En el Aniversario del Nacimiento de Mao Tse-tung

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En el Aniversario del Nacimiento de Mao Tse-tung 1

Deslindar Campos con el Oportunismo Para Alcanzar la Unidad del Movimiento Comunista Internacional

El 26 de diciembre el proletariado internacional celebró el aniversario del nacimiento de Mao Tse-tung. Con motivo de esta celebración publicamos el aparte 3 del Capítulo IV de nuestra Propuesta de Formulación de una Línea General Para la Unidad del Movimiento Comunista Internacional, un documento que todo obrero consciente e intelectual revolucionario debe estudiar y sobre el cual está obligado a pronunciarse.

No es un texto escogido al azar sino seleccionado a conciencia con el propósito de difundir uno de los documentos más importantes del Movimiento Comunista Internacional en estos tiempos, donde se hace el examen de la situación de profunda agonía del imperialismo, se presenta la síntesis de la experiencia del Movimiento Comunista Internacional y la construcción del Socialismo, y se plantean las tareas de la Revolución Proletaria Mundial; es decir, se propone un Programa, una Estrategia y una Táctica del proletariado revolucionario para conquistar la victoria sobre el imperialismo; en particular, el aparte que publicamos, está dedicado a la lucha contra el oportunismo como condición para la unidad de los marxistas leninistas maoístas en la actualidad.

LA LUCHA ENTRE EL MARXISMO Y EL OPORTUNISMO EN LA ACTUALIDAD

El dominio del capital en la economía mundial, la profundización de la dominación semicolonial imperialista; la expansión mundial de las relaciones de producción capitalistas, conviviendo en los países semifeudales con modos de producción atrasados, agrietando las economías de auto-subsistencia, destruyendo las relaciones feudales o simplemente adaptándolas a las necesidades del capital a nivel mundial, son hechos de mayor importancia en el presente período de la fase imperialista; período que inicia en 1990, cuando la contradicción entre el proletariado y la burguesía —cuyo papel revolucionario fue anunciado desde El Manifiesto— empieza a consolidarse como la contradicción principal mundial y la que mejor expresa, en la lucha de clases, la contradicción fundamental del capitalismo entre la producción cada vez más social y la apropiación cada vez más privada. Esos cambios en la situación objetiva del imperialismo son el caldo de cultivo de la nueva forma de oportunismo, que falsea el Marxismo revolucionario a nombre o como «superación» del Marxismo Leninismo Maoísmo.

El oportunismo, como producto social y necesidad del imperialismo, ha logrado detener, desviar y desvertebrar procesos revolucionarios durante más de un siglo. Esta amarga experiencia deja demostrado el carácter imprescindible de la condición leninista: «Lo más peligroso en este sentido son las gentes que no desean comprender que la lucha contra el imperialismo es una frase vacía y falsa si no va ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo». [El imperialismo, fase superior del capitalismo, Lenin – 1916]

A lo largo de la fase de agonía del capitalismo, el oportunismo ha adoptado o reeditado viejas posiciones ya derrotadas en el Movimiento Comunista Internacional, tomando nuevas formas, pero manteniendo su viejo contenido. El prachandismo de los Partidos «maoístas» de Nepal y el avakianismo del PCR,EU son variantes esencialmente idénticas del oportunismo de derecha, que se refuerzan y complementan; son una nueva forma presentada a sí misma contraria al viejo revisionismo, pero en realidad encarnando la enésima revisión y abandono de la teoría revolucionaria del Marxismo y sus principios fundamentales, so pretexto de desarrollarlos a las condiciones del siglo XXI, ya no contra el Maoísmo, sino en nombre del Marxismo Leninismo Maoísmo. El prachandismo y el avakianismo son una nueva forma de oportunismo que no podía surgir más que al interior del mejor esfuerzo de los marxistas leninistas maoístas para enfrentar la crisis del comunismo desatada por la derrota de la Gran Revolución Cultural Proletaria en China: en el ahora extinto Movimiento Revolucionario Internacionalista —MRI; este nuevo revisionismo pseudomaoísta no solo llevó a la debacle al MRI, sino que se convirtió en el peligro principal actual para la unidad del Movimiento Comunista Internacional.

