El mundo es un campo minado, creado por los imperialistas

El mundo es un campo minado, creado por los imperialistas 1

Uno de los hechos que han marcado el inicio del año 2022 es la confrontación entre dos de las grandes potencias, en este caso Estados Unidos y Rusia. Una confrontación caracterizada por la disputa de regiones importantes en distintas partes del planeta, algunas de las más destacadas en este comienzo de año son Ucrania seguidos de Kazajistán y en las últimas horas por la supuesta amenaza del gobierno de Rusia de trasladar tropas a Venezuela y Cuba como parte de su ampliación de influencia en lo que se ha llamado durante muchos años el patio trasero de los gringos, es decir en América Latina.

Pero claro, no son los únicos pues los imperialistas viven para la guerra, para luchar todos los días por ampliar su influencia y doblegar a sus adversarios, no importa si en esa loca carrera haya que dejar miles de muertos, decenas de miles de heridos, desplazados y toda la destrucción que sea necesaria. La guerra en Siria es un caso lamentable de esta realidad, igual que Palestina, Afganistán, Libia, Azerbaiyan y Armenia, Yemen, los desplazamientos de tropas a Somalia e Irak y a otros varios países de América latina y África, etc. Así podemos hacer un recorrido por los cinco continentes y nos encontraremos guerras regionales, confrontaciones que difícilmente pueden y deben verse cómo conflictos internos, pues están enlazados a la influencia de países imperialistas, llámese China, Rusia, Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Canadá, Francia, Reino Unidos, etcétera.

El mundo de hoy es literalmente un campo minado dónde los reaccionarios imperialistas encabezan, azuzan, promueven, inician guerras y se aprovechan de la muerte por millones de hijos del pueblo, que son los que ponen los muertos en todas esas guerras regionales, pues paradójicamente esas bombas y esas balas con toda su destrucción, poco y nada tocan a las ciudadelas de los países imperialistas, principales responsables de esta carnicería global.

Por parte de Estados Unidos es evidente que están en una campaña por ganar influencia en regiones que han sido por décadas controladas política y militarmente por Rusia, muchas de ellas heredadas de lo que fue la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, caso de Ucrania donde Rusia ha invadido y se ha anexionado una parte, lo que ha sido aprovechado por los Estados Unidos para acercarse al gobierno ucraniano y pisarle donde más le duele a los rusos. El plan muy bien orquestado de los Estados Unidos ha sido invitar a Ucrania para que se vincule a la OTAN, un aparato político militar que se mueve al ritmo que lo determina el imperialismo de los Estados Unidos, ante esta posibilidad Rusia le ha salido al paso moviendo miles de hombres a la frontera con Ucrania listos para una operación militar a gran escala. En plata blanca, Putín exigen que occidente decline sus aspiraciones de vincular en la OTAN a Ucrania y Georgia, una condición, que por ahora no ha sido aceptada por sus contradictores.

Rusia no está dispuesto a aceptar que otros se le metan a su patio trasero, y ahí es donde aparece Venezuela y Cuba en el escenario actual creándose un clima de amenaza de parte de Rusia en la medida en que está buscando contrarrestar los ataques de los gringos con una dosis de su propia medicina, ampliar su influencia en los países parte del patio trasero de los Estados Unidos; específicamente Rusia ha ganado camino en Venezuela, Cuba y Nicaragua; y tiene planes de influir mucho más en otros países de América Latina. Otro tanto hace China, que para el caso actual, es aliado de los rusos.

Otro frente en esta realidad mundial, es el conflicto en Kazajistán, que aunque tiene sus particularidades específicas no puede dejarse al margen también de esa confrontación internacional entre los imperialistas, y allí participan más directamente otros países poderosos, bien sea apoyando la respuesta asesina y criminal del gobierno central o echando leña a la hoguera del conflicto interno kasajo como forma de meterle una dura cuña a los rusos.

En este país se iniciaron unas protestas por el alza en el precio del gas, siendo este incremento el detonante que puso de manifiesto las difíciles condiciones en que está la población y que como en otras partes del mundo, fácilmente explotan poniéndose en evidencia con fuertes levantamientos populares. Las confrontaciones rápidamente se regaron por todo el país al punto que el gobierno declaró terroristas a todos los que estaban en las calles protestando y en ese orden de ideas lanzando una rápida campaña para aniquilarlos militarmente.

Los motivos que provocaron el gran levantamiento en Kazajistán tienen su razón de ser en las contradicciones internas, en los problemas sociales, en la hambruna, en la miseria, en el alza desmesurada del gas, un producto de primera necesidad de la población. Siendo esta realidad inaceptable para el pueblo, pues este país es uno de los más poderosos de la región en minerales e hidrocarburos, condición que lo ha hecho mostrarse al mundo como una de las economías más estables y donde por el contrario, el gas debería ser subsidiado y gratis para la población.

