¿POR QUÉ EL PAPA APOYA LA «PAZ SOCIAL» DE LOS ESCLAVISTAS?

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¿POR QUÉ EL PAPA APOYA LA "PAZ SOCIAL" DE LOS ESCLAVISTAS? 1

En Colombia, los burgueses y terratenientes en asocio con los imperialistas son cada vez más ricos, porque superexplotan el trabajo de los obreros y campesinos que cada día son más pobres. Tal desigualdad económica genera luchas y contradicciones irreconciliables entre los explotados y sus explotadores quienes garantizan su privilegio de vivir a cuenta del trabajo de otros, usando el poder político del Estado, o sea, del gobierno, de las fuerzas armadas, de los legisladores, de los jueces y carceleros, poder político que en esencia es la dictadura de los explotadores disfrazada de democracia para el pueblo. Tal desigualdad política genera luchas y contradicciones irreconciliables entre los oprimidos y sus opresores quienes usan la fuerza del Estado para reprimir y someter a los trabajadores limitándoles sus medios y procedimientos de lucha para que las contradicciones sociales no se transformen en una revolución que derroque a los opresores y expropie a los explotadores.

No puede entonces existir «paz social» entre los explotados y sus explotadores, entre los oprimidos y sus opresores, a no ser que sea la «paz social» de los explotadores que significa resignación de los explotados, la «paz social» de los opresores que significa sometimiento sumiso de los oprimidos.

Con razón los capitalistas y gobernantes, los arrepentidos jefes guerrilleros, los jefes vende-obreros de las centrales, los jefes políticos de los partidos reformistas y oportunistas, todos ellos pregoneros de la mentirosa «paz social», están de plácemes con la visita del Papa Francisco porque viene a darle un espaldarazo y su bendición a ese terrible engaño para el pueblo.

Los comunistas respetamos las creencias religiosas de las masas porque sabemos que son una forma de expresar su impotencia ante las tragedias de su situación, cuando no se conocen sus causas reales y materiales, ni los medios para resolverlas. Lo que no podemos aceptar es que los jerarcas de las iglesias utilicen los sentimientos y creencias religiosas del pueblo para engañarlo haciéndole creer que debe resignarse ante la situación y soportarla hasta la muerte pues tendrá su premio en la otra vida.

Esa es la infame misión de la visita del Papa a Colombia, venir a bendecir la mentira de la «paz social» o sea, dar respaldo a la paz de los esclavistas, y lo hace porque es el jefe representante de una de las más grandes sectas religiosas en el mundo, la misma que en el pasado fue una poderosísima terrateniente y principal instrumento ideológico para la dominación de los señores feudales sobre los campesinos siervos de la gleba, ahora amancebada con el poder del capital, y ella misma con gran poder económico principalmente financiero, sigue siendo un instrumento ideológico al servicio de los explotadores y opresores alrededor del mundo.

Son ya muchas las denuncias contra el Gobierno y la Iglesia por el despilfarro de 25 mil millones en esta visita, más cuando a las reclamaciones de los trabajadores, de los campesinos, de los indígenas siempre la respuesta es «¡no hay fondos!». Sin embargo, siendo grave ese despilfarro, es más dañino el mensaje ideológico del Papa de darle su bendición a la política de la «paz social» porque esa es la política de los enemigos del pueblo para apartarlo del único camino que conduce a su verdadera emancipación, el camino de la lucha, de la revolución contra sus opresores, de la expropiación de sus expropiadores. Con el apoyo a la «paz social» el Papa está inculcándole a sus feligreses la sumisión y resignación frente a unos sufrimientos que no provienen del cielo ni del infierno, sino del sistema capitalista que existe en la tierra y se ha convertido en un depredador de hombres y un destructor de la naturaleza, un sistema que no es eterno sino históricamente pasajero y será derrotado y destruido para siempre cuando los trabajadores conozcan a conciencia su papel como protagonistas de la historia, se organicen y lleven a cabo su misión histórica de sepultar el sistema de la esclavitud asalariada.


LAS TAREAS DE LA DICTADURA DEL PROLETARIADO

PARA EVITAR QUE LA RELIGIÓN SIGA SIENDO EL OPIO DEL PUEBLO:

«La raíz más profunda de la religión en nuestros tiempos, es la opresión social de las masas trabajadoras, su aparente impotencia total frente a las fuerzas ciegas del capitalismo, que cada día, cada hora causa a los trabajadores sufrimientos y martirios mil veces más horrorosos y salvajes que cualquier acontecimiento extraordinario, como las guerras, los terremotos, etc.»

Lenin, Actitud del Partido Obrero ante la religión, 1909

Una vez derrotado el poder del capital y expropiadas las instituciones religiosas, es necesario liberar en forma efectiva y concreta a las masas de la dominación burguesa a través de la religión, para lo cual no basta con decretar la separación de la Iglesia y el Estado, ni la separación de la Iglesia y la Escuela, es indispensable:

  1. Destruir completamente los nexos entre el capital de las clases explotadoras y la organización de la propaganda religiosa que adormece a las masas y las mantiene en la ignorancia.
  2. Liberar a las masas en general de los prejuicios religiosos: atrayéndolas a la práctica social consciente y revolucionaria, elevándoles su conciencia política y su nivel científico, y brindándoles la explicación materialista de los orígenes de la fe y la religión.
  3. Considerar la religión un asunto privado con respecto al Estado, por lo cual se debe restringir exclusivamente al ámbito de la conciencia individual, todos los símbolos religiosos, imágenes, dogmas, oraciones y demás ritos.
  4. Subordinar la propaganda materialista atea a la lucha de los explotados contra los explotadores, y desde luego evitar, tanto herir los sentimientos de las masas creyentes, como incentivar el fanatismo religioso con ataques «ultraizquierdistas» a la religión.

[Aparte del Programa para la Revolución en Colombia]


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