EL «ACUERDO DE PAZ» YA ESTÁ «HECHO TRIZAS»

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EL "ACUERDO DE PAZ" YA ESTÁ "HECHO TRIZAS" 1

El Estado de los capitalistas que hoy se encuentra bajo la administración de Santos, acabó con el acuerdo firmado con la cúpula de las Farc. No necesitaron de Uribe ni su títere Duque para hacerlo «trizas».

Los jefes de las Farc no tuvieron que esperar un gobierno de la mafia uribista para ver hechos «trizas» los acuerdos. Eso ya lo hizo el gobierno de Santos en alianza con el imperialismo estadounidense que ya empezó a ejecutar los planes de extradición de los exjefes guerrilleros, con pruebas verdaderas o falsas.

Y mientras los jefes arrepentidos suplican el cumplimiento de los acuerdos, las bases farianas se encuentran censadas, confinadas en zonas restringidas, bajo la custodia de las fuerzas asesinas del Estado burgués-terrateniente y desarmadas, es decir, las bases de las Farc se encuentran a merced de los planes que hoy tienen los imperialistas y las parásitas clases dominantes colombianas, razón por la cual ya muchos de los excombatientes han salido de las «zonas de reincorporación».

Es el propio gobierno de Santos el que incumple lo pactado, ejecutando el terrorismo de Estado en contra de las bases de las Farc y de los líderes sociales.

Es el llamado «cartel de la paz» creado por el gobierno de Santos el que desvió millonarios recursos que estaban destinados al tal «Fondo Colombia en Paz», para quedar en manos de unos pocos contratistas y mafiosos, afectando las bases de las Farc, a las cuales el Estado les incumplió hasta con los «proyectos productivos» comprometidos en los acuerdos.

Los comunistas revolucionarios advirtieron desde esta tribuna que el proceso de paz significaba la legalización del despojo violento a millones de campesinos pobres y medios, el desarme ideológico de los revolucionarios y las masas, impregnando de pacifismo burgués la conciencia de los luchadores del pueblo, además dejaron constancia de que la guerra contra el pueblo continuaría porque la causa de la misma es la disputa por la ganancia extraordinaria o renta diferencial que arrojan las grandes plantaciones, especialmente las de coca.

La realidad habla por sí sola y ha quedado demostrado que este Estado y las clases dominantes son enemigos del pueblo, que su paz es solo para los ricos porque para el pueblo solo existe el terrorismo de Estado, la cárcel, el asesinato, el despojo, el incumplimiento… la guerra.

Los acuerdos firmados están «hechos trizas», siendo evidente para los revolucionarios y las bases guerrilleras comprometidas de verdad con la lucha por la liberación del pueblo colombiano, que el camino de la paz con sus enemigos significa claudicación y muerte; ha quedado claro que esa guerra dirigida por quienes claudicaron no era una verdadera guerra popular sino parte de la guerra contra el pueblo; y ha puesto de manifiesto la necesidad de cambiar el rumbo uniéndose al esfuerzo de los marxistas leninistas maoístas por construir el Partido Comunista Revolucionario, dispositivo estratégico necesario para desatar una verdadera Guerra Popular que lleve al triunfo la Revolución Socialista abriendo ahí sí, el camino a la construcción de la verdadera paz para el pueblo.

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