El Ejército asesinó a dos jóvenes desarmados, ¡no más crímenes de Estado!

Compartir
El Ejército asesinó a dos jóvenes desarmados, ¡no más crímenes de Estado! 1

A las 8:20 de la noche del pasado domingo 15 de noviembre fueron heridos de muerte los jóvenes José Lino Uruá Delgado y Emerson Alejandro Dussán de 14 y 17 años respectivamente, quienes resultaron víctimas de las balas asesinas del Ejército Nacional, que instaló un retén militar en la vereda Palmar, de San Agustín, Huila. ¿El «crimen»? evadir el retén, no parar ante la señal que supuestamente les hicieron los militares. ¿Por qué? No se sabe y la verdad no importa. Puede que no hayan escuchado o visto la supuesta señal que les hicieron; tal vez sintieron miedo de ser dos nuevos «falsos positivos»; de pronto lo tomaron como un juego…sea lo he sea, nada, absolutamente nada justifica que esta institución criminal accione sus fusiles contra dos civiles menores de edad desarmados.

La ley burguesa en el papel establece protocolos cuando esto sucede, como la captura y requisa de los evadidos; pero desafortunadamente las fuerzas armadas de las clases enemigas ven al pueblo como potenciales terroristas que deben ser dados de baja. Estos dos nuevos crímenes de Estado, tienen mucha similitud con el asesinato de Juliana Giraldo en Miranda, Cauca, el pasado 24 de septiembre, víctima también de las balas estatales en un retén militar. Esta es una política de Estado que desafortunadamente está cobrando la vida de personas desarmadas e inocentes.

Mientras tanto, el régimen uribista se lava las manos, y desde el ministerio de guerra dicen que van a hacer más capacitaciones en manejo de armas, como si ese fuera el problema y que además, van a investigar al soldado que disparó para individualizarlo y evitar así otro escándalo contra dicha institución asesina. Todo un lavado de manos mediático que no puede ocultar la podredumbre del Estado burgués-terrateniente y de todas sus instituciones, principalmente de las fuerzas armadas, pilar central de la dictadura de los ricos.

¡No más crímenes de Estado! El pueblo debe organizarse para repeler los ataques del que son víctimas por parte del Ejército, la Policía y demás instituciones armadas. Es iluso apelar a la buena voluntad de los asesinos, a los protocolos, leyes de la justicia burguesa o a la cátedra que imparten en las escuelas de guerra. Cada vez cobran más vigencia las milicias populares que defiendan la vida del propio pueblo. Cada vez es más urgente dividir y neutralizar las filas enemigas por medio de la propaganda revolucionaria sobre hechos como este, en el cual, si actúa la justicia, caerá todo el peso de la ley sobre el soldado que accionó su arma, lo que debe hacer pensar al resto de la tropa a la hora de tener que decidir si se justifica o no accionar sus fusiles contra el pueblo desarmado por defender los intereses de un puñado de parásitos sociales que viven del trabajo ajeno.

¡No más crímenes de Estado! Que las balas estatales asesinen al pueblo inocente y que la impunidad campee sobre los asesinos materiales e intelectuales, debe hacer pensar a los obreros y campesinos revolucionarios sin partido, para que se comprometan con su construcción, y sea este el que dirija la lucha de las masas populares hacia su emancipación por medio de la Guerra Popular cuya forma debe ser en Colombia la insurrección armada como vía hacia el Socialismo.

También te podría gustar...