ACUSACIONES DE UN PELELE RESENTIDO

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ACUSACIONES DE UN PELELE RESENTIDO 1«Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres»
Rosa Luxemburgo

Con sorpresa de algunos se recibieron las declaraciones de Gabriel Camargo presidente del Tolima, dando algunos calificativos propios de los capitalistas, sin reconocer el esfuerzo por todo el Club femenino del Atlético Huila que, apenas fundado en 2016, ya cuenta con un título internacional. Acusaciones de un pelele, resentido y con miedo de que ya abriendo las posibilidades de los juegos internacionales a las mujeres, sean superados. El fondo no es que se tomen un trago para celebrar o de la sexualidad, pues el tipo aprovecha la situación para hacer un escándalo con el video de la celebración de las jugadoras que rueda en las redes. El asunto es que varios de los dirigentes deportivos de los clubes masculinos, y en particular Camargo, están ardidos por las declaraciones de Yoreli Rincón, una de las jugadoras destacadas, en donde denuncia el descaro del destino del premio ganado y cómo fueron tratadas en cuanto alojamiento y trasporte entre otros; les ofende que alguien haya tomado la decisión de denunciar sus triquiñuelas y además que sea una mujer.

Realmente este no es el único daño que le hace esta sociedad capitalista a las mujeres, sino que además impone una división entre hombres y mujeres para distraer las luchas, mantener divididos para evitar que hasta en estos aspectos como son los deportes, las denuncias como las de Yoreli cundan en los jugadores y se atrevan a denunciar toda su mafia.

Y aunque a este tipo se le impongan multas y sanciones, realmente corresponde a un paño de agua tibia al problema de fondo que solo podrá ser resuelto en un Estado diferente en una nueva sociedad, como sucedió en Rusia y China; cuando triunfó la clase obrera y se instauró el socialismo, todas las relaciones cambiaron, entre ellas la condición de las mujeres. Es por esto que la emancipación de la mujer hace parte de la emancipación de la clase obrera.

En la sociedad capitalista las mujeres son tratadas como mercancías, prostitutas, sirvientas, entre otros calificativos, en donde los salarios aun cuando trabajen lo mismo que los hombres son muy inferiores de los ya miserables salarios que ganan los hombres… pero apenas cambien las relaciones y se instaure el socialismo pasarán a formar una parte importante de la sociedad, a participarán en todos los aspectos de la vida política, económica y social.

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