FUERA IMPERIALISTAS Y TODOS LOS REACCIONARIOS DE KURDISTÁN

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FUERA IMPERIALISTAS Y TODOS LOS REACCIONARIOS DE KURDISTÁN 1

El ejército de Turquía lleva más de 2 meses desarrollando una intervención militar en territorio de su vecino país Siria. Las últimas noticias informan sobre la entrada triunfal de las fuerzas turcas a Afrín. Lo que llama la atención sobre esta intervención, es que se ha hecho con la anuencia, tanto del gobierno sirio dirigido por Azad desde Damasco como de los Estados Unidos y Rusia que literalmente no han movido un dedo para impedir esta brutal y sanguinaria invasión ordenada por Erdogan desde Turquía. Según el Consejo de Salud de Afrín, durante 52 días de bombardeos cerca de 300 civiles han sido asesinados y hay cerca de 700 heridos, cifra que ellos mismos dicen es mucho mayor pues bajo los escombros dejados por la invasión turca, hay muchos más cuerpos. Afrín ha sido entregada literalmente por los imperialistas bajo el control turco.

La región norte de Siria es un territorio altamente convulsionado por muchos problemas, donde se pueden destacar sobre todo dos:

De un lado, la presencia del pueblo kurdo, una comunidad que, producto de muchas guerras entre ellas la segunda guerra mundial, ha quedado repartida en varios países: Siria, Irak, Turquía, Irán y Armenia. La región del Kurdistán donde está ubicado el pueblo kurdo está fraccionada entre estos países y una parte del pueblo kurdo ha protagonizado por décadas una sostenida lucha porque el mundo les reconozca como una nacionalidad y puedan tener su territorio y establecer un Estado propio. El gobierno de Turquía, donde se encuentra la mayoría del Kurdistán ha sido especialmente brutal en la opresión al pueblo kurdo y ésta es precisamente una de las justificaciones de Erdogan para invadir la región norte de Siria: someter a los kurdos que habían tomado el control de buena parte de la región, entre esto a Afrín.

Por otro lado, tras la guerra civil en Siria desatada en marzo de 2011, guerra que buscaba la salida de Bachar Al-Azad del poder, la región norte de Siria se volvió especialmente apetecida por los reaccionarios. Allí, en Kobani, Alepo, Afrín y en más de 150 poblaciones se llevó a cabo una cruenta lucha donde fue particularmente brutal y sanguinario el grupo fundamentalista Estado Islámico; esta organización financiada y armada por los imperialistas aprovechó la crisis interna de Siria para lanzar en 2014 una ofensiva militar para apoderarse de la región. Fueron cerca de 2 años que dejaron miles de muertos, y donde a la postre, en 2015 el Estado Islámico fue derrotado y las masas kurdas establecieron una forma de gobierno autónoma llamado por ellos mismos federalista. Allí se estaba cocinando una revolución kurda, un punto rojo donde fue especialmente destacado el papel de las mujeres como combatientes de primera fila. Melike Yasar, representante del Movimiento Internacional de Mujeres Kurdas (MIMK) en 2015 declaraba que «La revolución en Rojava es una revolución de las mujeres. La libertad de las mujeres está en el centro del paradigma del sistema confederal. La resistencia de las mujeres en Rojava no empezó ahora, sino que es la consecuencia de la lucha de muchos años. La libertad de la mujer significa la libertad para el pueblo». Era una revuelta que había que ponerle fin. Y esa fue otra enorme motivación para la carnicería humana que hoy el reaccionario ejército turco lleva a cabo en el Kurdistán sirio, con la anuencia del propio gobierno sirio y de los imperialistas.

La guerra en Siria cumple este mes 7 años; esa guerra, que se inició como un levantamiento de masas influido por la «Primavera Árabe» y que buscaba la destitución de un dictadorzuelo pro ruso, ha mutado de tal manera que hoy es un entramado de guerras reaccionarias donde se coluden fuerzas armadas reaccionarias de la talla de los Estados Unidos y Rusia. Y no son los únicos, muchos otros países tienen responsabilidad con la mortandad en masa que ha desangrado el territorio sirio; donde otro punto neurálgico de este mes es la región de Guta Oriental, ubicada en las goteras de Damasco, la capital de Siria, donde el protagonista principal de la intervención militar es el ejército del gobierno que ha lanzado desde hace cerca de 2 semanas una ofensiva de enormes proporciones para retomar el control militar de esta región, donde se habían afianzado grupos armadas enemigos de Bachar Al-Azad, presidente actual de Siria.

Las cifras de muertos, heridos, desplazados y la destrucción del territorio es inimaginable. Cada fuerza armada lanza mortíferos ataques adornados con fraseología de libertad y justicia; para cada actor armado que asesina a la población, los malos son los otros, y pareciera como que el mundo se hubiera acostumbrado a ello… lamentablemente es así. La propaganda de los medios burgueses de comunicación se encarga de cumplir su papel de amortiguador de esta terrible realidad, pues sólo se dedica a registrar esta realidad y permitirle a cada actor armado asesino que vocifere sobre su justificación. Ante los ojos del mundo un país está siendo destruido y eso no puede ser algo normal. Las masas del mundo deben saber que esta realidad de barbarie, muerte y destrucción es producto de un sistema económico basado en el asqueroso apetito de la ganancia y el sometimiento de los pueblos a manos de los magnates reaccionarios, quienes gobiernan a través de sus políticos de turno para perpetuar este asqueroso sistema capitalista. Entre ese séquito de bandidos, no hay menos malos, todos son asesinos que deben ser derrotados por la fuerza revolucionaria de las masas que deben dejar de ser carne de cañón para convertirse en constructores del futuro luminoso de la revolución proletaria.

Los pueblos del mundo y las fuerzas progresistas y revolucionarias deben movilizarse y obligar a los imperialistas a sacar sus garras de Siria; al reaccionario gobierno turco de Erdogan a sacar sus tropas asesinas del Kurdistán sirio, al dictadorzuelo Al Azad a renunciar y dejar de ser un estorbo en Siria. Y los auténticos revolucionarios y masas en ese país, a convertir el dolor de la guerra en fuerza poderosa que los impulse a organizarse como Partido Comunista Revolucionario que empuje la lucha armada de masas hacia la destrucción del podrido Estado reaccionario y la construcción de un Estado dirigido por obreros y campesinos.

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