El revisionismo del llamado «Camino Prachanda», con la teoría de «fusionar» [Sobre la fusión, una tesis presentada en los documentos del PCN (M), pero de discusión de vieja data en el MCI, tal como se mostró en el anterior capítulo de esta propuesta] la lucha de clases en la lucha nacional[Aceptada sin crítica por el MRI, donde ya había tomado vuelo considerar revolucionaria la lucha antiimperialista a secas, apartada de la lucha de clases y de la lucha contra el poder del capital, llevando a considerar aliado por principio a quien luche contra el invasor extranjero, sin importar que sea ficha de otro imperialismo, y su propósito sea consolidar la dictadura de los reaccionarios sobre el pueblo] —afín al oportunismo social-chovinista—, la claudicante teoría del «estado globalizado del imperialismo estadounidense» y «la imposibilidad del triunfo en Nepal», resultan semejantes a las teorías de Kautsky, sobre el ultra-imperialismo, y de Trotsky, sobre la imposibilidad del triunfo de la revolución en un solo país; la «teoría táctica para la revolución en el siglo XXI» [La negociación y alto al fuego, que en los hechos fue una descarada traición en Nepal, fue tolerada en el MRI, como una, aunque «riesgosa», nueva y legítima táctica revolucionaria para las condiciones del siglo XXI] y el “multipartidismo” en el nuevo Estado, también son afines a la «transición pacífica» y «el Estado de todo el pueblo», del revisionismo jrushchovista. De ahí que el «Camino Prachanda» condujera a la traición de la revolución de Nueva Democracia y de la Guerra Popular en Nepal.

El revisionismo de la llamada «Nueva Síntesis», al renunciar a la concepción marxista de la dirección del movimiento [Renuncia compartida pública y generalizada, de los partidos maoístas de derecha, de centro y de «izquierda», en una prueba al canto de hasta donde ha llegado el grado de confusión en el MCI] regida por la ley dialéctica de la Negación de la Negación, termina renunciando al reconocimiento marxista del determinismo en el movimiento de la materia y haciendo una valoración derrotista y anti-obrera de la experiencia histórica en el siglo XX: de la Dictadura del Proletariado, la construcción del socialismo, el papel de Stalin y de la Internacional Comunista, sacando conclusiones esencialmente idénticas a las del trotskismo y del jrushchovismo. La teoría avakianista contra la «reificación del proletariado» significa en realidad repudiar su papel de vanguardia en la revolución y renegar de su Dictadura omnímoda en el socialismo, calificándola de «totalitarismo» y contra la cual proclama la defensa del derecho burgués al disentimiento bajo el nuevo Estado [Así el avakianismo transporta a las filas comunistas y en letras de molde «marxista», las ya muy trabajadas teorías antiobreras de la literatura burguesa socialdemócrata, de Tony Negri, de la intelectualidad pequeñoburguesa «postmarxista»…, todas, todas en el propósito expreso de combatir la Dictadura del Proletariado y el socialismo bajo su gobierno], idéntico a los reclamos Trotsky & Cía. en la URSS, de Liu Shao-chi y Ten Siao-pin en China.

Ambas variantes del revisionismo pseudomaoísta han declarado insubsistente la necesidad histórica de la Dictadura del Proletariado e insuficiente la teoría del Marxismo Leninismo Maoísmo para conocer y transformar el mundo imperialista del siglo XXI, he ahí la profunda identidad con el contenido del viejo y clásico oportunismo: bajo el rótulo de supuestas «nuevas y revolucionarias teorías», falsificación del marxismo, mutilación de su contenido revolucionario, trueque de sus principios por teorías eclécticas, confusas y aceptables para la burguesía.

Si es inevitable la lucha de los marxistas revolucionarios contra el oportunismo, es también inevitable la escisión organizativa y la depuración de los oportunistas de las filas del partido político de la clase obrera. Los partidos que han logrado dirigir con éxito la revolución proletaria se han separado de quienes con diferentes teorías han servido de vehículo para cederle a la burguesía la dirección ideológica y política de la lucha del proletariado. La unidad de los marxistas en el partido es incompatible con la unidad de las tendencias en la misma organización, es imposible en convivencia con el oportunismo. La unidad de los marxistas en el partido exige reconocer la escisión con el oportunismo y es inconciliable con la existencia de fracciones en su seno.

