Arde Ecuador: ¡Revolución, la única solución!

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Poderoso levantamiento popular en Ecuador

Desde el pasado miércoles 2 de octubre el pueblo de Ecuador avanza en un Paro Nacional Indefinido, una poderosa Huelga Política de Masas, como respuesta a un paquete de medidas económicas ordenadas desde el Fondo Monetario Internacional y que el gobierno encabezado por Lenin Moreno, ha decretado para su cumplimento inmediato. Todo Ecuador se ha convulsionado, las calles de las ciudades se han convertido en literales campos de batalla donde las fuerzas represivas han sentido el enorme poder de las masas, las cuales han salido a enfrentar la represión haciendo de cualquier objeto, verdaderas armas de combate con las que han obligado a los esbirros del régimen reaccionario a retroceder.

La efervescencia de la lucha de masas ha sido de tal magnitud que el mismísimo presidente tuvo que salir huyendo de la capital trasladando su centro de operaciones desde Quito hacia la ciudad de Guayaquil. Al mismo tiempo que este cipayo reaccionario dejaba la ciudad, más de 40 mil hombres y mujeres de las comunidades indígenas arribaban a la capital sobrepasando los retenes militares que pretendían impedir su llegada para potenciar la lucha en Quito, centro del poder burgués-terrateniente. Un “paquetazo” de medidas reaccionarias han caldeado los ánimos de obreros, campesinos y comunidades indígenas: aumento en más del 30% del precio de los combustibles, rebaja de salarios de los empleados estatales hasta en un 20%, reducción a la mitad del tiempo de vacaciones, obligación de todos los trabajadores estatales de aportar un día de su salario para el presupuesto del gobierno, incremento automático del precio del transporte y la canasta familiar, etc.; y todo, por lagartearle al FMI un préstamo de 4200 millones de dólares, paradójicamente la misma cifra que hace unos meses el gobierno le rebajó a la burguesía como estímulo para que siga exprimiendo el sudor y la sangre de los proletarios y campesinos en campos y ciudades.

El terror reaccionario contra las masas enardecidas ha dejado cientos de detenidos y muchos heridos; pero lo que no ha logrado es minar sus ansias de lucha; todo lo contrario, con el pasar de las horas el pueblo ecuatoriano ha duplicado su fuerza y disposición para la lucha, y quienes se han orinado de miedo son las clases dominantes y su gobierno reaccionario que ha decretado el “Estado de Excepción” por un período de 60 días; una serie de medidas dictatoriales que buscan paralizar la movilización, pero que ante la fuerza arrolladora de las masas en las calles, no pasan de ser letra muerta, dejando aun más al descubierto su debilidad, pues al fin de cuentas, las masas en lucha revolucionaria son más poderosas que cualquier ejército burgués por más armas que posea.

En medio de fuertes enfrentamientos los grupos de las comunidades indígenas pasaron literalmente por encima de las fuerzas militares y de policía; y hoy, todo Ecuador vive un clima de lucha revolucionaria de masas que aterroriza a los reaccionarios y llena de esperanzas y sueños de grandes cambios a las masas y a los revolucionarios; no en vano, los camaradas maoístas ecuatorianos del Frente de Defensa de Luchas del Pueblo titulan su reciente comunicado “¡La Rebelión se justifica, Aquí y Ahora!, llamando correctamente a fortalecer la Huelga Nacional. Una huelga de masas de claro carácter político, ya que está dirigida directamente contra el gobierno y sus políticas generales que afectan sobre todo a las amplias masas de trabajadores, una movilización que ha puesto a temblar al poder de las clases dominantes y que por su magnitud, contenido y beligerancia es una demostración inequívoca de las enormes posibilidades de elevar la lucha de masas a una situación que haga tambalear el poder de los reaccionarios poniendo al orden del día una verdadera insurrección.

Indignación popular en Ecuador

¿Cuánto alcance podría llegar a tener una movilización con estas características?, sin duda alguna, en lo que depende de la masas mismas, su disposición es absoluta y fuertemente creciente, dando todo su potencial transformador. Lo determinante en estas circunstancias históricas viene a ser la claridad, capacidad y organización que tengan los comunistas para dirigir esa efervescencia, y convertirla en un poderoso movimiento revolucionario que se lance por grandes transformaciones, por la conquista del Poder y la revolución.

Por eso, adquiere una enorme importancia el trabajo que hacen los comunistas para aprovechar estas oportunidades y hacer avanzar lo más posible el camino revolucionario, llevando el Programa Comunista a los obreros y campesinos en lucha y haciendo en medio de la lucha misma, que se vuelva carne y sangre de su movilización. Aprovechando estos momentos de grandiosa rebelión obrera campesina y popular, para aprestigiar el camino de la Guerra popular, mostrar a las masas el enorme potencial que tiene como fuerza transformadora y llenándola de motivos para avanzar de la Huelga Política a la insurrección armada, no solo para tumbar al títere Moreno, sino para destruir todo el viejo Estado de los explotadores y abrir el camino de las trasformaciones que necesita la sociedad ecuatoriana como parte de la Revolución Proletaria Mundial.

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