¡Y LA LUCHA SIGUE!

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¡Y LA LUCHA SIGUE! 1

La lucha no termina, desde hace años se viene generalizando el descontento del pueblo colombiano, suben los impuestos y los ricos quieren seguir haciendo de las suyas. Había una calma, la cual fue mal interpretada, creyendo que el pueblo podía ser maltratado sin que nada pasara. Pero las masas se cansaron y solo bastó una pequeña gota para rebosar la copa de la rebeldía, que hizo que el pueblo mostrara su descontento en las calles.

Un tambor, un pito, una consigna, una pancarta, un grito, una piedra y se prendió la fiesta. Piedra va, gas viene, bala va y la Minga se defiende. No estamos solos en las calles porque la lucha es de todos, si supieran la alegría que se siente, todos ante este Estado se rebelarían. En caliente la lucha es diferente, para todo hay manos, que si hay que cocinar sobran manos para papas pelar, que si primeros auxilios hay que prestar, pues las brigadas estarán, que si el comunicado hay que sacar la comisión se encargará y si un nuevo Estado se debe levantar, pues las asambleas hay que empezar a organizar y si el gobierno quiere pelear el pueblo dispuesto a luchar está.

Y se preguntarán ¿por qué se mantienen tanto?, pues hay un odio generalizado el cual hace que como clase olvidemos esas diferencias estúpidas que nos han hecho creer que existen, porque en las calles se ha demostrado que unidos podemos vencer. ¡Amigo! si usted, el que presta primeros auxilios a los golpeados por la represión, el que la olla montó, el que la molocha armó, el que el gas apagó y a la policía se enfrentó, el que hizo la barricada y a la asamblea asistió para hacer más consciente el camino revolucionario que en cada rincón del país impuso el pueblo, usted compañero, que despierta a la lucha, enfrentando a las fuerzas asesinas de Estado, es de los nuestros, no podemos darnos por vencidos y por un futuro venidero, venceremos.

Estos días en caliente han sido los más vigorosos de la historia en Colombia, no pensaron que el pueblo fuera luchador y aunque intenten el Paro desprestigiar y los ánimos apagar, no pueden ya detener el ímpetu de los luchadores, ni con su represión, ni con sus cantos pacificadores, ni con sus escuderos de la prensa que intentan enfrentar pueblo contra pueblo al condenar los bloqueos; es inútil detener el descontento de los desposeídos, porque las causas de este siguen intactas, por fortuna durante el paro, se ha avanzado, en aprendizaje, experiencia, organización, solidaridad y confianza en que con la lucha se conquistan libertades y derechos y con la lucha se defienden, por ello, lo logrado hasta ahora es ganancia para todos.

Podemos decir en este momento que el Estado Burgués le declaró la guerra al pueblo y como lo dijo Juan Carlos López, alcalde de Popayán: todos los que han cometido violencia deben pagar, ¡así es! llegó la hora de pagar las cuentas, los violentos y asesinos de las fuerzas represivas estatales y gente de bien -por no decir fuerzas paraestatales- ¡tienen que pagar!, porque los únicos violentos aquí han sido los ricos y su Estado, sometiendo al pueblo a la desnutrición y muerte de niños, asesinatos, desaparición y amenazas a dirigentes sociales, comunales y estudiantiles, falsos positivos, violencia de mujeres y niños, impuestos injustificados para pagar las cuentas de las alimañas que se inventan contratos y saquean los recursos.

¿Y ahora nos culpan por exigir?, pues hay más fuerza que nunca, el ánimo de saber que somos mayoría no nos derrumba, venga que aquí está la lucha, compañero usted que está en la fábrica, este conflicto le importa, porque aquí no solo se está peleando un asunto de estómago, hoy la lucha es de todos y vamos por todo. No solo era la reforma tributaria, no solo la reforma a la salud, nos aburrimos de todo este infierno de explotación y ahora debe ser a nuestro modo, lo tumbaremos todo.

Tienen razón, el pueblo colombiano es rebuscador, es inteligente, está cada vez más unido y con las ideas correctas, encontrará las salidas correctas, sacando conclusiones de cada conflicto, sintetizando las enseñanzas de las luchas de estos días y llevándolas a la práctica. Que tiemblen los ricos, sus instituciones y su poder, porque el pueblo despertó y se está preparando para acabar con el podrido Estado burgués y construir el propio poder de los desposeídos.

¡La lucha sigue compañeros, en las calles nos vemos!

Lectora

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