LA PERSPECTIVA DE LA REVOLUCIÓN ES LUMINOSA, LA DEL IMPERIALISMO ES SEPULCRAL

Compartir

El Comité de Dirección de la Unión Obrera Comunista (mlm), en su última Reunión Plenaria considerando que “en la actualidad los cambios manifiestos en las principales características de la situación mundial y nacional, no contravienen sino que reafirman las tendencias de desarrollo, tomadas como base para la Táctica Política aprobada en la X Asamblea de la Unión Obrera Comunista (mlm), y refrendada en las anteriores Reuniones Plenarias del Comité de Dirección”, aprobó las siguientes conclusiones para orientar la actuación política inmediata de los comunistas revolucionarios:

  1. La tendencia de la economía mundial sigue siendo hacia una mayor profundización de la crisis de sobreproducción de mercancías, donde lo nuevo es el agravamiento de la crisis de las economías en los países de América Latina y de Asia, mostrando que China ya no es un país socialista sino imperialista, fatigado en el papel de motor de la economía mundial al comienzo de la crisis, porque su modo de producción es netamente capitalista, inmerso en la crisis económica del capitalismo mundial, con mucho capital inactivo por la superproducción de mercancías destinadas a la exportación a otros países también abarrotados de mercancías. Por su parte, Grecia, donde con el apoyo de gobernantes reformistas, el costo de la crisis y las leoninas imposiciones del capital financiero, son descargados directamente sobre los trabajadores en la forma de medidas de “austeridad”, es hoy el país que presenta la carne viva de las terribles consecuencias de la crisis económica y la estrangulación financiera de los países oprimidos, y de los oficios serviles al imperialismo de los gobiernos reformistas. Ante esta situación, los comunistas deben desarrollar la propaganda y educación promoviendo la revolución y el socialismo, único camino para librar a la sociedad de las crisis capitalistas, como ya lo demostraron las revoluciones y el socialismo en Rusia y China, en la época en que fueron gobernados por la Dictadura del Proletarido.

  2. Sigue la tendencia a la agudización de todas las más importantes contradicciones mundiales del imperialismo. De la contradicción principal mundial entre el proletariado y la burguesía, donde para mantener la cuota de plusvalía se descarga sobre la clase obrera mundial los costos de la crisis, a lo cual la clase obrera ha respondido por todo el mundo mostrando su vitalidad y carácter revolucionario, con multitudinarias huelgas, paros generales y sectoriales, bloqueos de transportadores, manifestaciones y rebeliones. De la contradicción entre los países imperialistas y oprimidos, donde la superexplotación y subyugación de éstos son frenéticas en todos los continentes y por todos los imperialistas. Países del llamado “Socialismo del Siglo XXI” pagaron su deuda externa a las instituciones financieras imperialistas de occidente, pero quedaron bajo la tenaza de los imperialistas de oriente, mostrando la falsedad antiimperialista y socialista de sus gobernantes; de ahí la agudización de la lucha de clases interna en estos países. Ante el inconformismo social mundial, el poder de la iglesia como parte del poder ideológico de la burguesía, apela al discurso conciliador “anticapitalista” del Papa, para disuadir la lucha de las masas y engañarlas con una “tercera vía”, ni capitalista ni comunista, un camino opuesto a la lucha revolucionaria de los oprimidos contra los opresores. El verdadero antiimperialismo exige oponerse a todo imperialismo y derrotarlo en un proceso único de lucha por derrocar al mismo tiempo las clases dominantes, lacayas, aliadas y sostenidas por los imperialistas, como es el objetivo de la guerra popular en la India. Ante esta situación, es deber de los comunistas buscar acuerdos para la actividad política internacionalista con tareas conjuntas verdaderamente anti-imperialistas, en oposición al nacionalismo promovido por los partidos reformistas y oportunistas.

