Finlandia y Suecia en la OTAN, otro movimiento en el ajedrez de la guerra imperialista

Finlandia y Suecia en la OTAN, otro movimiento en el ajedrez de la guerra imperialista 1

Finlandia y Suecia están a las puertas de ingresar a la OTAN; y cuando esta noticia se extendió como pólvora, por las implicaciones que tendría, le apareció un obstáculo desde Turquía, pues el señor Erdogan, dijo desde Ankara, que no permitirá el ingreso de esos dos países, por “resguardar terroristas”, en mención al asilo que le han dado a varios miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y de las llamadas Milicias Unidas de Protección del Pueblo (YPG), organizaciones guerrilleras que actúan en Turquía; y de las cuales, algunos de sus miembros han sido pedidos en extradición desde Ankara, sin recibir respuesta positiva. Así las cosas, según parece, el ingreso de estos dos países a la OTAN, está en manos de Turquía, ya que para nuevas afiliaciones, debe haber un acuerdo de todos los países miembros.

Las versiones oficiales dicen que estas dos solicitudes de ingreso obedecen a la invasión de Rusia sobre Ucrania, lo que habría puesto en alerta a sus gobiernos que han supuestamente procurado mantener una postura neutral en las disputas interimperialistas, hasta ahora. Lo cierto es que la invasión a Ucrania fue simplemente un acelerador de un proceso que viene de muchos años en el que estos dos países se han distanciado cada vez más de la esfera de influencia de Rusia y se han aliado con Europa.

El caso de Finlandia es muy ilustrativo, ya que los enfrentamientos con Rusia, datan del siglo pasado cuando protagonizaron guerras regionales, al punto que Finlandia actuó durante la segunda Guerra Mundial en contra de la URSS, llegando a aliarse con los nazis alemanes. Posterior a la Guerra, la URSS firmó un tratado con Finlandia respetando su autonomía como nación e incluso estableciendo acuerdos económicos. Luego de la disolución formal de la URSS en 1991, Finlandia abandonó completamente su supuesta neutralidad ingresando a la Unión Europea desde 1995 y disponiéndose a colaborar con las acciones militares de la OTAN, al punto de haber contribuido con tropas en algunas de las campañas militares y establecer acuerdos para permitir el ingreso de destacamentos armados de la OTAN en territorio finlandés.

Y Suecia, la más “neutral” de las naciones, supuestamente que se ha mantenido ajena a las disputas asesinas de los países imperialistas y grupos monopolistas, pues no es nada distinto de su vecina e hija territorial Finlandia; igual se vinculó a la UE en 1995 y sus fuerzas armadas participaron de las acciones militares bajo el falso manto de “fuerzas de paz” en Afganistán, Kosovo, Bosnia y Chipre; y como grandes productores de industria militar, fueron unos de los principales fabricantes de arsenal utilizado por los yanquis en la guerra en Irak.

Por su ubicación geográfica, son muy apetecidos estos dos países por los imperialistas europeos y gringos, ya que están ubicados en la parte norte de Rusia y con la mayor parte de costa del Mar Báltico, una puerta directa hacia la costa rusa. Además, que de los países que hacen parte de la OTAN, en esa parte de Europa, ya tienen a Estonia, Letonia y Lituania; y las tres más grandes en territorio son Finlandia (en proceso), Ucrania (en proceso) y Bielorrusia.

Así las cosas, el ingreso de estos 2 candidatos de los países nórdicos tiene en su ubicación geográfica, un valor incuestionable para los planes expansionistas de los países poderosos; y en el caso de Rusia, es poco lo que puede hacer para impedir su ingreso a la OTAN, ya que bien saben que desde hace varios años, ya venían en plena actividad económica, política y militar, con sus contradictores.

A esta realidad, hay que agregarle el necesario balance que tienen que hacer de lo sucedido hasta ahora con la invasión a Ucrania, una invasión que los rusos lanzaron con la intención de que fuera contundente y de resultados favorables rápidos, en el entendido de que podrían sin mucho esfuerzo económico, con mínimas bajas y en corto tiempo, destituir al gobierno y establecer uno pro-ruso que les permitiera recuperar el terreno perdido y restablecer plenamente a Ucrania como un país dominado hegemónicamente desde Moscú. Algo parecido a la aventura en la que se lanzaron los imperialistas yanquis en Siria cuando pretendieron rápidamente orquestar un golpe militar y establecer un gobierno pro-yanqui; un intento que ya se les alargó más de 10 años, nada diferente a la invasión en Afganistán. Así pues, sería poco probable que los rusos se lanzaran en una aventura para intervenir directamente en obstaculizar el ingreso a la OTAN de Finlandia y Suecia.

Mucha fuerza le deben estar haciendo tras bambalinas a la zancadilla que está poniendo Erdogán desde Turquía; pero la verdad, es poco probable que se impida el ingreso formal de estos dos países; desde hace muchos años, realmente alineados y bajo la égida del acuerdo militar reaccionario de la OTAN.

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