Los imperialistas bombardean y los enfermos arden en sus camas

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Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médica internacional, que se dice imparcial y neutral en sus principios1, pero los mismos imperialistas enseñan que no hay imparcialidad.

Esta institución que aporta médicos voluntarios y personal sanitario para ayudar a las víctimas de desastres naturales o humanos y de conflictos armados, con médicos, enfermeros y otros profesionales voluntarios; que tiene presencia en más de 60 países y desde 1999 es reconocida Nobel de Paz burguesa, fue bombardeada en Kunduz, norte de Afganistán, el pasado 3 de octubre. La primera bomba aterrizó a las 2:10 am y a pesar que el personal de MSF llama al comando central de la OTAN acuartelados en Kabul a las 2:19 am de ese mismo día, los militares en Washington continuaron el bombardeo hasta 3:13 am a uno de sus hospitales, dijo un funcionario de MSF, que pidió no ser identificado.2

El resultado ha sido confirmado por la organización MSF: 12 miembros de su personal asesinado y siete pacientes muertos, entre ellos tres niños, debido al bombardeo. La excusa de las aves de rapiña americanas, a través de John Campbell, comandante en Afganistán es que fuerzas de seguridad afganas asediadas por fuego talibán solicitaron su intervención aérea.

Este es un hecho que no se puede dejar pasar para enseñar a los oprimidos y explotados el carácter del imperialismo, para quien el fin justifica los medios, donde asegurar el territorio está por encima de la vida misma. En palabras de uno de sus voceros, fue «un ataque aéreo para eliminar la amenaza talibán y varios civiles fueron golpeados accidentalmente».

«Accidentalmente» los imperialistas arrasan pueblos y naciones enteras, por el solo hecho de resistirse a su dominación, matando sin discriminación a la población que esté bajo el blanco, como sucedió por ejemplo en los 60’s y 70’s en el oriente con Camboya o Vietnam por parte de los yanquis, o en los 80’s y 90’s con las naciones de Europa Oriental, de parte de los nuevos zares rusos. «Accidentalmente» los imperialistas americanos accionaron la bomba atómica en la II Guerra Mundial sin saber exactamente sus consecuencias sobre el pueblo japonés.

Los imperialistas en cabeza Estados Unidos quieren mantener el control de Kunduz, paso estratégico del narcotráfico de heroína hacia Europa y Asia Central, para lo cual el bombardeo de hospitales es aceptable, siempre que sirva para sus fines, violando incluso sus reglas de guerra.

Sin embargo, Estados Unidos no es el único actor imperialista dispuesto a bombardear hospitales para ganar una guerra. En Siria, donde Rusia apoya al régimen en su disputa contra los yanquis por el control de este estratégico país, tropas del dictador Asad, bombardearon el martes 1 de diciembre uno de los hospitales de MSF con barriles explosivos, con un resultado siete muertos y 47 heridos.

Como vemos, por lado y lado, la guerra imperialista desata una carnicería en la que siempre el pueblo pone los muertos para beneficio de las hienas que se disputan el poder. No importan las acciones «humanitarias», mucho menos cuando organizaciones como MSF ayudan a mantener al pueblo, en lugares de donde el imperialismo necesita sacarlo, de ahí que el bombardeo además de los muertos y heridos, acabara con el único hospital de la zona. De esa manera no haya razón alguna para el pueblo continúe ocupando el territorio.

Por la nueva repartición del mundo, los imperialistas no dudan en bombardear con la excusa que sea; por ello, ¡los pueblos no pueden tomar una posición imparcial! Porque los peores genocidas que ha conocido la sociedad defienden a sangre y fuego su poder, de ahí que en Kunduz, los ataques continúen entre tropas talibanes y afganas, estas últimas con el apoyo de tropas estadounidenses que dispuso alrededor de 9800 soldados en Afganistán, además del apoyo de la OTAN con alrededor de 4.000 militares en tareas de «asistencia y capacitación».

Y es que cuando de aumentar la ganancia se trata, el imperialismo enfrenta incluso tropas que ellos mismos financian, por ejemplo: EEUU que

«Como resultado de las conversaciones, el Gobierno estadounidense ha prometido que buscará fondos para financiar hasta 2017 unas fuerzas de seguridad afganas integradas por 352.000 militares y aportará hasta 800 millones de dólares para incentivar reformas económicas e institucionales en el país de Asia Central…»3

pero con hipocresía sabe que existen contratos militares entre compañías e individuos estadounidenses y patrocinadores de los talibanes y Al Qaeda.

La misma hipocresía con que despidieron a los «responsables» del bombardeo sin descanso durante una hora al hospital en Kunduz, pese al aviso 10 minutos después de la alerta por parte de MSF.

El imperialismo es una lacra en la sociedad, significa muerte, tortura, miseria y explotación. ¡Pero cuidado!, no solo es imperialismo estadounidense el culpable de estos crímenes, son todas las potencias imperialistas, que siguen mostrando sus dientes con demostraciones militares y sofisticado armamento para ¡repartirse el mundo a través de la guerra imperialista! Porque la tendencia de la economía mundial es a la agudización de su crisis, ya gastado el oxígeno proporcionado por el oportunismo en los otrora países socialistas, donde China fue su último bastión.

Y en tanto esta tendencia avance, más rápido avanzan los preparativos de guerra, donde no valen niños, ancianos, hombres, mujeres, como tampoco «humanistas». Esta situación requiere de la lucha decidida de los pueblos del mundo por impedir una Guerra Mundial o transformarla en guerra revolucionaria. Y de los comunistas exige

«desarrollar la propaganda y educación promoviendo la revolución y el socialismo, único camino para librar a la sociedad de las crisis capitalistas, como ya lo demostraron las revoluciones y el socialismo en Rusia y China, en la época en que fueron gobernados por la Dictadura del Proletarido.»

Así como

«buscar acuerdos para la actividad política internacionalista con tareas conjuntas verdaderamente anti-imperialistas, en oposición al nacionalismo promovido por los partidos reformistas y oportunistas.»

Manteniéndose firmes en los principios y en la unidad de los MLM que exige ahora

«la derrota del revisionismo y del centrismo, y deben proseguir la lucha por trazar un profundo deslinde con el oportunismo en toda la Línea General. La lucha por la unidad internacional de los comunistas es la tarea central ahora para que el Movimiento Comunista Internacional pase a dirigir la Revolución Proletaria Mundial, única fuerza capaz de sepultar al imperialismo y todos los reaccionarios»4

Sólo así, los enfermos dejarán de arder en sus camas, los obreros dejarán de cargar el peso de la explotación, los proletarios de todo el mundo podrán enfrentar la guerra declarada por los imperialistas y por fin el infierno de la explotación se extinguirá de la faz de la tierra.

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