EL PARTIDO QUE NECESITA LA CLASE OBRERA

Compartir
EL PARTIDO QUE NECESITA LA CLASE OBRERA 1

El mundo necesita la revolución. Esta es una verdad que a gritos revela la sociedad y que se evidencia a diario en las calles de cada rincón del planeta, mucho más en medio de la pandemia: la lucha en lugar de menguar crece de manera imparable. Es la demostración práctica de lo que la Unión Obrera Comunista analizara en su programa para la Revolución en Colombia “El mundo está maduro para la revolución” Estamos en la “Era de la revolución proletaria mundial” ¡y así es! Las condiciones objetivas son propicias para la revolución, sin embargo, se requiere la conciencia organizada, se necesita con urgencia el Partido del Proletariado.

¡Pero cuidado! El Partido del Proletariado, no puede ser del mismo corte de los viejos partidos existentes, ni siquiera parecido a los de la burguesía, tampoco de la línea de los que en Colombia existen y que de “comunista” solo ostentan el nombre. Tal es el caso del PCC y el “Partido Maoísta”, que en la actualidad están a la cola de la democracia burguesa; y nunca puede ser un partido que salga de la nada, que simplemente se autoproclame como representante de la clase obrera, cuando no se conoce ni su línea, ni su programa, ni siquiera sus intenciones para la revolución.

Organizarse como Partido del Proletariado es, parafraseando a Marx y Engels, una necesidad indispensable para asegurar el triunfo de la revolución social y el logro de su fin supremo: la abolición de las clases. Un partido con amplia influencia entre las masas, pero no de masas, pues en el partido de corte Leninista, se requiere una rigurosa selección de sus afiliados, una disciplina rayana en lo militar y la más severa discreción conspirativa; debe ser un partido dirigido por comités, no por individuos, “Comités y no individuos dirigen el Partido en todas sus escalas. Sin jefes no puede triunfar la revolución proletaria, pero ellos son productos históricos que materializan la aplicación del Marxismo Leninismo Maoísmo al estudio de la realidad y la transformación del mundo, en un programa, una táctica y una organización, y no como ideas caídas del cielo a las cabezas de jefes geniales y todopoderosos.” (Propuesta de Formulación de una Línea General para la Unidad del MCI) esa es la relación del Partido con las masas, donde el proletariado puede y debe destacar a sus jefes naturales, no como un acto seguidista y de culto a la personalidad, sino como método de dirección a través de grupos más o menos estables de las personas más autorizadas, influyentes, expertas y elegidas

Pero además, el Partido del Proletariado debe ser firme en los principios y flexible en la táctica, de ahí que los auténticos comunistas no deben asustarse cuando los critican por querer enseñar los métodos marxistas a las masas; por querer utilizar el centralismo democrático como forma de funcionamiento y dirección en sus actividades cotidianas, pues si bien las organizaciones de masas no son el Partido, el proletariado si requiere de esa conciencia, de esos correctos métodos, de esa influencia y de la ciencia del Marxismo Leninismo Maoísmo, para que sus luchas sean fructíferas y para que el avance sea tangible en un determinado momento táctico. Aquellos que se precian de ser comunistas, pero que esconden la política a las masas, caen inevitablemente en la actitud de intelectuales presumidos por encima de las masas.

El Partido del Proletariado requiere del oxígeno de la lucha de líneas, pues ello es reflejo de la lucha de clases en la sociedad; y el Partido no es una secta aislada de las masas, todas las discusiones deben desarrollarse, las desviaciones deben resolverse sea a través de campañas de reeducación, de lucha ideológica o de rectificación utilizando la crítica y autocrítica como método; una organización que no descuide la lucha de líneas, es una organización que abona el camino para la construcción de un verdadero Partido Proletario. De ahí que ninguna pena debe darle a los comunistas el tener discusiones en su organización, las cuales además debe conocer el movimiento, pues la sabiduría de las masas ayuda a resolver problemas; tampoco pueden los comunistas quedarse callados en su trabajo entre las masas, cuando son testigos de métodos incorrectos, deben criticarlos a tiempo y concretamente, así sean tildados de exagerados o molestos, pues ello demuestra su disciplina militante y su aprehensión del Marxismo Leninismo Maoísmo; igualmente, si son criticados y las masas tienen la razón, los comunistas deben autocriticarse de inmediato y corregir prácticamente; y si no tienen razón, tomar las críticas como una “advertencia” para evitar los errores y actuar de manera correcta en el trabajo de masas.

Todo el tiempo, el Partido del Proletariado, sus militantes, sus dirigentes, deben saber moverse como pez en el agua entre las masas, entender sus necesidades, analizar la situación concreta, saber orientar el qué hacer y sobre todo, ligar el socialismo con las masas, a través de la agitación y propaganda, sin pena, sin miedo, con la certeza de que la ciencia del proletariado es correcta; y que su aplicación a la realidad concreta, sin copias exactas de otras experiencias, garantiza el triunfo de los procesos que se propongan. Y sobre todo, el Partido que el Proletariado necesita, es aquel que dirija políticamente la lucha de masas hacia la toma violenta del poder político, teniendo claro que la política manda al fusil y que la violencia revolucionaria es la única forma de derrocar el Estado capitalista y construir el Estado de dictadura proletaria.

Ese es el partido que queremos formar; el que va de la mano con la lucha por construir una nueva Internacional Comunista; el que requiere del reconocimiento de las masas, no el que se autoproclama y luego va en busca de ellas; el que no teme enseñar la ciencia proletaria; no solo con la educación, agitación y propaganda, sino con la propia actuación de sus militantes; el que no destaca dirigentes por preferencias personales sino por su probado trabajo y aplicación del marxismo a la realidad concreta; el que persiste, así en muchas ocasiones sus posiciones no sean mayoritarias, pero insiste, explica, demuestra a las masas el método correcto; el que pone por encima los intereses de los desposeídos, de los suyos propios; el que sabe analizar la situación concreta, la correlación de fuerzas, la situación objetiva para determinar una táctica correcta y luchar por ello, a fin de acercarse a los objetivos estratégicos; el que lucha además por la construcción de la nueva organización internacional de la clase obrera, discutiendo, desarrollando el marxismo, luchando en la arena internacional por la defensa del MLM. Solo eso queremos, un Partido que acerque el día del triunfo para los desposeídos y el inicio de una nueva etapa en la lucha de clases: la edificación de la sociedad socialista, la instauración de la dictadura proletaria, la abolición de todo tipo de explotación y la extinción total del Estado en la sociedad.

Ese es el Partido al que invitamos a los obreros conscientes y la intelectualidad revolucionaria, para que se vinculen en su construcción, haciendo parte de las filas de la Unión Obrera Comunista (mlm) pues se necesita de sus capacidades concretas, además del respaldo a la línea ideológica y política, para materializar este destacamento.

También te podría gustar...