¡ABAJO LA DESTRUCCIÓN AMBIENTAL EN CALI A MANOS DE LOS CAPITALISTAS!

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¡ABAJO LA DESTRUCCIÓN AMBIENTAL EN CALI A MANOS DE LOS CAPITALISTAS! 1

En Cali los capitalistas pretenden montar un negocio más destruyendo la naturaleza. En el sur de esta ciudad, más precisamente en el sector Valle del Lili, existe una zona de bosque seco tropical que acoge diferentes formas de flora y fauna: distintas especies arbóreas, habitad de múltiples aves y animales silvestres, además del humedal El Cortijo y el rio Lili; es decir, es un gran ecosistema. El bosque es un gran pulmón no solo para este sector sino para toda la ciudad, del cual los habitantes aledaños disfrutan tanto de su frescura, como del espacio recreativo que brinda. Sin embargo, desde hace tres meses, aproximadamente, los habitantes de este sector vienen librando una lucha contra la perversa administración del alcalde empresario Maurice Armitage, quien a través de Metrocali pretende construir la terminal sur del Transporte Masivo de Cali (MIO), el terminal del sur para los buses intermunicipales que llegan por este punto a la capital, además de los patio taller del masivo.

La comunidad ha enfrentado valientemente las arremetidas de la administración municipal, la cual a través de la intervención directa de la policía y del Esmad, además del hostigamiento contra algunos de los líderes de esta protesta, ha pretendido imponer por la fuerza la construcción de dicha obra.

De otra parte, de forma amañada la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), entidad encargada de otorgar los permisos ambientales en este departamento, otorgó el permiso para que los capitalistas inicien la construcción de esta obra sin ningún tipo de restricciones. Hay que resaltar que esta corporación es manejada por los títeres que tienen los capitalistas en el Estado a nivel regional y local. Hay dos hechos que así lo demuestran: en diciembre de 2015 un terrateniente canalizó el agua de la laguna de Sonso para regar sus cultivos de caña, destruyendo el ecosistema que existía en ésta; el otro hecho tuvo suceso en días pasados cuando los capitalistas alteraron el cauce de una quebrada habilitándolo como carretera en nueve kilómetros para transportar un corte de caña. Ante estos hechos criminales la CVC ha sido cómplice y permisiva, limitándose de manera hipócrita a señalar que hará las tales investigaciones que no terminan en nada. Esto prueba la podredumbre generalizada en la que se encuentra el Estado manejado por la clase burguesa y de la cual esta entidad ambiental no se salva.

Detrás de la pretensión de construir el terminal del sur de Cali hay intereses económicos. Se trata de favorecer a los empresarios del transporte y la construcción, quienes se valen del Estado para montar sus negocios y aumentar sus ganancias y entre los cuales está el mismo alcalde Armitage. Son negocios redondos de los capitalistas, ya que por una parte ganan en la construcción de la obra a costa de pagarles salarios miserables a los obreros que la hagan, además del dinero que se roban en los chanchullos de la contratación; por otra parte, ganan también porque el Estado coloca la infraestructura a disposición de los operadores privados del transporte masivo sin pagar un peso. Además, hay que agregar que a muy pocos kilómetros de este sector se está construyendo la zona franca, que concentrará cientos de trabajadores, donde el terminal del masivo les servirá a los capitalistas para transportar a sus esclavos asalariados hasta las puertas de las empresas, con la prolongación de la Avenida Ciudad de Cali que está en marcha y va hasta esas inmediaciones. Como puede observarse, el Estado burgués es un instrumento que sirve exclusivamente a los intereses de los capitalistas. Los argumentos aduciendo el desarrollo de la ciudad son mentira, porque en este caso lo que van a causar es una gran destrucción ambiental con la contaminación permanente del aire y la perturbación de la calma por el descomunal ruido que generará la gran cantidad de vehículos que circularán.

Los habitantes del sector afectados por esta nueva amenaza de destrucción de la naturaleza deben seguir luchando contra estos buitres capitalistas que pretenden acabar con lo poco de ambiente saludable que queda en la ciudad, confiando sus fuerzas en la lucha directa como lo están haciendo, sin dejarse engañar por promesas mentirosas de la administración del alcalde Armitage; no abandonar la lucha para confiar la solución en los tribunales de “justicia” que son otro de los focos de podredumbre del Estado administrado por los ricos; tampoco dejarse embaucar y desorientar por los politiqueros, quienes en apariencia se muestran comprometidos con las luchas del pueblo, pero en esencia terminan apaciguando, desmovilizando y desviando a la gente de sus justas reclamaciones, porque su interés real es pescar votos para ser parte del Estado corrompido.

Los afectados por esta nueva amenaza de destrucción no están solos. Deben saber que todo el pueblo caleño padece a diario las arbitrariedades de la administración local, regional y nacional como se puede ver en las nuevas medidas para cerrar el Hospital Universitario del Valle – HUV y otros centros hospitalarios, en el recorte presupuestal para la educación pública y el aumento del presupuesto para la guerra, en la persecución contra los vendedores ambulantes, en el escandaloso desempleo… una situación que puede cambiar si el pueblo se decide a unirse y a decir ¡BASTA YA! como lo hizo en Chocó y Buenaventura.

Finalmente, aunque es necesario unirse y luchar para oponerse con todas las fuerzas a la avaricia de los capitalistas, esto no es suficiente: es necesario cambiar de raíz la situación y ello exige acabar con este sistema que solo puede subsistir explotando y degradando a los trabajadores, así como destruyendo la naturaleza; es decir, el capitalismo solo puede vivir destruyendo las dos únicas fuentes de riqueza y por eso es un sistema anacrónico que debe ser destruido con la revolución para instaurar el nuevo sistema socialista basado en el trabajo cooperado de todos los trabajadores y donde no exista el derecho a explotar a otros. Esa es la solución de fondo a los problemas que enfrenta el pueblo colombiano y hacia allí deben orientarse todas las luchas que libra en la actualidad.

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