  3. El fenómeno actual más destacado en cuanto a las contradicciones mundiales, es la intensificación de las contradicciones inter-imperialistas e inter-monopolistas, extraordinariamente agudizadas por la crisis económica del capitalismo mundial. Esta es la base económica que obliga a los imperialistas a competir por los mercados, las fuentes de materias primas, la mano de obra barata, la dominación colonial y semicolonial de los países oprimidos, las zonas de influencia y el dominio territorial; y a intensificar las guerras reaccionarias en el Gran Medio Oriente, en África, Ucrania… en preparación para la guerra mundial. Militarmente, si bien resalta el enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia, todas las potencias imperialistas, de una forma u otra, provocan guerras reaccionarias, ensayan armamento y asesoran ejércitos lacayos, siendo uno de ellos el llamado Estado Islámico que al servicio de la disputa imperialista por los territorios ya repartidos, ejerce la barbarie reaccionaria panislamista en países como Irak, Siria, Kurdistán, Afganistán, Nigeria, donde sus promotores y financiadores imperialistas, pretextan combatirlo para desplegar directamente su máquina de guerra. La política de los comunistas sigue siendo denunciar los preparativos de la guerra mundial imperialista, impedirla con la revolución o transformarla en guerra civil revolucionaria.

  4. El descomunal desplazamiento forzado de los pobres, ya no solo del campo a las ciudades, sino de todos los países oprimidos, es la expresión viva y aterradora de la crisis social mundial causada por el sistema imperialista, por sus guerras reaccionarias, y por la crisis económica del capitalismo. Hoy el Mar Mediterráneo se ha convertido en fosa común de centenares de refugiados procedentes del norte de África; quienes alcanzan las tierras del continente Europeo, encuentran en los países que se dicen “cultos y avanzados” las mismas condiciones que intentaban dejar atrás: desempleo, hambre, xenofobia, racismo, represión. En verdad que el imperialismo es un sistema mundial de opresión y explotación, un sistema parásito sostenido artificialmente en el despojo y superexplotación de los trabajadores, en el saqueo y superexplotación de los países coloniales y semicoloniales, en la destrucción de la naturaleza. El verdadero atranque para el avance de la sociedad mundial es el imperialismo, un sistema caduco que debe ser sepultado por la lucha revolucionaria de los proletarios, pueblos y países oprimidos.

  5. La formidable agudización de las contradicciones mundiales del imperialismo significa mejores condiciones objetivas para la Revolución Proletaria Mundial, pero el sujeto consciente, el Movimiento Comunista Internacional, continúa preso de una gran confusión y dispersión, y en consecuencia, de una gran impotencia política. La derrota del revisionismo y del oportunismo en toda la línea general sigue siendo la condición principal para avanzar en la unidad internacional de los comunistas, siendo en la actualidad el fenómeno más destacado de esa lucha, la bancarrota revisionista del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) PCN(m), demostrando que tenían razón las organizaciones y partidos que se atrevieron a denunciar desde hace años su posición antiprachandista de palabra y revisionista de hecho, a pesar del ataque y escarnio de Partidos y Organizaciones centristas —varios del extinto MRI— que erigieron al PCN(m) de Kirán en la fracción roja de Nepal, con lo cual lo único que hicieron fue conciliar con el revisionismo y embrollar la lucha por la verdadera unidad internacional de los comunistas. La seriedad de tales Partidos y Organizaciones está en entredicho hasta tanto no reconozcan públicamente su equivocación. Los auténticos comunistas marxistas leninistas maoístas deben mantenerse firmes en que la unidad internacional de los comunistas exige la derrota del revisionismo y del centrismo, y deben proseguir la lucha por trazar un profundo deslinde con el oportunismo en toda la Línea General. La lucha por la unidad internacional de los comunistas es la tarea central ahora para que el Movimiento Comunista Internacional pase a dirigir la Revolución Proletaria Mundial, única fuerza capaz de sepultar al imperialismo y todos los reaccionarios

  6. En Colombia, su economía no es ajena a la crisis económica del capitalismo mundial, ni su sociedad a la agudización mundial de la lucha de clases. La crisis económica se profundiza en la mayoría de los sectores industriales de producción del petróleo y minerales, alimentos y bebidas, metalurgia, construcción, energía, confecciones, salud… En un país capitalista oprimido como Colombia cuya economía es parte de la economía mundial, la acelerada devaluación del peso y la caída libre en el precio del petróleo cuya producción es un fuerte puntal de la economía del país, son reflejos de la fortaleza mundial del dólar y de la merma mundial en la utilización del petróleo en la producción. Caen verticalmente los precios de otras materias primas, como el carbón, níquel, oro. A la rama de los sicotrópicos que al comienzo de la crisis mundial representó una especie de blindaje para la economía colombiana, también le pasa factura la agudización de la crisis. Se generalizan los despidos colectivos y se multiplican por miles. El cuantioso capital del Estado que el Gobierno Santos invierte en la construcción de obras de infraestructura y de vivienda, además de ser flor de un día para el problema del empleo, es fuente de corrupción generalizada de capitalistas privados y gobernantes a todos los niveles, y apoyo para la demagogia politiquera en esta época electoral. La palabrería del Gobierno en defensa de los interés nacionales y sus medidas para el control del contrabando, de la minería ilegal, de la formalización del empleo, del uso de semillas, en realidad son medidas protectoras de los intereses y ganancias de los grandes grupos monopolistas, y completamente lesivas para los intereses de los pequeños y medianos propietarios del campo y la ciudad.

