EL NOBEL DE PAZ SANTOS SECUAZ DE LOS ASESINOS DEL PUEBLO

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EL NOBEL DE PAZ SANTOS SECUAZ DE LOS ASESINOS DEL PUEBLO 1

El sistema imperialista mundial de opresión y explotación agudiza cada vez más la lucha de clases y desata guerras por doquier. Pero encuentra en el Premio Nobel de Paz un sofisma distractor de esa realidad y una apología a la falsa paz de los opresores.

En el 2016 el Nobel de Paz fue entregado al Presidente Santos, a pesar de haber sido el Ministro de Defensa en el anterior régimen paramilitar de Uribe Vélez, el mando y secuaz del terrorismo de Estado asesino de más de 3.500 víctimas inocentes fusiladas solo para reportar «falsos positivos» en la lucha contra las guerrillas.

El Nobel premió al Presidente Santos por haber urdido con los jefes de las Farc el artificio del fin de la guerra en Colombia, guerra que nunca acabó y sí arreció con el «acuerdo de paz», pues su causa no era ni es la lucha guerrillera, sino la lucha económica por los grandes negocios de la minería, del contrabando, de los sicotrópicos, que se han disparado justamente desde las negociaciones con las guerrillas…

Son tales negocios la raíz de la irrupción de viejos y nuevos grupos armados en lucha a muerte por copar la cuota de las Farc en la guerra reaccionaria de la coca, con el inevitable éxodo de nuevos desplazados en medio de una estela de asesinatos de gentes del pueblo incluidos los propios guerrilleros de base desarmados.

Ya no es una advertencia sino un hecho doloroso para el pueblo que la paz del Nobel Santos es la paz de los sepulcros, la legalización del despojo, rubricado por el engaño a los desplazados con la flamante ley de restitución de tierras cuyos aspavientos no tocaron un pelo a los expropiadores.

El Gobierno del Nobel de Paz ampara las siete bases militares del imperialismo yanqui en Colombia, focos potenciales de muerte y destrucción para el pueblo colombiano y demás pueblos de la región.

El Nobel de Paz Santos corrió solícito a obedecer la orden imperialista de movilizar fuerzas militares a la frontera con Venezuela para preparar otra guerra más entre pueblos.

El Nobel de Paz Santos afirmó su catadura secuaz de los criminales de guerra, al manifestar a los imperialistas total respaldo por el infame bombardeo sobre la sufrida Siria, haciéndole coro a su estúpida alharaca de lazar bombas en «defensa» del pueblo, y de condenar el discutido ataque con armas químicas, cuando quienes más las han utilizado en las guerras mundiales y en guerras como la de Vietnam, han sido los sanguinarios imperialistas.

El Nobel de Paz Santos no chistó palabra ante los recientes ataques sionistas en la Franja de Gaza, pero reafirmó su calaña secuaz de los genocidas del pueblo palestino, asistiendo al aquelarre sionista en apoyo al criminal Estado de Israel por sus 70 años de oprobiosa represión y ocupación sanguinaria de la tierra palestina.

El Nobel de Paz Santos y todos los de su clase y todos los imperialistas y todos los reaccionarios, solo merecen el odio de los pueblos cuya lucha tarde o temprano les hará justicia.

Comité de Dirección – Unión Obrera Comunista (mlm)

Abril 21 de 2018

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