Por el debate y la lucha de las dos lineas – Algunas críticas al documento «¡Por una Conferencia Internacional Maoísta Unificada! –

Por el debate y la lucha de las dos lineas - Algunas críticas al documento "¡Por una Conferencia Internacional Maoísta Unificada! - 1

Publicada en Maoist Road, 31 de mayo 2022

Premisa

Con el colapso del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) desapareció la única organización internacional existente que agrupaba la mayoría de partidos y organizaciones MLM.

El MRI representó, después de la crisis que se produjo en el Movimiento Comunista Internacional (MCI) con la muerte del presidente Mao y la derrota de la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP), un esfuerzo concreto para reunir los partidos y organizaciones MLM dispersos internacionalmente y luego iniciar una contra-tendencia para combatir esta nefasta dispersión.

Hoy los partidos y organizaciones MLM coherentemente internacionalistas no pueden sino combatir cada residuo del revisionismo avakianista y prachandista y retomar el hilo rojo del MRI, con sus lecciones positivas y negativas, para seguir avanzando en el largo camino que, pasando por la construcción de una nueva organización internacional de partidos y organizaciones MLM, tiene como objetivo la construcción de la Internacional Comunista.

El sitio «Internacional Comunista» publicó el 4 de enero un documento titulado «¡Por una Conferencia Internacional Maoísta Unificada! – Propuesta sobre el balance del Movimiento Comunista Internacional y de su actual Línea Política General» firmado por el Comité Coordinador de la Conferencia Internacional Maoísta Unificada – CCIMU. Este comité reúne algunas organizaciones y partidos que en los últimos años han declarado su intención de perseguir el propósito de convocar una Conferencia Internacional (CI) (convocada precisamente por los compañeros del CCIMU) y este documento desde su punto de vista representa una propuesta de «bases de discusión» (BD) comun, pero en realidad es su propia plataforma político-ideológica funcional a tal convocatoria.

Es bien sabido y reconocido en el movimiento comunista MLM que nuestro partido, desde el colapso del MRI, siempre ha estado en primera linea, a través de diversas iniciativas políticas, en el trabajo para sentar las bases para la realización de una nueva CI MLM con el objetivo de que dé vida a una nueva organización internacional. Ya en 2012 nuestro partido, junto con el PC(m)A y el PCI(ML) Naxalbari (hoy parte integrante del PCI(M)) convocaron una Reunión Especial de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninista-Maoístas del MRI (RE) 1

El resultado de esta Reunión Especial, luego de discusiones y luchas, fue la aprobación de dos «Resoluciones Finales» a las cuales le remitimos. 2 Las dos resoluciones se delimitaron clara y definitivamente de las dos principales corrientes neo-revisionistas encabezadas por Avakian y Prachanda y, por la primera vez desde el colapso del MRI, iniciaron el trabajo para la CI, que aún tenía que hacer muchos pasos para integrar en ese trabajo otros partidos y organizaciones MLM, que habían sido o no parte del MRI.

En este sentido, creemos que las dos resoluciones finales aprobadas por la RE, si bien diez años después y en un contexto histórico-político diferente, aun si no pueden ser la base para la convocatoria de la CI, aún contienen útiles indicaciones de método, línea y análisis político que sirven a conformar una base unitaria de los partidos y organizaciones MLM que quieren convocar la CI.

Además, en los años antes así como en los después de la RS, nuestro partido junto a otros partidos y organizaciones también promovieron las Declaraciones Internacionales del Primero de Mayo y otras iniciativas internacionalistas bilaterales y multilaterales, con el objetivo de mantener el hilo rojo de la unidad en nuestro movimiento, especialmente en ocasión de esta importante jornada de lucha de nuestra clase.

Nuestro partido, a la publicación del documento por los camaradas del CCIMU, tuvo una actitud positiva, pensando que podía ser un aporte más para acercarnos a la meta. Una vez leído y analizado el texto, tuvimos que expresar nuestro pesar junto con nuestro juicio principalmente negativo debido a evaluación que este documento no puede representar un punto de partida unitario para la convocatoria de la Conferencia Internacional.

