EN FRANCIA CRECE LA LUCHA, SE NECESITA CON URGENCIA LA REVOLUCION PROLETARIA

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Francia

El 29 de abril, más de 20 mil personas realizaron fuertes y combativas manifestaciones en la mayoría de ciudades de Francia. El motivo fue la oposición a la Reforma Laboral que venía siendo discutida en
el Parlamento y que a la postre, fue aprobada el 2 de mayo, muy a pesar de quedar al descubierto su carácter antiobrero y antipopular; y eso sí, completamente en beneficio de los dueños del capital. Ese día, 29 de abril, los enfrentamientos con la policía dejaron como saldo 214 detenidos y 78 agentes heridos. La suma de detenidos llegó a 921 desde que estallaron las protestas contra la reforma el 9 de marzo, día que debía ser presentada al Parlamento. Uno de ellos fue Antoine, un valiente luchador, surgido de las entrañas de las masas francesas, quien desafiante ante los esbirros del régimen no agachó la cabeza y se enfrentó a estos asesinos a sueldo del gobierno francés. La lucha por lograr su libertad se ha convertido en una bandera de las masas francesas y símbolo de la movilización por poner en libertad a los manifestantes detenidos.

Una Reforma de hambre para las masas y de oxígeno para la burguesía

La Reforma Laboral que se aprobó el 2 de mayo en el Parlamento, no sólo es una imposición del reaccionario gobierno de Hollande, es además el cumplimiento de una orden directa del poder imperialista de la Unión Europea que desde hace varios años le venía exigiendo a Francia una Reforma de fondo en lo económico, que siguiera el mismo camino de otros países de la Unión, donde se ha pretendido conculcar la grave crisis capitalista con el hambre y la miseria de los trabajadores. La crisis del capitalismo es tan grande, que luego de rebajar dramáticamente los salarios de la clase obrera en los países oprimidos (en Colombia la reforma viene desde el gobierno de Gaviria), ahora se ensaña sobre la clase obrera de los propios países imperialistas. La intención de la reaccionaria burguesía es nivelar por lo bajo al proletariado, incluso a la aristocracia obrera que en países como Francia, los capitalistas domestican con altos salarios para frenar su rebeldía. A este empeoramiento, también lo beneficia la ola de inmigrantes venidos de Asia y África, quienes son convertidos en mano de obra extremadamente barata que compite directamente con la fuerza de trabajo de los países europeos.

Seis puntos son la esencia de la nefasta Reforma: 1. Disminución de las indemnizaciones por despidos injustificados, facilitando con ello a las empresas el lanzar a calle a los trabajadores. 2. Facilidad a las empresaspara el despido de trabajadores de acuerdo a los “bajos resultados en las ganancias, según los balances contables”. 3. Prioridad de la negociación directa entre el trabajador individual directamente con la empresa en detrimento de la negociación colectiva donde puede y debe actuar la organización sindical. 4. Facilidad para las empresas al permitir variación de la jornada laboral de 35 horas semanales, según lo necesiten por la vía de un “acuerdo empresarial” y no como resultado de “convenios colectivos”, es decir quitarle toda influencia a los sindicatos; además de reducir el pago de horas extras que están entre el 50 y 25%, para que queden en un 10%. 5. Mayor poder a los sindicatos minoritarios para llegar a acuerdo con los patrones, es decir, mayor poder a sindicatos patronales que son en la mayoría de los casos, los minoritarios. Y 6. Dar vía libre a “Acuerdos Temporales” de los empresarios con grupos de trabajo, que tendrían prioridad sobre los Contratos de Trabajo, lo cual será utilizado por los empresarios para imponer medidas económicas, como eliminación de primas, horas extras, dando el poder a la empresa para despedir al trabajador que se niegue a aceptar el “Acuerdo”.

Crece la lucha de la clase obrera y brilla por su papel protagónico

Desde Marzo las protestas no paran. A diario se presentan movilizaciones que terminan en fuertes enfrentamientos con los asesinos de las fuerzas de policía, quienes actúan claramente bajo la orden de golpear sin compasión a los manifestantes. Las concentraciones en las plazas principales son prohibidas después de ciertas horas y se ha llegado cluso a decretar la prohibición de manifestaciones y marchas. Lo cual, por la magnitud del inconformismo y la rabia del pueblo, no pasa de ser letra muerta que las masas desobedecen y continúan con su movilización. El día que inició la manifestación, fue creado el NuitDebout (la noche en pie), un movimiento que agrupa a cientos de personas que bregan por ponerse al frente de la lucha, inspirados en el 15-M que hace unos años surgió en Madrid España. Este movimiento ha cobrado una fuerza considerable, donde se ha destacado la nueva generación de obreros que despiertan a la lucha, pues son la argamasa que le da gran poder a las fuerzas de la manifestación. Junto a ellos, una gran masa de estudiantes revolucionarios, hijos de la clase obrera,
se lanzan a las calles para engrosar el caudal de protesta que ha convertido a Francia en un hervidero de contradicciones, donde se destaca con enorme potencial el enfrentamiento de clase contra clase. Las banderas del proletariado ocupan cada vez con mayor claridad el escenario principal de la lucha de clases, dejando al descubierto la equivocada idea de algunos comunistas de que el centro de la revolución está en los países oprimidos; una idea que rebaja artificiosamente la importancia de la contradicción proletariado vs. burguesía que hoy por hoy ocupa el lugar principal en la lucha de clases en el mundo.

Los revolucionarios se ponen al frente de la lucha

Diversos grupos revolucionarios están jugando un papel decoroso en esta movilización; comunistas revolucionarios, anarquistas, antifascistas, y muchas otras tendencias se han volcado a las calles para aislar al oportunismo y encausar las manifestaciones por el camino de la lucha revolucionaria. Las fuerzas y la propaganda de la derecha (abierta y con ropaje de izquierda) son muy fuertes y virulentas, muchos videos colgados en internet dan cuenta de la magnitud de la represión, pero también de la enorme cantidad de revolucionarios, que se convierten en punta de lanza de la lucha de masas en este combate. Se requiere con urgencia que las fuerzas conscientes, sobre todo los marxistas leninistas maoístas puedan aprovechar estos combates para enseñar y aprender de las masas las formas de lucha y organización contra la represión policial; pero además, y sobre todo, avanzar en el proceso de construcción de un fuerte Partido Comunista Revolucionario, que potencie la lucha de las masas en contra de esta Reforma y demás medidas en contra del pueblo; y a la vez que sea el faro que guíe esa misma la lucha por el camino de la guerra popular en busca del triunfo del trabajo sobre el capital. Para el proletariado, la solución definitiva en Francia, como en el resto del mundo, va más allá de echar atrás una medida del gobierno de turno; esta lucha, la deben aprovechar los comunistas, para enseñar a las masas que el blanco de sus combates debe ser el poder del Estado, su destrucción definitiva y total, para edificar sobre sus ruinas el Estado proletariado como parte de la Revolución Proletaria Mundial.

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