El revisionismo —peligro principal— ha sido favorecido por las posiciones centristas de partidos que también fueron miembros del MRI [Han ido de vaivén en vaivén: inicialmente defendieron la supervivencia del MRI al ataque revisionista; luego propusieron resucitarlo pero sin su antiguo Comité; más tarde aceptaron el colapso del MRI y lanzaron la propuesta de organizar un nuevo centro comunista MLM, más como la sumatoria organizativa de fuerzas que se llaman a sí mismas marxistas leninistas maoístas, que como producto de un deslinde profundo con el oportunismo. Al mismo tiempo, tomaron la iniciativa de organizar el apoyo internacional a la Guerra Popular en la India, tal vez con la ilusión de que el proletariado y los comunistas, olviden la experiencia del centrismo conciliador con la traición a la Guerra Popular en Nepal], posiciones manifiestas en su silenciosa tolerancia por años al revisionismo surgido en ese movimiento, en su falta de autocrítica ante el respaldo y saludo a la «teoría táctica» del Acuerdo de Paz del 2006 en Nepal —léase teoría de traición—; en su persistente conciliación con los jefes del «nuevo» PCN(M) evadiendo liberalmente la condena a su responsabilidad dirigente en la traición y tolerando su juego distractor de amenazar con «tomar nuevamente las armas en una insurrección», cuando es bien sabido que el «nuevo» PCN(M) heredó la línea ideológica y política del revisionismo prachandista en defensa del «cumplimiento cabal del Acuerdo Global de Paz», sólo que presentada bajo un nuevo ropaje: denuncia a la «traición» [Así llamaron, no a la verdadera traición en el Acuerdo de Paz, sino a su posterior perversión parlamentaria y abierta sumisión ante el imperialismo, el expansionismo indio, la burguesía y los terratenientes] de Prachanda y Bhattarai y supuesto repudio a la «nueva síntesis de Avakian». La unidad de tendencias que preconiza el centrismo mella y hace inofensiva la lucha política de la clase obrera y es inservible para el triunfo de su programa.

Las teorías y felonías del revisionismo pseudomaoísta actual y la vacilación y conciliación del oportunismo centrista han sido denunciadas y confrontadas por los marxistas leninistas maoístas de diversos países —en pocas ocasiones los esfuerzos han sido comunes, generalmente se han dado por separado—; y si bien, esta lucha ha logrado un repudio bastante general al avakianismo y ha impedido a las «nuevas» teorías revisionistas entronizarse como línea general del Movimiento Comunista Internacional, debe fortalecerse la unidad consciente de los comunistas sobre la agudización de la crisis causada por el ataque revisionista, que ha sumido al Movimiento Comunista Internacional en un estado de gran confusión, gran dispersión y tremenda impotencia política para organizar y dirigir el movimiento espontaneo de las masas, que se alza impetuoso contra el imperialismo y sus soportes reaccionarios en todos los países.

En estas condiciones del Movimiento Comunista Internacional, el triunfo del marxismo sobre el oportunismo debe ser en toda la línea general: en los fundamentos teóricos del Marxismo Leninismo Maoísmo, en el juicio sobre la experiencia histórica de la Revolución Proletaria Mundial —la Revolución, la Dictadura del Proletariado, la construcción del Socialismo, el papel de la III Internacional—; en la comprensión de los fenómenos económicos, políticos y sociales del período actual de agonía del imperialismo, y en consecuencia, en las tareas de la revolución y de los comunistas a nivel mundial y en cada uno de los distintos tipos de países.

Derrotar al imperialismo es la palpitante necesidad de la sociedad mundial, es la exigencia de las propias contradicciones del sistema moribundo. La derrota del imperialismo exige vencer al peligro principal de la unidad internacional de los comunistas, cuidando que al sacar el derechismo por la puerta del frente, no entre el «izquierdismo» por el traspatio.

Es apenas natural que esta gran lucha contra el oportunismo de derecha, fuera acompañada por una tendencia en el movimiento hacia el «izquierdismo», cuyas «nuevas» teorías —en las condiciones actuales de gran confusión en el Movimiento Comunista Internacional— toman la forma de una defensa «ultramaoísta del maoísmo» y son presentadas a nombre del llamado «Pensamiento Gonzalo» como «desarrollo universal» del Marxismo Leninismo Maoísmo, pretensión que en la práctica, distorsiona y opaca la verdadera e importante contribución hecha por el Presidente Gonzalo a la lucha contra el revisionismo en el Perú, a la línea Marxista Leninista Maoísta del Partido Comunista del Perú —PCP— y a su papel como destacamento de vanguardia del proletariado en el inicio y desarrollo de la Guerra Popular en ese país.