Nuestro Partido ha encomendado a un camarada de su Comisión Internacional un primer comentario crítico sobre algunas posiciones expresadas por los camaradas del CCIMU, al que seguirán otros que comentarán las notas fuertemente críticas expresados por otras fuerzas, cuyos argumentos en general -pero no totalmente- compartimos y a ellos remitimos.

La ideología revolucionaria en base a la cual convocar la Conferencia Internacional es el marxismo-leninismo-maoísmo

La ideología revolucionaria en base a la cual convocar la Conferencia Internacional es el marxismo-leninismo-maoísmo. Al inicio, el documento afirma que “para el MCI … el peligro principal sigue siendo el revisionismo”, afirmación que se puede compartir, y prosigue: “Su unidad se construye sobre la base y la guía del marxismo, hoy marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo”.

Quisiéramos reiterar que la ciencia del proletariado a cualquier nivel de su desarrollo representa una unidad orgánica: estuvo así en la primera fase del nacimiento y desarrollo del marxismo y así con el marxismo-leninismo y finalmente con el marxismo-leninismo-maoísmo, desde su nacimiento hasta la fecha.

La unidad ideológica y la comprensión/aplicación de todas sus facetas por parte del proletariado dirigido por su vanguardia es la única clave para emprender el camino revolucionario en cada país.

Nuestro partido se llama Partido Comunista Maoísta, pero no comparte el uso que las fuerzas escribieron el documento hacen de la expresión «principalmente maoísmo» que va en contra la comprensión que la ideología del proletariado es orgánicamente un todo indivisible con respecto a lo que ya es universalmente adquirido por la práctica revolucionaria del proletariado: ¿Acaso el análisis marxista del capital, el método materialista histórico y dialéctico, el análisis marxista del Estado, etc. en sus aspectos universales ya no son válidos hoy (ni serán válidos hasta que el capitalismo no sea derrotado)?

Lo mismo puede decirse de los aportes universales del leninismo y del maoísmo al marxismo que hoy están representado sólo por la definición de marxismo-leninismo-maoísmo.

El significado que se da a esta definición en el documento del CCIMU es compartido únicamente por los partidos y organizaciones representadas en el mismo CCIMU y que son expresión de una fracción de nuestro movimiento, que ha producido diversos documentos en los últimos años y muchas veces se han sumado a esta definición la fórmula: «con los aportes universales del presidente Gonzalo» y hasta levantaron la cuestión de las «seis caras».3

Pensamos que una «base de discusión» funcional a la convocatoria debe tomar la formulación «marxismo-leninismo-maoísmo» y colocarla como delimitación contra el revisionismo.

Volviendo al texto elaborado por los camaradas del CCIMU, señalamos otro punto:

La línea de demarcación entre el marxismo y el revisionismo actual consiste en: 1) reconocer o no el maoísmo como la tercera, nueva y superior etapa del marxismo y la necesidad de combatir al revisionismo y a todo oportunismo; 2) reconocer o no la necesidad de la violencia revolucionaria, como guerra popular, para hacer la revolución en su propio país; 3) reconocer o no la necesidad de demoler el viejo aparato estatal y reemplazar la dictadura de la burguesía con la dictadura del proletariado; 4) reconocer o no la necesidad del partido revolucionario del proletariado.

En general estamos de acuerdo con las afirmaciones de este pasaje, en cuanto al segundo punto, sin embargo, creemos que la identificación entre guerra popular y violencia revolucionaria es incorrecta desde el punto de vista del MLM. Está claro que la violencia revolucionaria es la práctica central de la guerra popular, pero no se puede decir que la guerra popular sea sólo eso. La misma historia de las guerras populares lo desmiente, basta ver la gran guerra popular del PCCh dirigida por Mao Tse Tung, pero igualmente la guerra popular en el Perú, los 10 años de guerra popular en Nepal, y las guerras populares en curso en India y Filipinas lo niegan. La guerra popular es una lucha a la vez en el frente político, ideológico, por la construcción de bases de apoyo, etc., hacer esta identificación conduce a una concepción/posición militarista, que es anti-MLM.

