¡Contra la Agresión imperialista a los pueblos del mundo: Solidaridad y lucha internacionalista!

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«La más alentadora consecuencia de la crisis social del imperialismo es la agudización de la lucha de clases, el incremento del levantamiento de masas y la inmensa actividad huelguística que muestra en los hechos la agudización de la contradicción entre proletarios y burgueses»

VII Reunión Plenaria Comité de Dirección X Asamblea

Unión Obrera Comunista (mlm) – Colombia, julio 2016

¡Contra la Agresión imperialista a los pueblos del mundo: Solidaridad y lucha internacionalista!

Vivimos en un mundo dominado por el poder del dinero, donde vales de acuerdo a lo que tienes, y gobernado por una casta de políticos corruptos, sirvientes y en muchos casos, socios y parte de los dueños del capital. Un mundo encadenado hasta el último rincón, a la dominación del imperialismo que se convirtió en la peor de las plagas soportadas por la humanidad en los últimos siglos. La sociedad actual vive en medio de increíbles polarizaciones, que de manera terrible se han vuelto cotidianas para los pueblos del mundo:

La riqueza a montones concentrada en unas pocas manos contrasta dramáticamente con la miseria de la inmensa mayoría de la sociedad, quien se ve privada del derecho a disfrutar los recursos y desarrollos que la sociedad ha logrado. El apetito insaciable de ganancia de los capitalistas divide a los trabajadores entre unos que somete a duras jornadas y condiciones de superexplotación y otros hundidos en el desespero del desempleo a un paso de la indigencia y la mendicidad. En un mundo atiborrado por la producción ininterrumpida de alimentos en todos los países, se tiene que presenciar el contraste dramático entre la destrucción a diario de montañas de comida y cientos de miles de personas que mueren por física hambre, al no tener derecho ni medios para adquirir tan siquiera el mínimo para sobrevivir. Un mundo donde los obreros, campesinos y sus familias no pueden tener acceso a servicios de atención médica adecuadas y con ello son condenadas a morir víctimas de enfermedades curables, mientras los burgueses y sus gobernantes mercadean con los servicios de salud a través del turismo médico o los servicios privados de salud que sólo pueden pagar los que tienen los medios suficientes; la salud para el pueblo es una miserable limosna al lado de todo el acceso para los ricos.

Y como éstas, existen innumerables formas en que este podrido mundo imperialista mantiene a la sociedad golpeada, sojuzgada, sometida y estrangulada a su apetito voraz de ganancia y ambición de poder. Los imperialistas no tienen límite alguno en sus aspiraciones de acrecentar su poderío económico y político en todo el planeta y fuera de él, su diario vivir es la búsqueda permanente de nuevas regiones para arrebatar a sus adversarios y por ello destinan hombres y capital a la industria de la guerra. Para ellos el planeta es un campo de batalla y la disputa de territorios es esencial para afianzar su poderío. Y he ahí otro de esos contrasentidos propios de esta podrida sociedad capitalista, pues mientras todos lanzan pomposos discursos de paz y de pacificación en regiones como Siria o Ucrania, sus hechos son en realidad guerra que deja destrucción y miles de muertos. Los imperialistas se preparan para mayores confrontaciones y esa preparación la entrecruzan con enfrentamientos a través de terceros. No en vano, todo el mundo sabe que quienes azuzan y financian las guerras son los propios imperialistas, los europeos, los asiáticos y los gringos; todos son parte de la misma excrecencia nauseabunda del capitalismo imperialista.

Pero claro, como es una ley que la opresión genera resistencia, los pueblos del mundo han ido poco a poco tomando su puesto de combate. La clase obrera especialmente ha incrementado su actividad a través de movilizaciones, paros de la producción, asonadas, enfrentamientos que han durado incluso meses en algunos países. Casos como la lucha del pueblo francés encabezado por los proletarios, o la gran movilización de varias semanas en México contra el gobierno, son apenas botones de muestra del despertar de la clase obrera a la lucha. Todos los días decenas de confrontaciones de masas contra sus gobiernos son registradas por los medios de comunicación en todo el mundo, y todas tienen en el trasfondo la misma base de unidad: la lucha contra las consecuencias de una sociedad basada en el apetito de la ganancia. Cada bandera de lucha que levantan las masas en cualquier país es en esencia la misma para todos, y eso hace que los enemigos sean los mismos y por ende, la solución sea la misma para todos: la Revolución Proletaria Mundial.

Y ¿tiene perspectiva esa lucha? Claro que sí. Lo está mostrando el valeroso pueblo de la India, el segundo país más poblado de la tierra con cerca de 1240 millones de habitantes. Allí, se está viviendo el proceso revolucionario más importante en la actualidad, una creciente Guerra Popular dirigida por un auténtico Partido Comunista Revolucionario, el Partido Comunista de la India (maoísta). La guerra no es una posibilidad bajo el capitalismo, es una necesidad ineludible y por ende es una vil mentira que se puede conquistar la paz sin exterminar las desigualdades propias de una sociedad basada en la explotación de la inmensa mayoría a manos de una minoría parasitaria. El pueblo de la India está enfrentando sin titubeos a la gran bestia imperialista que lanza todo su poder bélico para aplastar esta nueva primavera revolucionaria. Y todos los pueblos del mundo deben voltear su mirada a este proceso normemente aleccionador para las masas en todo el planeta; especialmente para el pueblo colombiano que quieren engatusar con la falacia de que se puede lograr la paz sin destruir el Estado capitalista y toda su política. La paz en un gran anhelo, pero para lograrla, hay que prepararse para la guerra, no la de las FARC o del ELN, sino la guerra popular que encabezará el proletariado junto con su principal aliado: el campesinado. Los imperialistas son los mayores asesinos del planeta y los responsables principales de las guerras que se dan en el mundo; y con su sistema de explotación y opresión, deben ser barridos con la escoba de la revolución.

¡Viva la lucha revolucionaria de los obreros y los pueblos!

¡Proletarios y pueblos del mundo, uníos contra el imperialismo!

¡Fuera imperialistas de Siria, Colombia y de todo el mundo!

¡Viva la Guerra Popular en la India, avanzada de la Revolución Proletaria Mundial!

¡Contra la Agresión imperialista a los pueblos del mundo: solidaridad y lucha internacionalista!

¡No a la guerra imperialista, Viva la Revolución Proletaria Mundial!

¡Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases sociales: Viva el Socialismo!

¡Todos los imperialistas son enemigos a muerte de los pueblos del mundo!

¡El capitalismo imperialista está en crisis, Viva el Socialismo y el Comunismo!

Periódico Revolución Obrera

Septiembre de 2016

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