El problema es que los sueldos están estancados, es un detonador, y la muerte y el horror fueron la consecuencia, afirma Natalia, una psicóloga de 34 años.

Pero a ese aspecto principal del problema, hay que sumarle el uso político que le dan los imperialistas; por una parte los rusos se entrometen directamente para imponer su bota militar y recordarle, tanto al gobierno como al pueblo kasajo, quien es el que manda en la región; y lo hace de manera brutal y asesina, enviando tropas para detener las protestas con un baño de sangre y con trato militar a los problemas sociales reales y no inventados, como pretenden hacer creer los que adjudican lo sucedido a un simple complot internacional. Y los gringos, aprovechan hábilmente la situación para ponerle otra cuña a los rusos, con sus hipócritas llamados a defender la democracia y las libertades, y no porque estén a favor del pueblo, pues ellos mismos han patrocinado mayores atrocidades contra la población en muchas partes del mundo. Lo real es que el conflicto en este país tiene gran importancia a nivel internacional pues se presenta en uno de los países socios principales de Rusia con gran poder económico en el tema de los combustibles y los minerales, y por ende muy apetecido para los Estados Unidos y sus socios agudizar las contradicciones en este país.

Aunque las dos cabezas más visibles de esta realidad internacional son Rusia y Estados Unidos, no quiere decir que sean los únicos que están participando en ella. Cada uno está asociado y desarrolla alianzas temporales con otros colosos imperialistas y con sus países dependientes que influyen y arrastran a sus guerras; todo se mueve como un tablero de ajedrez, donde cada país y cada fuerza económica tienen un papel en esta confrontación. Y eso lleva a que el riesgo sea enorme, pues pende de un hilo para que se puedan desencadenar confrontaciones de grandes proporciones que pueden llegar a una guerra regional o incluso una tercera guerra mundial.

Lo primero que hay que tener claro es que esta situación es similar a una guerra entre bandidos donde no existe lealtad absoluta entre los que están confrontando y las alianzas que se presentan en este caso sobre todo Estados Unidos con varios países de Europa y todos los países que hacen parte de su fuerza de choque cómo la mayoría de América Latina. Y de parte de Rusia se sabe que tiene aliados fuertes cómo China e Irán. Alianzas qué son relativas, débiles, temporales y sobretodo convenientes de acuerdo a sus intereses específicos; aliados que en cualquier momento pueden voltearse y ponerse en contra de los que hasta ahora consideran su apoyo. Una condición que tiene su base real en el hecho de que Estados Unidos es un enemigo potencial de todo el resto de países del mundo, para nadie es un secreto que todos los países europeos por ejemplo no les caería mal que ese país entrara en desgracia porque eso les permitiría fortalecerse a ellos. No en vano países tan importantes como Alemania, Italia y Francia a pesar de haberse puesto del lado de los Estados Unidos en las sanciones contra Rusia, continúan con un nivel enorme de negocios con el gobierno de Putin; caso similar en otras partes del planeta como el hecho de que Venezuela siendo supuestamente un enemigo a muerte de los Estados Unidos mantiene negocios por miles de millones con el país del Norte… al fin y al cabo,negocios son negocios.

El imperialismo es reacción en toda la línea y precisamente el imperialismo y todos sus socios y lacayos son los principales asesinos del planeta y deben ser confrontados por sus enemigos a muerte, que son los pueblos de los países y naciones oprimidos en alianza con los pueblos de las ciudadelas imperialistas. Es importante avanzar en la unidad internacional del proletariado qué se materializa en la unidad internacional de los comunistas revolucionarios, cómo única solución posible para que mediante el desarrollo de otro tipo de guerra, una guerra revolucionaria, una guerra de los pueblos, una guerra para destruir a ese enorme enemigo que es el imperialismo con su sistema capitalista de hambre destrucción miseria y muerte y poder ahí sí ponerle freno a todas esas guerras reaccionarias

La Poderosa Guerra Popular es el único camino real y certero que tienen los pueblos del mundo para liberar a toda la humanidad de este asqueroso sistema capitalista, derrotar al imperialismo en todas sus formas y de salvar al planeta de este camino de destrucción por el que nos está haciendo transitar su sistema económico miserable y ruin, pues ya lo que está en peligro es la vida misma del planeta y la única manera de encontrarle una solución es con la revolución socialista como primera etapa de la gran Revolución Comunista que llevara a la sociedad a otro estadio y a ese paraíso bello de la humanidad.

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