La Conferencia Internacional como un paso adelante en la lucha contra el imperialismo

Creemos que la realización de una Conferencia Internacional de partidos y organizaciones MLM representa un segundo paso (después del primero representado por el MRI) en el largo camino de la lucha contra el imperialismo y para su derrota final, con el triunfo de las Revoluciones de Nueva Democracia y de las Revoluciones Socialistas que finalmente conducen al comunismo.

Así, es de necesaria importancia comprender y manejar con maestría la teoría del imperialismo formulada por Lenin y aplicada por Mao a través de su propia dirección del proceso revolucionario en China, cuya comprensión también es favorecida por las experiencias revolucionarias concretas (las guerras populares en curso), para entender cuál es la estrategia para combatir y derrotar al imperialismo. En este sentido, el concepto de «guerra popular mundial» presenta un problema de concepción y ambigüedad teórico-ideológica.

Somos partidarios del inicio y desarrollo de la guerra popular en todos los países, pensamos que el camino de la guerra popular debe aplicarse universalmente a cada país según las condiciones específicas de cada país y en particular según la naturaleza de cada país, si es un país imperialista o un país oprimido por el imperialismo (tomando en cuenta los cambios en ambos, sobre de esto volveremos brevemente más adelante). Pensamos que sea una estrategia revolucionaria mundial pero, como sabemos, las condiciones de desarrollo de cada país en el mundo son y serán desiguales hasta el Comunismo y, en consecuencia, también son desiguales el nacimiento y desarrollo de los procesos revolucionarios y por ende de las guerras populares.

La historia ya ha mostrado cómo algunos países han llegado a la conquista del socialismo, aunque temporalmente y con desarrollos desiguales, mientras que en la mayor parte del mundo las relaciones de producción capitalistas continuaban siendo dominantes.

Basados en la experiencia revolucionaria concreta en la era del imperialismo desde la Revolución Socialista de Octubre, sabemos que condiciones desiguales crean desarrollos revolucionarios desiguales, que los países que alcanzan el socialismo tienen que defender este resultado como objetivo principal en el interés internacionalista, para servir como base de apoyo de la Revolución Proletaria Mundial (RPM).

Por el contrario, el concepto de «guerra mundial popular», al no tener en cuenta esto, a nuestro juicio se coloca fuera del maoísmo.

El concepto de «guerra popular mundial» expresado en el documento está a nuestro juicio en contradicción tanto con la teoría del imperialismo como con la de la guerra popular prolongada establecida por el Presidente Mao, la cual siempre se concibió como una estrategia revolucionaria para la conquista del poder político, y no como forma de ejercicio de la dictadura proletaria luego de la conquista del poder.

La «Guerra Popular Mundial» contempla una «guerra popular ininterrumpida» en cada país, confundiendo la estrategia para conquistar el poder e instaurar la dictadura del proletariado con la lucha por la construcción de la misma dictadura del proletariado. La estrategia para contrarrestar los intentos de restaurar el capitalismo es la Revolución Cultural, que no toma la forma de una guerra popular.

Otra cuestión importante es el hecho que en este documento, más adelante, se hace referencia a la «teoría de los tres mundos», lo que significa atribuir al marxismo-leninismo-maoísmo y en particular al análisis del presidente Mao esta teoría que, en cambio, fue planteada por Deng-Tsiao-Ping. 4

No estamos de acuerdo con considerar los países oprimidos como «base de la revolución mundial» y el campesinado como la fuerza principal, una posición que guiña el ojo al tercermundismo y no al MLM y que no considera que la contradicción burguesía/proletariado es la contradicción fundamental y que hoy, incluso en muchos de los países oprimidos más importantes, la clase obrera se desarrolla cada vez con más fuerza, en cantidad y calidad.

