Entre Minesa y el régimen uribista quieren destruir el páramo de Santurbán: ¡No lo podemos permitir!

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Entre Minesa y el régimen uribista quieren destruir el páramo de Santurbán: ¡No lo podemos permitir! 1

Minesa (Sociedad Minera de Santander), de capital proveniente de Emiratos Árabes Unidos, busca hacer minería de oro a gran escala en el Páramo de Santurbán, por medio de su proyecto Soto Norte, que incluye parte de los departamentos de Santander y Norte de Santander. Hoy se encuentra en proceso de adjudicación de la licencia ambiental que autorice, por parte del Estado de los ricos, la explotación de la mina subterránea a gran escala durante 25 años para extraer 9 millones de onzas del metal. Los túneles serán gigantescos: de 8 metros de diámetro y con aproximadamente 5,6 km. de profundidad.

De llevarse a cabo ese proyecto minero se corren graves riesgos ambientales. El cínico y mentiroso ministro de minas del régimen, Diego Mesa, como buen peón de los capitalistas árabes, afirmó que Colombia necesita este proyecto y que no afectará las fuentes de agua; cuando en realidad durante el tiempo en que se explote la mina de oro, se verterán cerca de 60 millones de toneladas de material de metales pesados como arsenio, plomo, azufre, supuestamente limpios, pero que indudablemente contaminarán las aguas de la quebrada Caneyes, afluente del rio Suratá que abastece el acueducto de Bucaramanga.

Otra ficha de los reaccionarios es el hoy ministro de ambiente, Ricardo Lozano, quien “mágicamente” cambió de parecer frente a una columna que escribió en 2015 en donde mostró su descontento sobre la delimitación del páramo de Santurbán, criticando que no lo hiciera una entidad científica; pero entre junio de 2017 y julio de 2018 cuando trabajó para la ANDI –la asociación que agrupa a la burguesía industrial– asesoró a Minesa en diferentes temas ambientales y sociales relacionados con el proyecto Sotonorte, es decir, pagado por los monopolios para justificar la explotación del páramo. De la misma calaña es el propio presidente Duque; esta marioneta delincuencial uribista quien en campaña electorera afirmó que: “no se pueden adelantar proyectos que comprometan o pongan en riesgo las fuentes de agua de ciudades como Bucaramanga y de otros municipios”, pero en la práctica, el proyecto continúa adelante.

El estado actual de Soto Norte se resume en que la delimitación del páramo está pendiente hace dos años; el Ministerio de Ambiente no lo ha hecho; la Anla (Autoridad nacional de licencias ambientales) no ha dado el visto bueno sobre el impacto a la comunidad, sin embargo el Ministerio de Minas ya afirmó, sin ser autoridad en la materia, ¡que no se van a afectar las aguas!

El capitalismo depreda la naturaleza para satisfacer su insaciable apetito de ganancia. ¡Es necesario defender el páramo de Santurbán de la megaminería imperialista por medio de la unidad, organización y lucha directa del pueblo! Si bien, está prohibido hacer minería en zona de páramo, gracias a la lucha popular, la ley burguesa es formal y amputada. Por tanto, aunque se logró evitar la minería en zona de páramo, puede ser tumbada esa ley en cualquier momento; pero además, es legal destruir los bosques aledaños a los páramos con la extracción a gran escala de minerales, lo cual es muy grave si se tiene en cuenta que en la actual delimitación, hay puntos en que el bosque está separado del páramo apenas por 20 metros de distancia; o según científicos, el páramo y el bosque son un ecosistema inseparable, ya que dependen el uno del otro.

La burguesía y los terratenientes entregan los recursos naturales del país a emporios imperialistas que depredan los recursos naturales con tal de incrementar sus multimillonarias ganancias. Mientras tanto, la pequeña burguesía democrático burguesa, es decir, la que confía en la democracia de los ricos como en el tal “Estado social de Derecho”, llama a centrar la lucha del pueblo en las “consultas populares” que como ya se vio en la práctica, no son vinculantes, es decir, que sin importar su resultado, sea el que sea, no va a cambiar los contratos o negocios mineros ya establecidos entre los imperialistas, la burguesía, los terratenientes y su podrido Estado.

Por eso, las masas populares deben confiar en su lucha independiente: con la denuncia demostrando a través de sus investigaciones los daños que se ocasionarán con la explotación minera a las fuentes hídricas; con la movilización de todo el pueblo; con los bloqueos a la maquinaria pesada y preparándose para enfrentar las fuerzas asesinas de la reacción que siempre serán enviadas a defender los intereses de los monopolios. Las masas, afectadas por Minesa y el podrido Estado burgués, deben continuar luchando por la defensa de la naturaleza, por evitar la contaminación de las aguas y por la conquista de reivindicaciones como trabajo, educación y salud a cargo del Estado. La lucha directa por la defensa de la naturaleza, y del agua en este caso en concreto, debe estar unida a la lucha general del pueblo colombiano por evitar la degradación física y moral a la que lo quieren condenar las clases dominantes, y unida a la lucha por derrotar el capitalismo imperialista y construir otro tipo de sociedad.

Una sociedad en la cual se respete a la naturaleza y no se utilice la explotación de los recursos naturales para el lucro de unos cuantos parásitos sociales; sino en beneficio de toda la sociedad según las necesidades de las masas y no llevada por el interés de lucro de unos cuantos burgueses y terratenientes. Es necesario un nuevo Estado de obreros y campesinos, una sociedad socialista donde sea la clase obrera, dirigida por su partido, quien planifique la dirección de la economía que satisfaga las necesidades de las clases productoras de la sociedad y en donde el oro por ejemplo, sea explotado para suplir los requerimientos concretos de la industria en casos muy puntuales, pues no es lógico que se tengan que arrasar bosques y páramos para nutrir el sector de la joyería –más de la mitad de la producción mundial de oro se usa en este rubro– al cual tiene acceso un sector muy pequeño de la sociedad y no es de vital importancia para el desarrollo social, como sí lo son los páramos de donde nacen la mayoría de ríos en Colombia.

¡Rechacemos con la fuerza organizada y movilizada de las masas populares, la destrucción de los páramos a manos de los imperialistas!

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