El derroche de Santos y el hambre del pueblo es una razón más para la Huelga Política de Masas

Compartir

Los altos ingresos que reciben las empresas imperialistas por la mega minería, los industriales con la superexplotación y los militares por el elevado presupuesto, le permiten a Santos mejorar su vida de parásito social. Este despreciable y ojeroso gago, ex soldado del régimen mafioso y paramilitar de Uribe, su comandante en jefe de los «falsos positivos», se permite gastar hoy como cabeza del Estado, fuertes sumas de dinero en compra de arte 1 para su galería personal, usufructuar avión nuevo para que su esposa salga de compras 2 e incluso invierte solo en cortinas para la “Casa de Nari”, más de 600 millones de pesos 3, sin el escrúpulo de ocultar que se trata de dar buena imagen y así continuar la venta del país al mejor postor imperialista.

Frivolidades de este refinado asesino y demagogo barato, mientras los niños mueren por miles de desnutrición en el país de la riqueza natural 4. Las masas están padeciendo más hambre que nunca, no solo por la rebaja del salario y el aumento de productos básicos de la canasta familiar hasta en un 40%, sino porque 200.000 familias que dependen del río Magdalena están sin su principal fuente alimenticia que es el pescado, envenenado con la minería capitalista, cortado su ciclo de reproducción por la represa de El Quimbo y sin niveles suficientes de agua, consumida por la ganadería extensiva y la agroindustria. Pero lo único que le importa al presidente es garantizar el negocio de la represa usufructuada por los imperialistas españoles, mantener sonando la registradora de las regalías y aumentar el sueldo de los parlanchines congresistas en 2 millones de pesos más para que le aprueben todo.

Hasta las mujeres están vendiendo su cabello en Cúcuta para poder comer 5, pero a Santos solo le importó hacer demagogia con la crisis social en la frontera. Tal es la situación y continuará agravándose si el pueblo no se pone en pie y hace retroceder la ofensiva de sus enemigos capitalistas representados en el gobierno.

Por esto la iniciativa de paro nacional que tienen los luchadores a partir del 24 de enero es magnífica y tienen que seguir adelante, contra lo que diga y haga el gobierno por echarlo atrás o reprimirlo.

He ahí algunas razones del por qué el proletariado revolucionario rechaza la farsa de paz santista; por qué combate la errónea idea de los reformistas de la falsa izquierda de ponerle paños de agua tibia al podrido Estado de los explotadores; por qué se propone en lo inmediato organizar y dirigir la lucha del pueblo trabajador para poner freno a la voracidad de los capitalistas y al terrorismo de Estado mediante la lucha directa y revolucionaria de las Huelgas Políticas de Masas, encausando la rebeldía popular hacia la futura revolución social y política que destruya, mediante la violencia revolucionaria de las masas, todo el poder político y económico de la burguesía y los terratenientes, socios y cómplices de los imperialistas.

He ahí por qué los comunistas en su Programa plantean como la primera tarea política de la revolución: «destruir el Estado de los explotadores, destruirlo con todo su ejército —militar y paramilitar—, con toda su policía, con todo su aparato gubernamental de politiqueros y funcionarios, con todos sus jueces y carceleros, con todos sus curas, brujos y pastore», y aprendiendo de las derrotas reafirman que «Para triunfar sobre el poder de la burguesía, los terratenientes y el imperialismo, no basta con la destrucción de su aparato estatal; ésta es apenas la condición para el verdadero triunfo: la creación de un nuevo tipo de Estado, el Estado de la Dictadura del Proletariado, cuya razón de ser es anular la resistencia de los explotadores.»

También te podría gustar...