En la primera resolución final de la RE del 2012 «Sobre la situación internacional y las tareas de los comunistas» se afirmaba:

Las burguesías imperialistas de todo el mundo están aprovechando de la crisis para reestructurar el imperialismo a escala mundial y salvarlo en el interés de su propia clase y en función de sus ganancias. Esto lleva a descargar el odioso peso de la crisis sobre los proletarios y masas populares. En los países oprimidos por el imperialismo como en los países imperialistas, el desempleo, la precariedad, el costo de vida aumentan y la explotación se intensifica hasta formas de esclavitud moderna, se cercenan los derechos de los trabajadores, se anulan sus conquistas sociales adquiridas durante décadas de luchas, se cierran fábricas con despidos masivos, se arruina a los campesinos y se les lleva al suicidio, el recorte el gasto social y privatización de la educación y sanidad se desarrollan, la lógica de la mercantilización y ganancia se extiende a los recursos primarios, agua, aire, sol, etc.
Estas políticas se dan dentro de una contienda imperialista para el dominio del mercado mundial y las zonas geopolíticas estratégicas, pero es muy evidente el carácter unitario de las políticas para descargar la crisis sobre los proletarios y las masas populares.

Creemos que este análisis después de diez años sigue siendo vigente y muestra la agudización de las contradicciones en ambos tipos de países, que los cambios que se han dado en estas décadas deben llevar a no ver estáticamente, en los países oprimidos, como principal el campo. y los campesinos y como complemento las ciudades y los obreros.

Los camaradas del CCIMU en su documento escriben:

Sin reconocer el carácter semifeudal de los países oprimidos y, por lo tanto, la necesidad de una guerra agraria para resolverlo, se termina negando la necesidad de la revolución democrática en estos países, la necesidad de desarrollar la guerra popular como guerra unitaria, en la que el campo es principal y la ciudad es complemento necesario, para acabar con el imperialismo, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad.

Creemos que en muchos países oprimidos, debido la gran urbanización y proletarización, que comenzó como una tendencia lenta en la década de 1960 y que se ha acentuado desde la década de 1980 y continúa hasta el hoy en formas cada vez mayores, el campo tiende a perder su importancia «principal» a favor de la ciudad y en consecuencia no es seguro que la guerra popular en algunos países oprimidos por el imperialismo tenga como forma principal la forma «clásica» de «guerra agraria».

El análisis del desarrollo de la guerra popular en cada país debe necesariamente tomar en cuenta los cambios sociales y la distribución «demográfica» de la población y no puede ser una mera re-propuesta mecánica de la teoría de la guerra popular elaborada por Mao (lo repetimos una vez más) teniendo en cuenta la situación concreta de China y del mundo de hace casi un siglo, así como que Lenin a la vez advirtió que el camino de Octubre no podía repetirse mecánicamente en otros países europeos.

Pensar que todo permanece inmutable es idealismo antidialéctico.

Por el contrario, el análisis materialista dialéctico es vivo y en estrecha relación dialéctica con los cambios históricos, económicos, sociales y culturales, no puede ser embalsamado re-proponiendo mecánicamente el análisis hecho por nuestros maestros: los marxista-leninista-maoístas deben ser capaces de discernir lo universal (válido siempre y en todo lugar, hasta que el capitalismo será derrocado) de lo particular.

El principal problema es que los camaradas autores del documento plantean la centralidad de los países oprimidos a nivel internacional, afirmando que la contradicción fundamental a nivel mundial es la entre el imperialismo y las naciones y pueblos oprimidos.

Stalin en primer capítulo de «Principios del leninismo» y especialmente Mao en su obra fundamental para el Movimiento Comunista Internacional «Sobre la contradicción», dicen claramente que «la primera contradicción es la que existe entre el trabajo y el capital»; Stalin como Mao explican que la contradicción fundamental, la que existe entre el proletariado y la burguesía, es siempre la misma incluso en la fase del imperialismo. Mao dijo: «… cuando el capitalismo de la era de la libre competencia se convirtió en imperialismo, la naturaleza de clase del proletariado y la burguesía -hay una contradicción fundamental entre las dos clases- y la esencia capitalista de la sociedad no sufrieron cambios sino las contradicciones entre estas dos clases se han agudizado…”.

