CONMEMORAR EL PARO CÍVICO DE 1977 CON LA LUCHA DIRECTA E INDEPENDIENTE DE MASAS

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CONMEMORAR EL PARO CÍVICO DE 1977 CON LA LUCHA DIRECTA E INDEPENDIENTE DE MASAS 1

Este 14 de septiembre se cumplen 40 años del Paro Cívico Nacional de 1977, un paro que de cívico solo tuvo el nombre, pues el pueblo colombiano cansado de la miseria y opresión propias del capitalismo, hizo sentir su furia en las calles, en las fábricas, en los campos y ciudades. Con su lucha conquistó importantes reivindicaciones como el alza general de salarios, cese de la represión y persecución a las organizaciones obreras y populares, así como frenó la tentativa de imponer el salario integral y privatizar la salud y la educación. Derechos conquistados con la lucha y que hoy son pisoteados de nuevo por los capitalistas con el respaldo del poder de su Estado.

Es por esto que la conmemoración del Paro Cívico de 1977, no puede ser de otra manera, sino con la lucha directa e independiente de las masas. Es precisamente la propuesta de conmemoración que han impulsado los Comités de Lucha en Colombia, la cual apoya Revolución Obrera desde sus páginas y redes, llamando, igual que han hecho los compañeros, a convertir este 14 de septiembre en el Día de la Indignación Popular.

Existen razones de sobra para que el pueblo se indigne, las cuales, los mismos Comités de Lucha han expuesto y que se citan a continuación:

¡ESTE 14 DE SEPTIEMBRE A INDIGNARNOS!

¡Indignarnos el 14S! Contra la rebaja salarial que somete a la inmensa mayoría a la miseria y el hambre, mientras aumenta salarios a las ratas del congreso que legislan contra el pueblo.

¡Indignarnos el 14S! Contra el terrorismo de Estado, que persigue, desaparece y asesina líderes sindicales, indígenas, campesinos y populares, que además criminaliza la protesta y el derecho de asociación mientras parlotea sobre la supuesta paz negociada en La Habana. ¡Indignarnos el 14S! Contra la burla a las víctimas y desplazados por la guerra reaccionaria a quienes no les han cumplido las promesas de «justicia, verdad y reparación».

¡Indignarnos el 14S! Contra la arremetida a la educación pública, pretendiendo privatizar y mantener una educación al servicio del capital.

¡Indignarnos el 14S! Contra las pretensiones de arrebatar a los recicladores populares los derechos ganados con lucha directa y en las calles.

¡Indignarnos el 14S! Contra la contratación indirecta o «tercerización» que condena a los obreros a peores condiciones de trabajo y salario.

¡Indignarnos el 14S! Contra la violencia a la mujer y a los niños, agudizada cada vez más como parte de la podredumbre de este sistema, que ni siquiera hace justicia ante las crecientes denuncias de maltrato, violación y asesinato.

¡Indignarnos el 14S! Contra el alza en las tarifas del transporte, que beneficia al monopolio mientras somete al pueblo a un pésimo y costoso servicio y contra las condiciones infrahumanas a que son sometidos los trabajadores del transporte masivo. ¡Indignarnos el 14S! Contra la reforma tributaria que arranca del bolsillo el salario de los pobres y empobrece a los pequeños propietarios.

¡Indignarnos, indignarnos, indignarnos! Este 14 de septiembre contra todo lo que afecte a los de abajo. Los invitamos a hacer de este 14S el Día de la Indignación Popular, a preparar las tareas para conmemorar los 40 años del Paro Cívico del 77, con la lucha directa y en las calles.»

Y existen muchas más razones para la indignación popular este 14 de septiembre: la corrupción que cobra la vida de las masas, la politiquería que desvía el creciente descontento de las masas alargando sus sufrimientos, la arremetida contra los vendedores informales, el creciente abuso policial, en fin, las razones sobran y la tarea concreta es unir esa indignación este 14 de septiembre, aprovechando para conmemorar el 40 aniversario del Paro de 1977; unir esa indignación en mítines a las 14 horas, el 14 de septiembre, por 14 minutos en cada fábrica, para exigir contratos directos y alza general de salarios; unir esa indignación en cada oficina de unidad de víctimas, para exigir la atención a desplazados y víctimas de la guerra reaccionaria; unir esa indignación en cada sala de urgencias y centros de atención, para exigir un servicio de salud digno y de calidad; unir esa indignación en las calles, en los colegios, en las estaciones de transporte masivo en todas las ciudades, para exigir trabajo, educación, salud y servicio de transporte público, barato y de calidad.

Esa la invitación al pueblo colombiano, como parte de luchar por unir y generalizar la furia de las masas laboriosas en una Huelga Política de Masas, que prepare las condiciones de lucha para continuar en la noble causa de erradicar de todo el planeta, toda forma de explotación y opresión.

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