¡Adelante campeonas, un mundo mejor es posible!

Compartir

¡Adelante campeonas, un mundo mejor es posible! 1«La sociedad capitalista, basada en la propiedad privada, no emancipa a la mujer, solo le brinda igualdad formal y jurídica, pero mantiene intacta su situación de doble opresión y doble explotación: la marital y la burguesa…»
Versión popular del Programa de la UOC (mlm)

¿Quién no sufrió con esos golazos o con esa atajadota de Daniela Solera, contundente y definitiva para el título como campeonas de América? Fue espectacular la participación de las mujeres en el campeonato de fútbol y es que no es fácil ni en la cancha ni en la vida real. Ellas dejaron por algún tiempo su casa, su familia, para estar en lugares desconocidos pero, definitivamente el trago más amargo fue el regreso al país al que con orgullo representaron estas valientes mujeres.

«Nadie sabe para quien trabaja», «indignante pero ¿qué se puede hacer para ese mal?», «es un vil robo»… Fueron algunos de los comentarios a la denuncia de Yoreli Rincón, ante la disposición del dinero ganado en la Copa Libertadores Femenina y no era para menos; el sabor amargo de la larga espera en Venezuela para llegar a sus hogares y la triste noticia de que los 55 mil dólares ganados como premio serian destinados para el Club Atlético Huila masculino.

Pero para el presidente de la Dimayor Jorge Enrique Vélez la declaración de Yoreli es «bastante desafortunada, ya que todos debemos hacer esfuerzos», refiriéndose al estado de inmadurez en el que está el fútbol femenino y desviando el reclamo justo de las jugadoras del Huila y, claro como también lo dice Vélez en sus declaraciones, no es un asunto entre hombres y mujeres, pero no en el sentido en que los directivos lo ven; en este sistema muy convenientemente se trata el tema al momento de sacar beneficio y es oportuno para ellos hablar de sacrificio y de esfuerzos conjuntos, cuando se trata de que sean las mujeres las que se sacrifiquen pero, no es lo mismo para el reconocimiento y el trato: por ejemplo, las jugadoras tuvieron que aguantar una larga espera de más de 7 horas en Venezuela para poder llegar a Colombia, pero si se tratara del equipo masculino el vuelo hubiera sido directo y sin retrasos, la atención a los campeones y el recibimiento por parte del mismo gobierno hubiera sido con bombos y platillos y el despliegue de la prensa deportiva habría sido sin igual.

Por supuesto que esto no es culpa de los jugadores hombres ni mucho menos, pero sí demuestra la porquería de gente que maneja el deporte no solo en Colombia, ya que es un negociazo a nivel mundial y no podían desaprovechar la oportunidad para sacar tajada.

En otros tiempos, en otro Estado, las victorias serán a otro precio, porque la participación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida social jamás será menospreciada. ¡Adelante campeonas, un mundo mejor es posible!

También te podría gustar...