Esta contradicción, al no variar de la época, sigue siendo la fundamental. Por lo tanto, es incorrecto afirmar, como hacen los camaradas en este y otros documentos, que la contradicción entre el imperialismo y las naciones y pueblos oprimidos es fundamental, universal.

Este análisis erróneo también se funda (y «necesariamente» para los camaradas autores) en un forzamiento, según el cual muchos países son definidos como países oprimidos cuando son países capitalistas. Un ejemplo es la Ucrania (y todos los países de la Europa del Est, ex socialistas) que consideran un país oprimido – de ahí la indicación errónea, hoy en la guerra en curso, de apoyar a Ucrania como nación oprimida contra Rusia – en el cual, en consecuencia, la revolución debe ser de nueva democracia, cuando en estos países ya hubo la revolución socialista y luego se restauró el capitalismo.

La contradicción fundamental determina y afecta a las demás contradicciones

En algunos períodos, una de las otras contradicciones puede volverse a ser la principal. Por ejemplo, siempre refiriéndose a la guerra en Ucrania, la contradicción entre imperialismos es ciertamente la principal ahí, pero no reemplaza la contradicción fundamental a nivel universal.

En cambio, hacer de la contradicción entre el imperialismo y los países y pueblos oprimidos la contradicción fundamental, no sólo niega los cambios que el imperialismo trae a los países oprimidos en la composición de clase de los pueblos, como se dijo antes, sino lleva a un análisis y por ende a asumir una posición desviados.

El abandono de la teoría del imperialismo y del análisis marxista-leninista-maoísta se convierte en un verdadero «cortocircuito» entre el análisis de los camaradas del CCIMU y la realidad, cuando repiten dogmáticamente la cita del Presidente Mao que en 1967 afirmó que las RPM saldría triunfante «en los próximos 50-100 años».

La declaración de Mao ciertamente era correcta en el contexto en que el gran maestro del proletariado la formuló, al realizar un análisis concreto de la situación concreta hace 55 años; pero siguiendo al pie de la letra el método de los camaradas del CCIMU de retomar esta cita de manera mecanicista, la victoria del RPM sobre la faz de la Tierra sería segura dentro de el 2067 (en 45 años). Además, los camaradas reafirmaron este concepto de manera aún más explícita en el mensaje del Primero de Mayo publicado recientemente, enfatizando precisamente que este período de «50-100 años» debe entenderse a partir de cuando Mao lo afirmó (¡sic!)

Es evidente que hoy la situación, descrita por Mao en la década de 1960, ha cambiado, y por lo tanto la evaluación de esta. Ya no existe en el mundo (desde 1976) ni un país socialista que actúe como base de apoyo de la RPM, y los dos partidos más avanzados que dirigen Guerras Populares, el PCI(M) y el PCF, se declaran en fase de defensiva estratégica.

De este «cortocircuito» deriva directamente un otro: la afirmación un tanto discutible de que el MCI está en fase de ofensiva estratégica. Aquí también hay un uso deformado del marxismo-leninismo-maoísmo y en particular de la teoría de Mao de la guerra popular y sus fases: si estuviéramos en la fase de una ofensiva estratégica, esto significaría que el enemigo ya no es en condición de cancelarnos y que nosotros estamos en condición de cancelarlo y por lo tanto cerca a la toma del poder a escala global. Es claro que esta condición está lejana en cualquier país del mundo, incluso India y Filipinas, según los mismos camaradas de esos países, como hemos visto.

