CORREO REVOLUCIONARIO

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Queridos camaradas de Revolución obrera.

Siempre hemos sabido que la religión es el opio del pueblo, pero lo que está ocurriendo en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín – UPB, es el colmo. Buena ocasión para mostrar la verdad sobre el clero católico y su unión al capitalista abusivo. Definitivamente, como dijo Gómez Dávila, el clero moderno es el triunfo del espíritu burgués sobre el alma católica. Agradecería que denuncien esto en su periódico.

Revolución Obrera:

Apreciado compañero, valoramos mucho que los intelectuales como usted recurran a un periódico, voz de los explotados y oprimidos, voz de los comunistas revolucionarios, para hacerse eco de este tipo de atropellos. A continuación reproducimos un aparte de la denuncia que nos envía, la cual, por motivos de espacio, no puede hacerse completa. Esperamos que entienda esta limitación. Compartimos con usted que es justo rebelarse contra la jerarquía eclesiástica que se va lanza en ristre contra los profesores progresistas. Entendemos esto como parte de la alianza entre la reacción por mantener su dominación de clase contra los oprimidos y en este caso se confirma que el capitalismo no garantiza estabilidad alguna ni siquiera a los pensadores, y mucho menos si no están sometidos por entero a la voluntad de los opresores. Corresponde a los revolucionarios hacerse eco de esta rebelión.

Finalmente, bien es sabido que la línea del periódico en el terreno filosófico es el materialismo dialéctico, no el catolicismo, pero obviamente hay coincidencia entre el comunismo revolucionario y el ideario del catolicismo primitivo -como lo dejó en claro Federico Engels-, por ser ambos, expresiones ideológicas en busca de la liberación del pueblo trabajador, así que no podíamos ser indiferentes a esta petición suya.

Querido bolivariano:

Yo, el egresado anónimo de la UPB,… en representación de un grupo de egresados…, que supera los 50 integrantes, me dirijo a usted, con tristeza, rabia e indignación, para comunicarle y referirle un acontecimiento que tiene compungida a la comunidad bolivariana, y que ha sido ocasión para una reunión extraordinaria de egresados, este sábado 5 de septiembre, en la casa de uno de ellos, cuyo nombre me reservo, salvando su integridad y dignidad.

Siempre he sido seguidor, junto con otros amigos de tertulias y estudios, de las conferencias de los magníficos y queridos profesores… me ha llamado la atención un profesor, que, a pesar de su juventud, da muestras claras de rigor académico y profesional, además de representar el ideal católico y pontificio de la institución. Me refiero al profesor Carlos Andrés Gómez Rodas, Licenciado en Filosofía y Letras y candidato a Doctor en Filosofía de la UPB, quien el pasado miércoles 2 de septiembre del 2015, fue despedido oficialmente de dicha universidad, cancelando con ello sus cátedras de Ética General, Humanismo y cultura ciudadana y Filosofía del Derecho y afectando el proceso de los estudiantes de dichos cursos.

…este querido profesor me contó, entre lágrimas, que se le había sacado de dicha unidad académica, sin razón alguna. No fue el mismo desde entonces y sus ilusiones se marchitaron, paulatinamente.

Después, en enero del año presente (2015), me impactó que me contara que se le había prometido un contrato de Tiempo Completo en la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas, de la UPB, proceso que fue cancelado por el departamento de Gestión Humana, sin causa precisa, cuando el docente en mención cumplía con los requisitos exigidos por la convocatoria docente a la que se presentó. Soy testigo de que renunció a diversas oportunidades laborales por creer en la UPB, que lo traicionó miserablemente y le mintió, pisoteando su dignidad como ser humano y docente.

…Un par de estudiantes del profesor Gómez,… me han confesado que se les mintió sobre el caso del docente, afirmándoseles que cambiaría de unidad académica, cuando, en realidad, fue expulsado de la Universidad. Tal mentira, impropia de un sacerdote, corrió por cuenta del Pbro. Jorge Iván Álvarez Gómez, jefe del Centro de Humanidades…

¿Por qué la Universidad realiza despidos masivos, como el que se dio hace un tiempo en primaria, aun cuando reintegró a los docentes, protagonistas de este hecho lamentable?

¿Por qué algunos docentes de Derecho fueron despedidos o se cambió su contrato, como es el caso del eminentísimo y respetadísimo jurista Luis Gabriel Botero, docente de tantas generaciones de abogados bolivarianos?

¿Por qué no se han resuelto las cosas con el Sindicato de Trabajadores de la UPB, que, por lo que se sabe, va en estos momentos, hacia la Corte Suprema de Justicia?

¿Por qué el joven profesor Mauricio Albeiro Montoya fue reducido de 5 a 1 clase cuando su reconocimiento es internacional y su formación académica es ejemplar? Todavía lo sigo en los eventos de la Casa de la Memoria y me sorprende que la UPB haya prescindido de esta joven promesa del pensamiento, maestro de jóvenes y adultos, luchador de las causas sociales y autor de numerosos trabajos académicos, de público reconocimiento.

…considero que el silencio, en esta oportunidad, sería una muestra patente de cobardía y pusilanimidad, que llevaría a que la UPB siga maltratando a sus docentes y estudiantes.

PREOCÚPESE, AMIGO MIO, EL DÍA DE MAÑANA PODRÍA SER USTED, O SU PROFESOR, O SU DECANO, O LA SEÑORA QUE LIMPIA EL AULA, O EL PORTERO, PODRÍA SER CUALQUIERA. ¿CUANTO TIEMPO MAS CALLARÁ, COMPLICEMENTE?

El egresado anónimo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

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