A LOS REVOLUCIONARIOS UNIONISTAS, A SU COMITÉ DE DIRECCIÓN

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A LOS REVOLUCIONARIOS UNIONISTAS, A SU COMITÉ DE DIRECCIÓN 1

Con enorme esfuerzo, y luego de más de 2 años, los obreros revolucionarios de la Unión Obrera Comunista (mlm) en Colombia, lograron realizar su máximo evento democrático: la XII Asamblea de delegados; y esto no es algo de poca monta, o de menor importancia, ni que deba pasar desapercibido ante los ojos de la clase obrera y de quienes luchan en Colombia y en todo el planeta por un mundo mejor para las futuras generaciones de obreros y campesinos.

En medio de los estertores de este sistema de miseria, por millones, el pueblo se levanta contra las clases dominantes y sus gobernantes en los distintos países, la sangre de muchos luchadores es derramada en franca lucha contra los gobiernos de turno, que lanzan sus mesnadas asesinas contra cualquier brote de rebeldía que se perciba en la fábrica, en la universidad, en la vereda o en el barrio; para el caso vale un comino si las banderas que llevan a las masas a levantarse sean justas o no; lo importante es que hay que aplastar con la bota militar y la bayoneta, a quien ose levantar sus puños para desafiar el sistema y la podrida democracia de los ricos.

El sistema colapsa, la crisis se ahonda, los coletazos de este moribundo sistema lo llevan a expeler sus versiones más sanguinarias, asesinas y depravadas, lanzando sus fieros ataques sin compasión alguna contra el pueblo trabajador; pero además, tomando como una posibilidad real y de primer orden la destrucción del planeta al enfilar todas sus baterías nucleares contra sus oponentes en este infierno de la lucha por repartirse nuevamente el mundo para seguir agrandando sus capitales.

La carrera es contra el tiempo, o la revolución impide la guerra, o la guerra desata la revolución; es el grito de batalla de los obreros revolucionarios quienes se levantan erguidos para ponerle el pecho a la brisa, para convertir el dolor en fuerza material, para empuñar el arma de la lucha por la destrucción de este oprobioso sistema y la construcción sobre sus ruinas del futuro luminoso de la sociedad dirigida por los obreros y campesinos, pues son ellos quienes todo lo producen, son ellos quienes tienen en sus manos el poder de arrebatarle a las sanguijuelas defensoras del capitalismo, las riendas de la sociedad y ponerlos en su sitio.

Pero es claro, no es suficiente con la aguerrida disposición de millones de hombres y mujeres de dar la vida por la revolución; los cambios sociales no son meras casualidades históricas, las transformaciones de la humanidad, y sobre todo, la revolución que ponga los cimientos para acabar con la explotación del hombre por el hombre, requiere de la claridad que da la ciencia de la revolución, y esa solo puede venir desde fuera del movimiento espontáneo de las masas, para encaminar toda la rabia reprimida del pueblo y transformar su poder en poderosa palanca que destruya el Estado burgués y erija el nuevo poder.

Qué gran importancia tiene para ello la XII Asamblea de la Unión Obrera Comunista (mlm) y como ella, todas las demás reuniones trascendentales que los comunistas revolucionarios logran llevar a buen término en otras partes del mundo. Con seguridad, fueron importantes los debates desarrollados por los unionistas, varios los temas que quedarían entre el tintero, algunos problemas seguramente quedarían para desarrollarse posteriormente, y no habrá de haber faltado algún obrero revolucionario que no pudiera ocupar su puesto de combate en tan trascendental reunión; pero haberla realizado fue en sí misma, y por sí misma, un enorme triunfo que la clase obrera sabrá aprovechar.

Adelante camaradas unionistas, su lugar en la dirección de la lucha de la clase obrera es de tal importancia, que los hará superar todas sus dificultades individuales y colectivas, convirtiendo este paso en un peldaño más hacia la construcción de la Internacional Comunista y hacia la construcción del Partido Comunista Revolucionario en Colombia.

Lector Unionista
Enero de 2020

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