Para los camaradas del CCIMU, en cambio, la fase actual (que sea estratégicamente defensiva, en equilibrio u ofensiva) no es determinada por el análisis concreto de la situación concreta (cuáles y cuántas revoluciones están en marcha, cuántos partidos MLM existen y en qué condiciones se encuentran, etc.), sino, idealistamente, por una interpretación subjetivista de la historia gloriosa del proletariado, considerando unilateralmente sólo sus logros históricos, pero «deshistorizados», y eliminando las derrotas, incluso las de la fase actual en la que nos encontramos que exige la superación de la derrota estratégica sufrida (cumplida con la restauración del capitalismo en la China socialista.

Escriben los camaradas:

Aplicando la ley de la contradicción al proceso de la revolución mundial, proceso de lucha por el barrimiento del imperialismo y la reacción de la faz de la tierra, hay tres momentos, pues que la contradicción rige en todo y toda contradicción tiene dos aspectos en lucha, en este caso revolución y contrarrevolución. Estos momentos son: 1º Defensiva estratégica; 2º Equilibrio estratégico; y 3º Ofensiva estratégica de la revolución mundial. La defensiva estratégica de la revolución mundial, opuesta a la ofensiva de la contrarrevolución, arranca desde 1871 con la Comuna de París y termina en la Segunda Guerra Mundial; el equilibrio estratégico se da en torno al triunfo de la revolución china, a la Gran Revolución Cultural Proletaria y al desarrollo del poderoso movimiento de liberación nacional; posteriormente la revolución entra a la ofensiva estratégica, este momento se puede ubicar en torno a la década de 1980 en que vemos signos como la guerra Irán-Irak, Afganistán, Nicaragua, el inicio de la guerra popular en el Perú, y se contrapone a la ofensiva contrarrevolucionaria de carácter general, época inscrita en los “próximos 50 a 100 años”; de ahí para adelante se desarrollará la contradicción entre el capitalismo y el socialismo cuya solución nos llevará al comunismo.

En la primera resolución final aprobada por la RE se plantea, entre otras cosas:

Es en este contexto que se desarrolla y emerge una potencial nueva ola de la revolución proletaria mundial que tiene como referentes y anclaje estratégico las guerras populares dirigidas por los partidos maoístas. A esto hay que sumar la preparación de nuevas guerras populares, en particular en Turquía y el sur de Asia, su potencial en América Latina y en todo el resto del mundo, la constitución de los partidos comunistas marxista-leninista-maoístas En este contexto, los nuevos partidos comunistas MLM en los países imperialistas representan el potencial para un salto cualitativo de la lucha revolucionaria en el mundo y para la unidad de las dos corrientes de la revolución proletaria mundial: la revolución proletaria y socialista en los países imperialistas y la revolución de Nueva Democracia marchando hacia el socialismo en los países oprimidos por el imperialismo. (…) En la situación internacional actual, la tarea de los comunistas es hacer la revolución en los diversos países, porque la revolución es la única solución a la crisis, la única alternativa al imperialismo y el fin último de las luchas de los proletarios y los pueblos oprimidos.
Esto requiere el fortalecimiento y la construcción de los partidos comunistas marxista-leninista-maoístas en cada país, como partidos comunistas de nuevo tipo, como departamentos de vanguardia del proletariado y núcleo dirigente de todo el pueblo, como partido combatiente por la revolución
.

Esta sigue siendo la fase actual, asumir actitudes triunfalistas no ayuda nuestro avance colectivo sino favorece el estancamiento.

La misma resolución de la RE también afirmaba: Debemos aprender tanto de nuestras victorias como de nuestras derrotas, de nuestro acierto como de nuestros errores. En el documento CCIMU, por su parte, el triunfalismo subjetivista no deja lugar a tal reflexión y balance crítico/autocrítico.