El reconocimiento marxista leninista maoísta del papel del Presidente Gonzalo se echa a perder cuando se le endiosa como «Pensamiento Gonzalo» circunscribiendo la unidad ya no a sus ideas sino a su personalidad, a tal punto que su jefatura es reclamada tanto por el oportunismo de «izquierda» como por el oportunismo de derecha más conocido como LOD; y es condenado a muerte por una variante del oportunismo de derecha bajo la forma de revisionismo armado que algunos sectores provenientes del PCP, extrañamente denominan LOI. En realidad, son las expresiones ideológicas del fraccionamiento del PCP, donde a los marxistas leninistas maoístas les asiste la responsabilidad de superar el recodo en lucha contra el oportunismo de derecha y de «izquierda».

Las «nuevas» teorías del llamado «Pensamiento Gonzalo» en realidad representan divergencias con el Marxismo Leninismo Maoísmo, ya no desde la posición del oportunismo de derecha —revisionismo avakianista— sino desde el oportunismo de «izquierda»: sus teorías del «pensamiento guía» y de «principalmente maoísmo» convierten la aplicación creadora de la teoría del marxismo a los problemas de la revolución en cada país en una negación de la base de unidad alcanzada por el extinto MRI en 1993:

En el curso de la revolución china Mao había desarrollado el marxismo-leninismo en muchos campos importantes. Pero fue en el crisol de la Gran Revolución Cultural Proletaria que nuestra ideología dio un salto y emergió por completo el tercer gran hito, el marxismo-leninismo-maoísmo. Desde el plano superior del marxismo-leninismo-maoísmo los comunistas revolucionarios podrán comprender aún más profundamente las enseñanzas de los anteriores grandes líderes e incluso las primeras contribuciones de Mao Tsetung adquirirán un más profundo significado. Hoy, sin maoísmo no puede haber marxismo-leninismo. En realidad, negar el maoísmo es negar el marxismo-leninismo mismo. [¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!, Declaración del MRI – 1993]

Las «nuevas» teorías del llamado «Pensamiento Gonzalo» sobre “el capitalismo burocrático o la evolución del semifeudalismo», y «la contradicción como única ley de la dialéctica» divergen de la concepción materialista del mundo y las leyes de su movimiento dialéctico; su máxima de «guerra popular como forma principal de lucha en todo momento y hasta el comunismo» niega la objetividad y el carácter táctico de las formas de lucha y de organización, siendo una concepción afín a la abierta «defensa del linpiaoísmo» alentada por algunos maoístas; su «culto indiscutible a los jefes» se aparta de la teoría leninista sobre la relación entre masas, clases, partidos y jefes; y su teoría del «partido militarizado» es ajena a la teoría leninista del Partido político del proletariado, y en cambio, enlaza con la teoría guevarista de la organización político militar.

En el terreno político, las divergencias con camaradas defensores del llamado «Pensamiento Gonzalo» residen en el reconocimiento materialista de la contradicción principal en el mundo; en la caracterización de la sociedad, del capitalismo y la revolución en los países oprimidos capitalistas; en la relación entre la guerra popular e insurrección; en la distinta particularidad de la guerra popular en los países oprimidos y en los países imperialistas. También existen divergencias en el balance de algunas cuestiones de la experiencia histórica, tales como la correcta política de Frentes Populares orientada por la Internacional Comunista, calificada despreciativamente por algunos comunistas como «frentepopulismo».

Dado que el revisionismo es hoy el peligro principal para la unidad del Movimiento Comunista Internacional, la contradicción con las posiciones «izquierdistas» opuestas al revisionismo, es ahora una contradicción en el seno del pueblo, una contradicción entre comunistas, tratable por el método de la discusión, la lucha ideológica, la persuasión, la crítica y autocrítica.

[Propuesta de Formulación de una Línea General Para la Unidad del Movimiento Comunista Internacional, Unión Obrera Comunista (mlm)]

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