Las tropelías de la Constructora Bolívar en contra del pueblo trabajador

Las tropelías de la Constructora Bolívar en contra del pueblo trabajador 1

La Constructora Bolívar es una empresa del Grupo Bolívar, los mismos dueños del banco Davivienda y de un conglomerado de empresas capitalistas que se han enriquecido a costa del esfuerzo y la explotación de la clase obrera colombiana. Esta empresa fue fundada en 1983 a raíz de la implantación del sistema UPAC, con la finalidad de aprovecharse de la necesidad de vivienda del pueblo colombiano.

Por este medio, se consolidaron como unas verdaderas sanguijuelas explotando a quienes buscaban la posibilidad de un techo, cobrando más de 10 veces el valor real de una vivienda. No conformes con esto, en la actualidad se han dedicado a estafar a 2500 familias trabajadoras que llevan dos y tres años entregando sus ahorros y gestionando subsidios para adquirir una casa en el proyecto urbanístico Manzanares de la ciudad de Cali. 1

Estas lacras, que vienen siendo apoyadas por el Estado mediante los contratos de construcción de los planes de vivienda de interés social y recibiendo los subsidios estatales, han dado forma a una modalidad de estafa que consiste en captar el dinero de la gente mediante la supuesta venta de casas sobre planos, para luego salir con la excusa de que están perdiendo dinero y que por eso no pueden entregarlas, y que si quieren les devuelven la plata o se acogen a un nuevo proyecto de apartamentos más costosos que van a construir en el mismo terreno donde se realizaría la construcción de las casas, es decir, donde por ejemplo, iban a construir 4 casas pueden construir una torre de apartamentos, multiplicando la cantidad de viviendas para la venta.

Frente a la excusa de iliquidez por cuestiones de inflación, altos costos de material etc., es claro el engaño; pues el dinero que las familias entregaron durante estos más dos años les ha servido para financiar sus proyectos y capitalizar el dinero con intereses. Los afiliados se preguntan por qué en todo este tiempo no construyeron siquiera un muro de las 2500 viviendas prometidas y ahora sí piensan hacer en los mismos terrenos, edificios con aproximadamente 15000 apartamentos.

Todos estos atropellos los cometen con la complicidad y complacencia del Estado burgués. Familias como los hermanos Cortés Osorio e hijos, dueños del Grupo Bolívar, con el poder económico que poseen, (3.244 millones de dólares hasta 2019) garantizan que el Estado, falle, legisle y proteja sus intereses. De hecho, el pasado 3 de junio fue reelegido por unanimidad como presidente de la Junta Directiva Nacional de Camacol el actual presidente de la Constructora Bolívar, Carlos Guillermo Arango. ¡No los castigan, los premian!

Por ahora, es importante la movilización que han realizado las familias afectadas y ¡claro! las demandas que pueden interponer ante la justicia burguesa, pero sobre todo, es con la unidad y la permanente movilización que se puede presionar a la Constructora para que cumpla su promesa de vivienda, así como presionar al Estado para que obligue a esta “prestigiosa” familia a cumplir.

El Estado es la máquina de dominación de la clase que tiene el poder económico sobre las demás clases. Si las clases oprimidas no destruyen este Estado y eliminan el poder de los de arriba, no importa cuantos gobiernos, que digan ayudar al pueblo se instauren, la situación de los trabajadores no cambiará.

Notas:

1 https://www.facebook.com/tubarco/videos/838183021211862/?extid=CL-UNK-UNK-UNK-AN_GK0T-GK1C&mibextid=2Rb1fB&ref=sharing

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