Secuelas de la pandemia

Secuelas de la pandemia 1

La pandemia destapó la olla podrida que venía cocinando el Capitalismo, mostró la ineptitud para resolver las necesidades, que por simple sentido común clamaba a gritos el pueblo, también mostró que esa ineptitud obedece a los interés que realmente defienden las clases dominantes y lo que realmente sucedió fue que la COVID 19 se convirtió en el suspiro que tanto necesitaba la crisis del sistema. En la práctica a los capitalistas y sus gobiernos de turno no les importó tomar medidas para evitar que el contagio del Coronavirus se extendiera y cobrara las vidas que se llevó y los estragos que dejó.

Además de arrasar las vidas que logró tomarse a su paso, la pandemia dejo devastadoras secuelas, no solo en los que contrajeron la enfermedad y tuvieron finales tristes, sino el impacto social que causó y que logró sacudir al pueblo causando la decisión de exigir sus derechos, a pesar del riesgo de contagio, llevando a importantes levantamientos sociales en diferentes lugares del mundo.

La pandemia trajo consigo la inestabilidad emocional y el aumento de los niveles de ansiedad y estrés; sobre esto los expertos apuntan en unos casos como principales causas la perdida de seres cercanos y la falta de movilidad, resultados arrojados por la investigación de Global prevalence and burden of depressive and anxiety disorders in 204 countries and territories in 2020 due to the COVID-19 pandemic; en esta investigación advierten de la necesidad de fortalecer los centros de salud mental, pero quedándose cortos en las verdaderas causas por las que aumentaron los casos de depresión, ansiedad y suicidio.

Pero ¿cuáles son esas causas reales?, el desempleo aumentó en América Latina, según informe de la CEPAL, la baja actividad económica durante la pandemia afectó directamente las condiciones de empleo con disminuciones de jornadas y aumento del desempleo, que para junio del 2020 se proyectó en 11.6 millones de desocupados en comparación con el 2019.

La investigación se centra en tratar con paliativos las secuelas que trajo consigo la pandemia, cuando lo que se trataba era de atender las necesidades inmediatas del pueblo, la necesidad principal que correspondía al momento y que era garantizar mientras se contralaba el virus: la vivienda, la salud y la comida. Cosa que no ocurrió ya que los recursos de los impuestos que mes a mes son cobrados al pueblo se centraron en salvar importantes sectores de la economía y principalmente al financiero, que aprovechó para escurrir y sacar provecho de todas las dádivas que los gobiernos de turno brindaron, mientras el pueblo se moría no solo por la enfermedad sino de física hambre.

Este estudio muestra también, como la población mayormente afectada fueron las mujeres y los jóvenes hasta los 24 años. Alize Ferrari, coautora del estudio y líder del grupo de investigación de enfermedades mentales del Queensland Centre for Mental Health Research, subraya que la pandemia «ha exacerbado las desigualdades que existían». «Los cuidados y las responsabilidades domésticas siguen recayendo en las mujeres y además sufren violencia de género, también incrementada en varias etapas de la pandemia». Efectivamente la violencia intrafamiliar, el machismo en los hogares y trabajos, la carga extra para las mujeres en los hogares y el cuidado de los hijos junto a la disminución de sus salarios, el aumento de la carga y jornada laboral, sin pagos extras para mantener el empleo, o reemplazada por mano de obra masculina, ocasionó un alto índice de desestabilización emocional, que además no fue atendido por el sistema de salud, pues sólo priorizó la enfermedad del coronavirus (bueno si se puede decir priorizó con este precario sistema de salud) dejando de la lado la salud mental de aquellas mujeres.

Para los jóvenes la cosa no estuvo mejor ya que la mayoría no contó con oportunidades de estudio y menos de la posibilidad de poder emplearse en lo que fuera, pues ahora con esto de que se necesitan años de experiencia, pero personal joven los empresarios justifican el tránsito de empleados a bajo costo, teniendo con el ejército de reserva la posibilidad de desechar uno y rápidamente poder reemplazarlo.

Ver también Proyecto de Ley 099: aumento de la superexplotación y de empleo nada

Apoyamos todos los estudios que puedan avanzar en la investigación de los problemas que aquejan a la población a nivel mundial, pero cuál es realmente el proceso que llevaría a un feliz término si estos se realizaran bajo un sentido social, en donde los resultados finales sirvieran para que el Estado, que supuestamente está para garantizar el bienestar de los ciudadanos, pudiera resolver los problemas que aqueja a la sociedad.

Esta es la gran conclusión pues finalmente toda lucha aislada todo trato individual a los problemas, sin tener en cuenta a la sociedad llevará a que cada avance sirva finalmente a sectores en particular y no a resolver definitivamente las necesidades del pueblo, así pues, mientras el poder de los medios de producción esté en manos de unos pocos y no al servicio social será imposible que el pueblo pueda resolver tanto sus necesidades materiales como de tener una excelente salud mental.

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