Coronavirus: ¡Su dinero – Nuestros muertos!

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Coronavirus: ¡Su dinero – Nuestros muertos! 1

Tomado de Secours Rouge, 26 de marzo de 2020, Traducción de Revolución Obrera.

Organizarse contra el capitalismo y el coronavirus

Para la atención de personas y fuerzas militantes

La crisis del coronavirus es una crisis capitalista. En primer lugar, porque las economías en salud han preparado las condiciones para la crisis sanitaria; en segundo lugar, porque la burguesía debe mantener ciertos sectores económicos en actividad para generar los beneficios necesarios para su supervivencia, por último, porque cuando se privatiza la asistencia sanitaria, las consideraciones de rentabilidad interfieren, e incluso priman, sobre las consideraciones de salud pública.

Por lo tanto, muchas personas se ven obligadas a trabajar en condiciones insoportables, tanto por el aumento de la carga como por las condiciones sanitarias inseguras. Mientras tanto, los sucesivos gobiernos han liquidado el servicio de salud pública, han ofrecido miles de millones de euros en regalos fiscales a las empresas, y han gastado muchos más en las guerras de Irak, Afganistán y otros lugares. Son los mismos que gastaron 4.000 millones de euros en la compra de los aviones F35 y que anunciaban inmediatamente antes de la epidemia que los hospitales públicos tendrían que ahorrar otros 50 millones de euros.

Y son, una vez más, las clases populares las que están pagando la factura. Porque si bien el virus puede infectar a todos, no somos igual/iguales ante él. Entre el acceso a la atención de salud, el acceso al reembolso, el acceso a una existencia administrativa, la precariedad de los/las que son encarcelados, indocumentados, sin techo.

La burguesía nos demuestra, una vez más, su incapacidad sistémica para manejar las crisis que genera su sistema. Esta crisis, como las otras crisis del sistema capitalista, le ofrece perspectivas de fortalecimiento mientras lo debilita temporalmente. Esta crisis también es un desafío para nosotros porque tendremos que aprender a hacer política en un período de confinamiento y aprovechar las oportunidades históricas de esta situación.

Sin embargo, no se trata de negar el peligro para la salud que esta pandemia representa para nosotros y para los más vulnerables entre nosotros. Tenemos que pensar en este confinamiento en nuestros propios términos, para apropiarse de los medios de autosuficiencia de la salud, primero en nuestro medio, luego de manera más amplia. Debemos evitar tanto el error de “hacer trabajo humanitario”, así como de abandonar el terreno de los problemas materiales. Debemos alentar todas las iniciativas que vayan en el sentido de la auto-organización popular, basadas en los valores de la ayuda mutua y la solidaridad. Del mismo modo, no debemos permitir que las autoridades recuperen las manifestaciones, primeramente espontáneas, de apoyo simbólico a los trabajadores de la salud. Hay que apoyarlos y darles un sentido irrecuperable para la burguesía.

Debemos reflexionar sobre nuevos medios de acción y de organización y no dejarnos inmovilizar por los términos de la burguesía. No se trata de hacer una “pausa” en una supuesta guerra contra un enemigo común.

A ella le gustaría hacernos creer que hay una “guerra” de la humanidad contra el coronavirus. En realidad, ya se ha aprovechado de nuestro desarme para intensificar su guerra contra los explotados. La suspensión del derecho de huelga en Portugal, el ataque a las vacaciones pagadas y el tiempo de trabajo en Francia, la cacería de personas sin hogar y migrantes, la extensión del horario de apertura de tiendas en Bélgica, hay docenas de ejemplos de esto.

Tenemos un desafío inmenso para asumir los medios de organización, en particular en el uso de las herramientas por Internet. En este sentido, recomendamos el uso de herramientas cifradas y / o autoalojadas (por ejemplo, preferir el uso de Signal,Riot.imJitsiNextcloud en lugar de FacebookSkypeDiscord oZoom). También necesitamos una reflexión más profunda sobre la forma que podrían tener las futuras crisis, o el futuro de éstas, que nos impedirían comunicarnos a través de Internet, para prepararnos mejor para ellas.

Más que soluciones técnicas, debemos encontrar soluciones estructurales, no sólo ante la pandemia, sino también ante la represión y los medios que ésta se permite desplegar en este marco, como el uso masivo de los datos de geo-localización de los teléfonos.

Finalmente, debemos mantener una mente abierta, luchar contra el sectarismo que nos divide para que juntos podamos entender y combatir las crisis de capital actuales y futuras. Este “confinamiento” no esperó a que el coronavirus nos inmovilizara. Si no enfrentamos esta responsabilidad, las crisis capitalistas continuarán fortaleciendo a la burguesía mientras nos debilitan. Aprovechemos las oportunidades, cambiemos la situación a nuestro favor. No confiamos en la capacidad de la clase dominante para manejar esta crisis. Y ante esta incapacidad, no dudará en normalizar ciertos aspectos del confinamiento en lugar de interrumpir más la circulación del mercado.

Tenemos que volver a trabajar en la calle, ajustar nuestros métodos operativos y adoptar métodos de intervención practicables. Reanudar el trabajo político en la calle hoy, en las condiciones sanitarias exigidas, es también prepararse para las exigencias del mañana y para un posible refuerzo del confinamiento (toques de queda, permisos de circulación en la vía pública, etc.).

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¡Nos encontramos en los frentes de lucha, coraje y fuerza para todos!

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