  7. No puede ser otra la consecuencia, que una fenomenal agudización de la crisis social. La fuerte agudización de las contradicciones de clase en la sociedad colombiana, hace previsible para el segundo semestre un mayor ascenso de la movilizacion de las masas, aguijoneadas también por el incumplimiento del Gobierno a los acuerdos en las “mesas de trabajo” y las promesas concertadas con los jefes reformistas y oportunistas para inducir al pueblo a votar por la reelección. Como expresión de la crisis social, aumenta la delincuencia a tal grado que ante la inoperancia de la policía, surgen ideas y acciones para ejercer “justicia por cuenta propia”, iniciativa que solo podrá canalizar correctamente la organización revolucionaria de las masas, bajo la forma del Poder Popular ya no principalmente contra los ladronzuelos y violadores, sino contra los poderosos verdugos del pueblo; entre tanto, tal “justicia por cuenta propia” es contraproducente por ser fácilmente canalizable por los reaccionarios contra el mismo pueblo y sus hijos revolucionarios, lo que hace necesario de parte de los comunistas propagar la idea de la necesidad del nuevo Estado y sus tribunales populares.

  8. Colombia no escapa al peligro de las guerras reaccionarias instigadas por la lucha inter-imperialista, en este caso por sus recursos y territorios, debido a su situación en una zona estratégica, donde el imperialismo chino disputa antiguas esferas de influencia del imperialismo yanqui, generando incidentes diplomáticos con Nicaragua y Venezuela, por aguas territoriales y sus recursos petroleros en el subsuelo, por la futura conexión entre los dos océanos debido a que el Canal de Panamá ya es obsoleto para el tránsito de los grandes barcos.

  9. Se acentúa el proceso de legalización del despojo violento de los pobres de campo ejecutado mediante la guerra de la coca, iniciado en la farsa de paz y desmovilización de los grupos paramilitares para legalizar las propiedades obtenidas por los grandes monopolios capitalistas e imperialistas en zonas bananeras, de palma africana, cementeras, ingenios azucareros; proceso continuado por la ley de víctimas y restitución de tierras, constituida en un engaño para las masas de desplazados; y culminado ahora por la farsa de paz en La Habana, mediante la “reforma rural integral” que respeta la gran concentración de la propiedad territorial legalizando tierras despojadas y usurpando las baldías, que garantiza la expansión de la agricultura empresarial que profundiza el desarrollo capitalista en el campo colombiano que significa ruina del campesinado, más despoblamiento del campo y derecho a la esclavitud asalariada capitalista, a condición del pago de impuesto y de una supuesta democratización y participación de los pequeños campesinos, comunidades indígenas y afrodescendientes en las denominadas zonas de reserva campesina, necesarias para proporcionar mano de obra barata a la gran producción agroindustrial capitalista.

  10. Avanzar en la construcion del partido del proletariado en Colombia, hoy significa avanzar en la preparación del Congreso, que impone como tarea clave de los comunistas, profundizar la vinculacion a las masas consciente y organizada, afirmar la línea de construcción del Partido en el proletariado, principalmente en el industrial fabril. Desatar una intensa actividad contra los despidos y el aumento de la sobreexplotacion del proletarido, como parte de la Plataforma de lucha por la independencia de clase en el Movimiento Sindical. Persistir en la lucha por la unidad y generalización de las Huelgas Políticas de Masas. Proseguir el trabajo para contribuir con una propuesta de Línea General para la Unidad del Movimiento Comunista Internacional. La perspectiva de la Revolución Socialista en Colombia es luminosa y son mejores las condiciones para el trabajo revolucionario con más ahínco, dedicación y firmeza en el Programa y la Táctica de la Organización.

V Reunión Plenaria del Comité de Dirección X Asamblea
Unión Obrera Comunista (mlm)
Agosto del 2015

Tomado de: Revolucion obrera No. 438

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *