ESTUPENDAS LECCIONES DE LA HUELGA PORTUARIA EN BUENAVENTURA

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ESTUPENDAS LECCIONES DE LA HUELGA PORTUARIA EN BUENAVENTURA 1

En TCBUEN, uno de los cuatro puertos de Buenaventura, cuyo accionista mayoritario (61%) es la multinacional Maersk de Dinamarca, 87 obreros afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de Rama, Servicios de la Industria del Transporte y Logística de Colombia (SNTT), se atrevieron a apelar a los demás 293 trabajadores no sindicalizados en el puerto, para usar el arma de la HUELGA como forma de obligar a los patronos a ceder ante las peticiones del Pliego presentado1.

 1. Por la imposibilidad de recabar una información directa, los datos y cifras utilizados en este artículo fueron tomados de publicaciones hechas por la Escuela Nacional Sindical (ENS).

Por ser SNTT un sindicato minoritario en TCBUEN, se le obligó a que la HUELGA fuera votada por la Asamblea de todos los trabajadores de la empresa, como en efecto ocurrió el 27 de agosto, cuando se aprobó ir a la HUELGA por 228 votos a favor, 46 votos por el Tribunal de Arbitramento y 3 votos nulos.

Gran triunfo de un sindicato minoritario, no por casualidad, sino porque en su Pliego de Peticiones recogió y abanderó las más sentidas necesidades de todos los obreros de ese puerto, superexplotados por unos capitalistas a quienes solo interesa ganar y ganar más, lo cual solo es posible, como dice el gobierno «abaratando costos laborales flexibilizando el salario para atraer a los inversionistas extranjeros», que traducido a lenguaje obrero significa, reducir salarios intensificando la carga de trabajo y alargando la jornada laboral; desconocer prestaciones sociales y empeorar las condiciones de trabajo mediante la contratación tercerizada; persecución, mordaza e impedimentos a los derechos de organización y HUELGA, justificándose en las leyes laborales dictadas por los mismos empresarios.

La inmensa mayoría de obreros (82%) de TCBUEN decidieron ir a la HUELGA obligados por su situación real de acumular pobreza entre más duro trabajan para mover la carga portuaria, mientras los empresarios, sin producir cada vez acumulan más riqueza por el solo hecho de ser los dueños privados de las instalaciones y máquinas transportadoras del puerto. Una contradicción irreconciliable que impide la paz entre obreros y patronos, pues una mayor ganancia y satisfacción para los capitalistas implica inexorablemente más explotación y sufrimiento de los obreros. Esta fue la base material, objetiva, del triunfo de la votación por la HUELGA en TCBUEN.

La decisión de ir a la HUELGA en TCBUEN contó así mismo, con una condición social favorable: el fracaso de la política de concertación que siempre le da la ventaja y beneficio a los patronos y el gobierno, mientras convierte a los trabajadores en objeto de burla, dilación e incumplimiento de las promesas por parte de gobernantes y empresarios. Por eso en el pueblo ha crecido el ánimo, la simpatía y el ejercicio de las formas de lucha directa, de las cuales la que más aterra a los capitalistas es la HUELGA porque paraliza la producción y con ella, paraliza el flujo de ganancia para sus bolsillos. Esa inclinación general de los trabajadores de acudir al paro, al bloqueo, a la asonada, a la HUELGA para exigir sus derechos, se evidenció entre los obreros de TCBUEN donde un integrante de la Comisión Negociadora lo expresó con elocuencia proletaria: «El ánimo está al 1.000% para realizar la huelga». Ánimo de lucha fortalecido en los obreros de TCBUEN por su participación y aprendizaje directo en la huelga política de mayo del año pasado en Buenaventura, cuando todo el pueblo del puerto sometido a la explotación, a la miseria y a la guerra, se levantó como un solo hombre contra el Estado y los capitalistas acaparadores de las multimillonarias ganancias que deja el principal puerto marítimo del país. Esa fue la principal condición espiritual, subjetiva, que favoreció la victoria en la votación y ejercicio de la HUELGA en TCBUEN.

Pero la Asamblea no hubiera sido un éxito solo porque el Pliego recogía las reivindicaciones de todos los trabajadores y en ellos hubiera ánimo de lucha. Fue también necesario el trabajo sacrificado de los obreros sindicalizados realizando mítines, distribuyendo volantes, informando personalmente a cada uno de sus compañeros sobre la importancia colectiva del conflicto y la forma de resolverlo, convenciéndolos de la necesidad de unirse como un solo hombre en la decisión de ir a la HUELGA y en el compromiso de participar activamente en ella. Tal fue el método correcto de trabajo del sindicato para lograr reunir la Asamblea general de todos los trabajadores y triunfar en la votación por la HUELGA.

La empresa, una vez declarada la hora cero de la HUELGA acudió a conocidas estratagemas de los capitalistas, tales como intentar dividir y enfrentar a los obreros entre sí, suspendiendo los contratos de trabajadores tercerizados «hasta que la huelga se levante»; y después del arreglo, elevando una demanda contra el sindicato por supuesta «ilegalidad de la huelga» con los mismísimos argumentos que el año pasado utilizó Avianca contra ACDAC.

Sin embargo, la HUELGA en el puerto TCBUEN de Buenaventura se libró firme y combativamente durante 16 días, entre el 5 y el 20 de septiembre, logrando una victoria total que en resistencia a la superexplotación capitalista conquistó las peticiones del Pliego en contratación directa de trabajadores provisionales e informales, en ascensos, en la jornada laboral de 8 horas diarias y 48 semanales, en defensa contra los abusos disciplinarios, en aumento salarial, en el logro de nuevas prestaciones laborales… La HUELGA dignificó a los obreros portuarios, cimentó su unidad, aumentó la confianza en su propia fuerza y fortaleció la organización sindical en TCBUEN cuyos afiliados pasaron de 87 a 107.

La HUELGA afectó todo el tráfico portuario en Buenaventura, donde TCBUEN es proveedor de los otros tres puertos; y si los brazos de los obreros portuarios se detienen, se apagan las máquinas y cesa el movimiento de la carga. Los capitalistas transportadores de carga agremiados en Colfecar reportaron pérdidas diarias de $1.682 millones, mientras TCBUEN en cálculos del sindicato perdían $500 millones diarios. ¡La HUELGA hirió el nervió que más duele a los explotadores: la ganancia!

Pero realmente el gran poder de la HUELGA obrera se manifestó el día 13 de septiembre cuando el Sindicato notificó, que ante la intransigencia de TCBUEN, el 21 de septiembre se votaría una HUELGA DE SOLIDARIDAD preparada desde la etapa de prórroga, con los sindicalizados en la Sociedad Portuaria de Buenaventura (392), en los puertos de Santa Marta (92), Barranquilla (142) y Cartagena, en los cuales los afiliados al Sindicato son los obreros más calificados en el manejo de las grúas y maquinaria decisiva en el movimiento de la carga, y por tanto, capaces de paralizar el comercio portuario internacional del país. El solo anuncio de la HUELGA DE SOLIDARIDAD fue determinante para quebrar la intransigencia patronal obligada a firmar la Convención Colectiva el día antes de la votación; y fue determinante para que luego el Tribunal Superior de Buga y la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, quedaran con las manos atadas para declarar ilegal la HUELGA como sí ocurrió con la huelga de los pilotos de Avianca quienes no contaron con la gran fuerza de la HUELGA DE SOLIDARIDAD.

Qué estupendas lecciones ha dejado esta HUELGA de los obreros del puerto de Buenaventura. Enseñanzas que deben conocer y llevar a la práctica los demás trabajadores sometidos a las mismas y aún peores condiciones de superexplotación y humillaciones de la esclavitud asalariada.

Se preguntarán algunos compañeros: ¿cómo pudo triunfar esa HUELGA si SNTT pertenece a la CUT cuyos jefes son reconocidos vendeobreros y conciliadores con los capitalistas? Sí, triunfó por el empuje, firmeza e iniciativa creadora de los obreros portuarios y de su dirección sindical que no actuó con la política de concertación y conciliación de clases, que sí es la política de la camarilla dirigente de la CUT. El mismo fenómeno se ha visto en otras firmes movilizaciones y huelgas realizadas por sindicatos afiliados a las Centrales, como fue la conocida y combativa huelga de los pilotos de Avianca cuya organización sindical ACDAC también hace parte de la CUT, Central cuya dirigencia no movió un dedo para organizar la HUELGA DE SOLIDARIDAD con la cual también se hubiera vencido al fanfarrón Efromovich y sus aliados en el Ministerio y los Tribunales.

Qué gran lección han dado los humildes obreros de los puertos a algunos revolucionarios, quienes desconfiados en el poder creador de las masas, creen que «no hay con quién» preparar y organizar un Paro Nacional Indefinido para hacer frente ya no solo a los empresarios de los puertos sino a todos los parásitos explotadores representados por el Estado y el Gobierno que es el administrador general de sus negocios.

Qué gran enseñanza para la clase obrera es el solo hecho de que los obreros portuarios hubiesen acudido a preparar una HUELGA DE SOLIDARIDAD, pues no solo indica que están próximos los días en que los esclavos asalariados volverán a empuñar esa poderosa arma que en los años 20 y 30 del siglo pasado les permitió grandes conquistas, sino que es ya una demostración de cómo los obreros por sí mismos tienden a pensar y actuar como CLASE, creando una condición excepcional para el trabajo de los revolucionarios cuya obligación es fundir las ideas del socialismo con la fuerza del movimiento obrero.

El triunfo de la HUELGA de los obreros portuarios en Buenaventura, es también una gran enseñanza para las masas trabajadoras del campo y la ciudad, pues les muestra que los derechos se conquistan ejerciéndolos, que las reivindicaciones se ganan por las vías de hecho, de las cuales la más necesaria ahora es un Paro Nacional Indefinido, donde todos los trabajadores aprendiendo de los obreros portuarios, junten sus fuerzas en una misma lucha que paralice la actividad productiva ya no solo de los puertos sino del país entero, en una huelga política contra el Estado de los explotadores capitalistas, que si en los puertos se llenaron de terror pánico por el solo amague de una HUELGA DE SOLIDARIDAD, temblarán ante un Paro Nacional Indefinido.

Comité de Dirección – Unión Obrera Comunista
Octubre 31 de 2018

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