, porque nunca había existido una queja al respecto y que nunca había pasado algo similar. Que ella informaría a sus superiores y la volverían a llamar para iniciar el proceso», cosa que nunca sucedió. La joven estudiante, orientada por la profesora, le envió una carta a la universidad relatando todo lo sucedido y manifestando su intención de denunciar ante las autoridades el caso.

Todos estos fueron los hechos causantes del despido de Mónica Godoy a quien manifestamos nuestra solidaridad.

Exaltamos y apoyamos la valentía y la actitud de esta profesora, por su compromiso con las mujeres oprimidas sexual y laboralmente. Así deben actuar las mujeres y hombres comprometidos con acabar la doble opresión y explotación a la que son sometidas las obreras, tanto en sus lugares de trabajo como como en sus hogares o sitios de estudio. Denunciamos la complicidad de Unibagué con estos casos de abuso sexual y laboral, tanto en los casos de las vigilantes, como en el de la estudiante. Queda claro que para la burguesía, dueña de los medios de producción, le importa más el nombre y el prestigio de sus prósperos negocios que las mujeres a quienes explotan. Por eso la verdad «no encaja» en sus instituciones.

Llamamos a las mujeres a no callar ante las intimidaciones, a vencer el miedo que les infunde la burguesía y su Estado de porquería. Todo lo contrario, deben usar los medios digitales y las redes sociales para amplificar sus denuncias y deben saber que cuentan con un espacio fijo en www.revolucionobrera.com y sus redes sociales para encarar a sus opresores, para darle publicidad a las acciones de denuncia pública que programen como mítines contra los agresores o las instituciones de este podrido Estado que poco o nada hacen por castigarlos. Llamamos a las obreras y campesinas, a las mujeres intelectuales, a las artistas a que se comprometan con las tareas por la construcción del Partido del proletariado en Colombia, pues es la tarea inmediata si realmente se quiere un cambio radical en la sociedad que favorezca a la mujer. Son ustedes las llamadas a luchar junto con los compañeros hombres a construir y conformar dicho dispositivo estratégico necesario para que la revolución Socialista triunfe en Colombia, y con ella vengan los cambios de raíz que requieren las mujeres para mejorar su situación en todos los sentidos.

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