Finalmente, en cuanto a la comprensión y aplicación de la teoría del imperialismo, creemos que sea incorrecto expresar en términos estratégicos, como hace el documento, la definición de «única superpotencia hegemónica» referido a los EE.UU. y que es aún menos exacto y no científico la de solamente «superpotencia nuclear» referido a Rusia. Una vez más consideramos válido y con visión de futuro, especialmente a la luz de los recientes acontecimientos, el análisis realizado en la RE del 2012, citamos de nuevo la primera resolución final «Sobre la situación internacional y las tareas de los comunistas»:

El equilibrio de poder entre los imperialistas son fluctuantes. Si bien EE, UU. siguen siendo la única superpotencia, su potencial se ve considerablemente debilitado por la resistencia de sus víctimas y la crisis. Esto deja un cierto margen para el reagrupamiento de la UE, aunque factores similares. impactan negativamente también sobre sus posiciones. Rusia no está afectada por la crisis al mismo nivel. Gracias al eje con China y la consolidación de las relaciones con las repúblicas ex soviéticas, ha ganado cierta ventaja y elevado la pugna. En general, la colusión sigue siendo principal en las relaciones interimperialistas, pero el imperialismo en crisis desarrolla en su seno contradicciones que pueden convertirse en fuentes potenciales de una nueva guerra mundial Las potencias imperialistas, principalmente EE.UU., desatan y acentúan guerras de agresión, invasión y neocolonialismo en los diversos escenarios del mundo en que sus intereses son vitales o están amenazados. En el desarrollo de estas guerras, continúan en la carrera armamentista y se dotan de instrumentos militares más y más devastadores, superando todos los límites establecidos por las convenciones internacionales y los derechos humanos.

Algunas reflexiones finales

Para concluir, reiteramos una vez más que el objetivo común de los partidos y organizaciones MLM debe ser el de convocar a una CI la más amplia posible, respetando dos principios de delimitación:

1) Una CI cuyos participantes se adhieren completamente al MLM, de lo que deriva que en esta IC no hay lugar para el revisionismo y el neorevisionismo, no a la participación de fuerzas que se refieren directa o indirectamente a la «nueva síntesis» de Bob Avakian del PCR EE. UU. ni al prachandismo o la Línea Oportunista de Derecha en el Perú. Además, como ya planteado en la segunda resolución final de la RE de 2012 “Hacia una Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Comunistas MLM del mundo”: “Creemos que esta tarea debe emprenderse con la participación de los partidos maoístas que dirigen guerras populares y de todas las fuerzas maoístas…”.

2) Queremos una Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Comunistas MLM del mundo, a la que se pueda llegar con una convocatoria unitaria compartida; en la que se desarrolle una confrontación genuina y una lucha de dos líneas cerrada con el objetivo de alcanzar un superior nivel de unidad al fin de fundar una nueva Organización Internacional MLM, embrión de una futura Internacional. Cualquier resultado por debajo del nivel orgánico, teórico, político e ideológico alcanzado por el MRI sería un paso atrás y no un paso adelante.

Un camarada de la Comisión Internacional PCm – Italia


1 A este Mitin también fueron invitados a participar los camaradas nepalíes, turcos y bangladeshíes, de los cuales los primeros participaron como observadores, siendo aún miembros del partido neo-revisionista pero a punto de escindirse del ese, mientras que los otros dos no pudieron asistir.

2 https://maoistroad.blogspot.com/2012/04/resolution-n-1-special-meeting-of.html https://maoistroad.blogspot.com/2012/04/resolution-n-2-special-meeting-of.html

3 “marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, con los aportes universales del presidente Gonzalo”, es mencionado, por ejemplo, en: Tesis sobre la situación internacional y las tareas del Movimiento Comunista Internacional (marzo de 2017); ¡Viva el 200 aniversario del nacimiento del gran Carlos Marx! (marzo de 2018), ¡Aprender del presidente Gonzalo! – Declaración Internacional Conjunta (septiembre de 2020); 200 aniversario de Federico Engels – Declaración Internacional (noviembre 2020)

4 Deng usó y definió este concepto en su discurso ante la Asamblea General de la ONU en 1974 (https://www.marxists.org/reference/archive/deng-xiaoping/1974/04/10.htm) y luego lo desarrolló

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.